Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


mayo 24, 2010

Enamoradas del Patán



Enamoradas del Patán (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 23 de Mayo)

Me van a odiar, lo sé, pero de verdad hoy dedicaré mis líneas, y no las de Chávez, a un tema que nada tiene que ver con lo político o social en nuestra amada, pero cada vez más deteriorada nación, aunque algunos digan que esto último, solo sea una “sensación” inventada por la oposición. Me salió un verso sin esfuerzo.

No soy especialista sentimental, ni psicólogo, ni siquiera puedo considerarme un experto en el tema, pero estos hombros, y este pechito, han sido el pañito de lágrimas de muchas mujeres, que se han acercado a desahogar sus desventuras sentimentales, para con este, su amigo incondicional, lo que me da licencia para disparar mis candentes opiniones.

Pacientemente cual cura en confesionario, he dedicado largas jornadas en un café, sus casas, sus oficinas, sus carros, o sea por teléfono, mensajes, facebook y Messenger o cualquier medio existente para comunicarnos entre los seres humanos, y así escuchar historias de la vida de muchas mujeres. Últimamente estoy ensayando con señales de humo y ya estoy habilitando un servicio de palomas mensajeras, para ampliar mi espectro de atención sentimental para mujeres entre 25 y 45 años… ¡llama ya a los teléfonos que ves en pantalla!

Con cada historia que escucho y logro analizar, y llevármela en mi mente por horas estacionadas o mejor estancadas, como la economía venezolana, son muchas las teorías que pienso y analizo sobre el accionar en cada una de sus vidas, que me muestra a valiosas mujeres que aprecio, encerradas en un comportamiento repetitivo, de escenarios distintos y personajes variopintos, pero con la misma tendencia autodestructiva y el mismo tedioso final.

¿Hasta cuándo veré mujeres hermosas, inteligentes o como mínimo simpáticas enamoradas del tradicional patán? Mujeres capaces de conseguir lo que se les antoje en la vida, enfrascadas en relaciones de pareja, sean novias, esposas, amantes o simplemente buscando partido, pero con el mismo tino, de siempre escoger al patán.
Sí, ese mismo, no me mire con esa cara, usted mi apreciado lector/ra, que seguramente si no vive lo que menciono, por lo menos conoce un caso, cercano o alguno no tan cercano, pero, que sabe de al menos uno, lo sabe. Yo por mi parte llevo en mi consulta como veinte.

El caso es tan repetitivo como los desatinos del gobierno todos los días, que ya ni sorpresa causa. Cuando se me acercan con esos ojos rojos, la nariz del mismo color, sin ser Rodolfo el reno, ya espero impacientemente, el nombre del patán, porque eso es lo que cambia, y como dije el escenario. Pero si sacas los patrones de cada uno de los hechos y del propio comportamiento psicológico de los involucrados, y haces transparencias con ellos, cuadran casi a la perfección. Esto último al mejor estilo CSI, yo uso la tecnología en el beneficio de mis amistades.

El expediente habla de una mujer, que como ya dijimos, puede ser soltera, casada, amante, que se enamora de un hombre que según ellas las hace sentir mujeres y las llena, pero que al final están tan vacías como el Guri. El hombre que puede ser un profesional o un obrero, se comporta de formas parecidas. Está dispuesto mientras exista interés o algún beneficio, en darles una buena dosis de supuesta, “buena cama”, sin embargo, aunque ellas se engañan en creer, luego de estar enviciadas y obsesionadas con la historia del hombre que las llena en las artes sexuales, pronto se dan cuenta, que están solas, tanto o más que ratón en PDVAL.

La falta de interés por sus asuntos, la falta de detalles, las constantes peleas, las llegadas en la madrugada, en el caso de los matrimonios y concubinatos, la pérdida del caballero en los otros casos, que no existe mensajes, ni teléfonos, ni pin blackberry para ubicarlos, terminan por convertirlas sin querer en unas mendigas de amor, mendigas de atención, esclavas de los planes más descabellados y audaces para hacer que su gran amor, porque lo es, (repiten obsesionadas) corresponda de una forma tan entregada como la de ustedes, a su sentimiento.

No pueden mirar a los lados, como caballos con gríngolas, se graban en la mente al estilo ¡uh ah! Que repiten los fieles seguidores de Huguito, que no creen en otro credo que no sea el pronunciado por el mesías rojelio, que ese hombre las ama, a su estilo; abstracto, seco, sin detalles, pero las ama. No importa que lo que ustedes piensen y sientan ocupe el duodécimo puesto, en las prioridades de ellos.
Los justifican, al final ellos son las víctimas, y pasan a inventar excusas a sus comportamientos que solo ustedes imaginan, hasta sin querer pasan a decir lo que ellos, seguramente están pensando.

Al final de cada historia, y no porque termine sino porque en el camino hacia al infinito repetitivo, algunas quizás despiertan y por dignidad o cansancio sale de ese embrollo, pero que lamentablemente, cuando la vida les da una nueva oportunidad de elegir, terminan tomando la misma opción, solo que con cambio de cédula y nombre del caballero. Un nuevo patán, pasa a ser el martirio, el que les expropia su paz, sus fuerzas, su sueño y hasta su alegría. En el fondo saben que está mal, en el fondo saben que no vale medio, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Al caballero detallista, romántico, que existe, a ese no lo toman como una opción, sencillamente lo ignoran. La relación para hacerlas felices debe tener sangre, sudor y lágrimas. Terminan despreciando el lomito por pajarilla, escudadas en el cuento, que lo explican de varias formas pero que en realidad dice que el hombre las debe “dominar”, hacerlas sentir mujer, para sentirse protegidas, elemento muy cierto, pero que termina confundido y distorsionado. Una cosa es un hombre en toda la extensión de la palabra que domine y “sea varón”, como le dijo Uribe a Hugo, y otro uno que las humille. Valórense, no es lo mismo dominar que humillar.

Fernando Pinilla

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