Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


junio 21, 2010

Todo es culpa del mundial



Todo es culpa del mundial (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 21 de Junio)

Todo es culpa del mundial. Esa es la consigna que se podría repetir fácilmente hoy en día. Aunque aquel tiempo en que las mujeres no disfrutaban del deporte rey, y se quedaban en la cocina en pleno cotorreo, mientras los machos todos con la cerveza en la mano, se dedicaban entre gritos a aupar a los veintidós jugadores que corrían detrás del balón, ha quedado en el pasado, es una realidad que existe muchas otras féminas que aun chapadas a la antigua, y no con esa actitud de feminismo del siglo XXI, se sienten invadidas, ultrajadas, por ese grupo de hombres, que le roban a sus maridos, hijos y hasta padres.

Todo es culpa del mundial, responde la gente que anda estresada en la cola, y cuando suenan las cornetas desesperadas de los carros, en las fuertes trancas que se forman en nuestra ciudad, gritan confundidos fuera de sus Casillas (sin tener nada que ver, con el arquero de España): a ver si calla esas j… bubuzelas. Es tan constante el sonido de las avispas africanas, que en el silencio de la noche, cuando ya se está descansando, persiste el zumbido de las molestas corneticas sudafricanas, que suenan en el estadio de forma incansable, en nuestros oídos.

Todo es culpa del mundial, grita uno cuando llega tarde al trabajo, y se cala la mala cara del mal encarado del jefe; el aburrido y amargado, que si no es el dueño de la empresa y está pensando que en estos días el ritmo de trabajo de sus empleados baja, por la distracción que tiene ese evento deportivo, que no recuerda muy bien cuál es, se trata del jefe empleado, pero con la firme idea de demostrar que ni su familia es más importante que los intereses de la empresa, por la que es capaz, casi de matar.

Si no es ninguno de los anteriores, es el sapo que quiere demostrar, a los mencionados anteriormente, que es el más lame botas, sapo, y Judas, que no dudará en ningún momento de entregar a quien sea, incluido a uno mismo, y que seguramente cuando pregunten: ¿no ha llegado Pinilla?, responderá: no señor, aún a las ocho y cuarenta y cinco no lo ha hecho, seguramente debe estar viendo el juego del mundial…

Todo es culpa del mundial, se dice uno, cuando te despiertas bien calientico en tu cama, enciendes tu televisión, sintonizas tu partido que te toca en la mañana y revisas tu calendario y quiniela, con una sonrisa de satisfacción, para saber quien juega luego de ese partido, pero reaccionas y recuerdas que debes levantarte a pasar roncha en las calles para llegar a tu trabajo; agarrar colas, a respirar la contaminación automotor que tenemos hasta para repartir, y así cumplir donde los cretinos anteriormente mencionados.

Todo es culpa del mundial, respondemos cuando llegamos a casa con tufo de cañandonga, luego de una tertulia sobre si en la jugada del gol, había posición adelantada, que se extendió por horas. Y aunque la amada y abnegada esposa, de esas que quedan pocas y no son liberadas mujeres, nos mira que con cara de reproche; ella lo sabe yo lo sé, todo es culpa de la cita mundialista.

Todo es culpa del mundial, repetimos los venezolanos, cuando nos enteramos a medias y por comentarios aislados, que el que no debe ser nombrado, se ha soltado el moño pero bárbaramente, mientras estamos pendiente de si gana Brasil, si a España le dan chocolate Suizo en el partido, si Messi brilla o no. Si a Globovisión le quieren dar materile, o si expropian el banco ese, el de los calvitos… y reaccionamos idiotizados frente a la pantalla: ¡¡coño mi banco!!

Todo es culpa del mundial, podría usar el que no debe ser nombrado, para lavarse las manos de la cruda realidad nacional. Si no te mata el mal de Chagas, lo hará el dengue, si no es la enfermedad del zancudo, es el hampa que anda como el Saurón de esta Tierra Media, con el moño, las greñas, los dreslos suelto. Sales a la calle, y no sabes si te expropian la vida, sencillamente vivimos como jugando dados. Y lo podría seguir usando como excusa, para justificar el escándalo de los contenedores de PDVAL, alias PUDREVAL, que no conformes con la corrupción tras las toneladas de alimentos descompuestos, se los mandamos a los pobres Haitianos, que solo vivieron alegría de tísico, y que con pañito en mano y la mamá del que no debe ser nombrado en boca de cada uno (Unos en francés otros en Creole), nos las retornaron.

Podría seguir usando la frase como excusa, para justificar que ahora los alimentos podridos se le repartan a escuelas. No sé, si quizás mi columna de la semana pasada, fue creída y no se entendió el toque irónico tras ella. De ser así asumo mi barranco, y pido excusas. Señores del gobierno, la “podredumbre noble”, solo se aplica a vinos, lo demás que dije era un chiste, los alimentos no mejoran ni se les puede aplicar ese proceso.

Todo es culpa del mundial, repite en susurros la oposición, que creo, no sé, pienso, debe estar concentrada viendo el mundial, porque ni se escuchan, ni gimen. Les sería útil llevar un cascabel en el cuello, para que de vez en cuando lo hagan sonar y saber que están con vida, que aún piensan participar en el proceso del 26S. Les recuerdo, se vale hacer oposición en ocasiones a alguna medida gubernamental o escándalo diario de los rojos, sino cambiemos el nombre por: “enemigos light mudos del gobierno”.

Todo es culpa del mundial, es mi respuesta para justificar todo lo que pase de hoy en adelante hasta que termine el torneo más importante del mundo. Usted que me lee haga lo mismo y disfrute, ría, llore, grite, libere el estrés acumulado, porque a final de cuentas, el mundial es solo cada cuatro años.

Fernando Pinilla

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