Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


abril 19, 2010

Los FARCitos



Los FARCitos (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 11 de abril)

Me encanta esto de las guerrillas comunicacionales. De verdad amigos lectores, no se asombre como suelen hacer al leer mis escritos, ensayos de un loco compulsivo, amante del humor negro y el vino. Realmente es bueno hablar y poder expresar mi total apoyo a este tema que se tornó polémico en la semana, y que seguro todos los cachorros del imperio se van a encargar de mediatizar para luego polarizar a una extrema derecha, que para ser sinceros, va de retro con ella. “Parir, socialismo y muerte”, o, ¿no es así?, bueno no importa, el mensaje es el mismo y mi opinión, aunque devaluada se mantiene.

¿No se veían lindos esos niños con su disfraz de Mono Jojoy, o Tiro Fijo? Yo los prefiero de Tiro Fijo que de Tiro Loco, el caballo imperialista, mofa del recordado Zorro, que cabe destacar fue un gran socialista, porque luchaba disfrazado contra los viejos imperios, andaba espada en mano, aunque no la regalaba y como tomaba caña. Pero volviendo al tema, ya que suelo desviarme para mencionar otros, de actualidad, sí, pero que no vienen al caso, aunque estoy seguro que se divierten con esas perlitas que se riegan por el teclado para llegar hasta ustedes, debo retomar el hilo.

Pero de verdad que orgullo ver a esos niños disfrazaditos de guerreristas, me hace sentirme protegido de la amenaza siempre latente del imperio, que como suelo decir respira para aniquilar nuestra paz y nuestra seguridad, que nos brinda el gobierno nacional.

Ver a los pequeños FARCitos, así los llamaré el resto del artículo, me recuerda ese proceso para crear uno de ellos y que pienso, el pequeño Elián, aunque hoy ya no tan pequeño luego de los años que han transcurrido desde que nos intentaron robar a nuestro pequeño revolucionario balsero, que debe haber sido uno de los prototipos usados para imaginar, gestar, y dar rienda suelta a este hermoso proyecto de las guerrillas comunicacionales.

Ojeando el internet, instrumento sumamente contaminado por los tentáculos del imperialismo, pude observar unas hermosas Pics, ¡perdón!, fotos, del niño Balsero hoy con todo orgullo revolucionario, líder de esas generaciones producto de ese proceso que menciono, y que crecen entre el modernismo, la tecnología que impera en mi amada isla. Es más para que se mueran de envidia, según tengo entendido sus compañeros de revolución le regalaron tremenda radio marca Sakta de 1960, lo último en tecnología, es decir de la última que llegó por esos años de la extinta Unión Soviética a Cuba.

Este proceso es el mismo que usaran en la época de Stalin con Pablick Morosov, un pequeño niño hijo de la revolución Soviética, que en su momento luego de culminar ese proceso, que pasaré a detallar muy por encima en breve, le tocó la valiosa misión de denunciar a su propio padre como traidor al Estado, por lo cual éste fue fusilado, premio muy bajito a semejante falta.

Y me llamarán fanático, porque cada vez que uno se apega a un ideal, y lo toma como consigna, la opinión pública pasa a llamarte de fanático para arriba. Pero como no hago caso a comentarios necios, continúo.

El proceso que usan en nuestros pequeños FARCitos, es sencillo. Se llama la “siembra”.
Tomas a un muchachito hijo de alguna persona de escasos recursos, que lamentablemente pasa más trabajo en la vida que Candy Candy, y que tiene más resentimiento que Lex Luthor contra Superman por quedar calvito por culpa de éste último (Yo no tengo a quien echarle la culpa) y comienzas a sembrar en el semillitas frescas de resentimiento, envidia y mucha ira, al comparar a su pobre padre y o u madre, con algún escuálido que luego de quemarse las pestañas, porque tuvo la suerte, la oportunidad de estudiar, es alguien en la vida, así no gane un realero y solo sea un ciudadano común.

Riegas esa semillita que sembraste en el corazón del pequeño, con largos discursos, donde se amenaza el poco espacio seguro de paz con el que cuenta este niño, le repites que la culpa de la suerte de su tatarabuelo, bisabuelo, abuelo, padre y ahora él, siempre ha sido negra por culpa de los Yankees y los Medias Blancas, no, no, ¡ya va!, me fui de tema, pero retomando, decía que es culpa de los Pitiyankis (Modo correcto de escribir esta palabra), es decir llámese usted si no opina calcando el discurso revolucionario.

Haciendo este hermoso proceso, harás que la pequeña semillita del odio, el resentimiento, la intolerancia se sienta calientica, humedita, cómoda y germine hasta dar una plantica que luego dará como fruto un FARCito, un guerrillerito, luchador incansable de la paz, aunque en el vocabulario contaminado de muchos, la palabra guerrilla esté asociada con violencia y muerte falsamente, pues acaso, ¿las FARC matan gente inocente?

De ésta forma siguiendo con dedicación cual Principito, el personaje principal del cuento escrito por el aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exuperý, que con amor cuidaba en su pequeño planeta B 612 a su amada rosa, podremos obtener resultados tan buenos como los que obtuvieron nuestros colegas soviéticos con el pequeño Pablick Morosov, y que ansiamos repetir, en nuestros pequeños orgullos, nuestro FARCitos.

Ahora, ¿porqué la crítica, la envidia?, la respuesta no puede ser otra que el miedo que siente el imperio y sus cachorros, al ver a nuestros FARCitos con su trapo rojo amarrado al cuello que les luce de un chick, gritando todos juntos así verdecitos con rojo, cual aceitunas rellenas con pimentón para las hallacas, las consignas memorizadas sin traducción, porque la mitad de lo que dicen no lo entienden. De ahí nace la envidia y toda esa alharaca que se ha formado en torno de nuestros FARCitos, que simplemente vienen a ser esa generación que tanto necesita un proceso tan debilitado por la corrupción, los embustes, porque hay que ver que son bien mentirosos, para sobrevivir un poco más en terapia intensiva y mantener la FARCsa.


Fernando Pinilla

2 comentarios:

TIBURCIO dijo...

HACE MAS DE 11 AÑOS se metió bajo 30 cms de tierra, una semilla llamada ODIO en nuestro país. Germinó en las cárceles de YARE y se plantó hace 11 años en unas "elecciones". No hay nada que agregar. El árbol que hoy tenemos hay que cortarlo de raíz y eso con ácido y sangre!

ColombianaDeAPie dijo...

Excelente artículo
Es una lástima que no todos lo sepan en nuestro país y que todavia crean que una copia barata de Chavez pueda ser la solucion a los problemas actuales.

Gracias por el artículo