Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


julio 12, 2010

Ciberenamorados



Ciberenamorados.(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 11 de Julio)

Kathleen Kelly (Meg Ryan), desciende por las escaleras de su apartamento, para que sus pasos la conduzcan hasta el parque, en donde la espera una cita con el destino. Pero más que eso, un encuentro con la incertidumbre, con una locura. El día es cálido y el verde intenso de los arbustos y plantas que crecen caprichosamente, hacen de aquel un inmenso jardín, dónde cientos de flores dan la atmosfera a la escena que se plantea.
Somewhewre Over The Rainbow, interpretada magistralmente por Harry Nilson, lleva al espectador al clímax de sentimientos que mueven a Meg Ryan, a jugarse una ficha por lo desconocido, por un sin sentido; pero como dijo Paulo Coelho: ¿Qué es de la vida sin un poco de locura?

Algo ansiosa, mira hacia los lados, esperando que aquel extraño, haga su aparición, aquel que en los últimos meses se había convertido, en su confidente, amigo, y mucho más, solo con el uso de la poderosa combinación de letras, signos de puntuación y la pasión de aquel que las escribe. Algunas personas pasan por el parque para desilusión de Kathleen, sin ser el esperado caballero, aquel ciberenamorado.

De pronto, unos ladridos de un hermoso Golden Retriever, que corre alegremente, le acelera el corazón, y las pulsaciones. Un vacío en el estómago, le hace sentir miedo, y ansiedad pues aquel extraño, sabe ella, vendrá acompañado por un can igual.

La voz del dueño, que aún no puede visualizar, porque unos arbustos y una curva del sendero, aún lo impiden, termina por hacer de ella, un coctel de sentimientos y sensaciones. Entonces, es ahí cuando lo soñado se hace realidad. Es ahí cuando una imagen se convierte en algo tangible, en una certeza. Joe Fox (Tom Hanks), aparece en escena. La ve, ella lo ve a él, y las miradas se encuentran en la distancia, un espacio, para nada comparable, con el que existe entre dos monitores y teclados.

Ella no entiende, su cerebro procesa la imagen que está viendo, y la hace descifrar, lo que es más que claro que el agua. Joe Fox, aquel enemigo que se convirtió en amigo, no es otro que aquel ciberenamorado, que la ha cautivado con sus palabras, y como ella le manifiesta luego, siempre deseó que fuera así. Lágrimas cristalinas se deslizan por sus mejillas, que él seca con delicadeza, para luego fundirse en un apasionado beso, que durará la eternidad.

Este breve relato, corresponde a la escena final de la película, Tienes un E-Mail, un filme del año 98, protagonizada por Tom Hanks y Meg Ryan. La cinta trata de un tema muy de moda por estos días, y que allá, a finales del siglo pasado, con un servicio de internet y chat, algo arcaico, narra a la perfección, el misterio del amor por cartas. Dos extraños, que jamás se ha visto, han cruzado unas palabras, o eso piensan, en el caso de los protagonistas, terminan por verse en una relación pseudosentimental, como definió una amiga mía, a este tipo de relacionamientos.

¿Es real?, es decir; ¿es este argumento y de otras películas, como la comedia Eurotrip, dónde una joven alemana se enamora de un pitiyankee a miles de Km, solo intercambiando fotos y conversaciones, algo posible?

Los relacionamientos sentimentales, están basados en contacto físico, y verbal, como medio para generar el intrincado proceso químico, que se esconde tras una relación de pareja. Ahora, pensar por un momento en que esta forma de conocer a alguien, pueda ser verdad, podría llevarnos por caminos hipotéticos y sub reales, pero no por eso falsos.
Dejando a un lado, lo vacio de muchas conversaciones por chat, la severa crisis de amor y romance en la actualidad, y hasta los patéticos casos de pornografía usando cámaras web y los chat, se abre entonces una ventana, que no pareciera ser real, pero que termina por serlo.

Si el principio no es equivocado, las palabras, aún en la distancia, pueden llegar a trasmitir los sentimientos y pensamientos correctos, si se usa el código apropiado, es decir la sinceridad y la espontaneidad en ellas. La palabra ha sido el medio, para crear miles de sentimientos y los amores más inquebrantables, apoyados en un contacto físico.
¿Pero quien no puede negar que unas palabras bien o mal dichas, pueden inspirar gestas, ideales, y proceso humanos, aun sin conocer al autor? Así ha sido históricamente, porque la palabra, es la esencia del hombre en su forma más plena y pura; el alma de cada uno.
Entonces, rompiendo esquemas, paradigmas y la misma lógica, una palabra repleta de sinceridad, puede llevar en el código de la comunicación, las Feromonas necesarias para hacer sentir en un individuo, el complicado y fascinante mundo del amor.

La pregunta sería entonces, ¿Se busca o se encuentra? Creo solo aparece, creo todo es espontaneo, creo el lenguaje natural y des complicado, terminará por crear el ambiente propicio.

¿Es una locura?, quizás, aunque cada día encuentro más personas que terminan enamorados usando este medio, con relaciones más reales que las nacidas del proceso tradicional. Hoy cuando amar es solo una teoría inconclusa, cursi y engavetada en el olvido, surgen estas interrogantes para revivir aquellos amoríos de antes, que solo vivían del papel y la tinta, de lo hermoso de la palabra. Aquellos amores, que terminaron en el pasado por forjar leyendas, las mismas que hoy son banalizadas y ridiculizadas.

Sé que no tiene sentido, que es una locura, pero le doy mi voto a aquellos que se enamoren por este proceso loco. En definitiva como cité más arriba de otro autor, la locura en un porcentaje es necesaria para vivir. De locuras han nacido grandes realidades. Como dice la canción que menciono es el tema de la película que narro: En algún lugar sobre el arcoíris, rumbo arriba, dónde están los sueños si te atreves, ¿por qué, por qué no puedo?... la vida está hecha de sueños y oportunidades, convierte tus sueños en oportunidades y hazlos reales.

Fernando Pinilla

1 comentario:

Dairys dijo...

Excelente!!!