Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


septiembre 12, 2011

Anarquía



Anarquía (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 11 de Septiembre de 2011)

Anarquía. Esa es la palabra en la que pienso mientras escribo estas líneas. La Anarquía es un término que nació durante la revolución francesa y se usó para designar a los partidos oponentes a la búsqueda de poder excesivo de Robespierre, sin embargo sería Pierre Proudhon quien en su libro ¿Qué es la propiedad?, Se autodefiniría como Anarquista y daría un concepto general: una forma de gobierno, sin amo ni soberano, definición que ahora el RAE perfecciona como: ausencia de poder público.

Mucho se habla del gobierno nacional, de sus abusos, de la falta de autoridad para asumir los problemas diarios, y es una realidad, así como también es cierto que esa conducta termina por derivar en esta versión moderna del lejano Oeste que vivimos en el país. Cada quién hace lo quiera, y una ausencia de gobierno, de autoridades termina por dejar al ciudadano de a pie, como victimas de lo que venga, como venga; es decir de la plena anarquía.

En la Venezuela modelo lejano Oeste, por razones diversas las policías municipales, estatales y nacionales, no terminan de cumplir con su deber. Sin efectivos policiales, los individuos que no conocen lo que significa vivir en comunidad hacen lo que le da la gana. No solo somos víctimas del hampa, de la corrupción, sino de nosotros mismos. Somos víctimas de personas que no entienden las normas para vivir en comunidad, y aún cuando existen ordenanzas municipales, no hay quién las haga valer, los ciudadanos indefensos recurren a las redes sociales como Twitter para intentar llegar a las autoridades competentes con la esperanza de recibir ayuda.

Alirio Mendonza, alcalde del municipio Guaicaipuro; José Luis Rodríguez y no el puma, alcalde del municipio Carrizal; Ovidio Lozada, alcalde del municipio Los Salias, solo por nombrar los de los Altos Mirandinos, son mencionados diariamente cientos de veces en la popular red social por reclamos que van desde adultos y adolescentes en estado de ebriedad en las calles, pasando por muchos de estos mismos realizando piques, otros con la música y escándalos hasta la madrugada y el propio día, sin importar la hora ni fecha en el calendario como caballo viejo, y cometiendo abusos ante la ausencia de personal policial.

Ahora bien, sea por negligencia de las autoridades, falta de recursos, o simplemente desidia; son los vecinos los perjudicados, no solo por las molestias causadas por estas conductas, sino por los propios problemas con los implicados que acarrean estas situaciones descontroladas, ya que por lo general, una llamada o notificación pidiendo el pronto auxilio, solo es respondida varias horas después, dejando solos enfrentando las situaciones anárquicas a los ciudadanos indefensos, en los casos en los que aparecen en la escena, porque la mayoría de veces jamás se apersonan.

En esta versión moderna del lejano Oeste, lo malos cabalgan en autos modificados (tuning o prospecto de cafetera tuning) cuyos tubos de escape hacen más ruido que explosiones en Libia, y los equipos de sonido quieren probar su capacidad para romper los vidrios y los tímpanos de los vecinos con los altos decibeles que emiten. Sin Sheriff ni rangers, son pueblos sitiados en los que vivimos. En pocas palabras acá no es “el Bueno, el malo y el feo”, la aclamada cinta protagonizada en 1966 por Clint Eastwood, acá el bueno es víctima del malo y del feo y lo peor, es que nadie dice nada, nadie hace nada.

Altos Mirandinos prácticamente como muchas otras partes del país viven su calvario solos. Sabemos de las buenas intenciones de algunos alcaldes, sin embargo de estas no solo se vive. En la Venezuela de hoy en día, que todo parece un circo, en la que el primer mandatario paraliza una ciudad y gasta millones para literalmente caerle a cobas al pueblo, y hacer un circo que colapsa la capital completa, no podemos esperar que sus ciudadanos se comporten de forma distinta. Cuando la anarquía reina entre las cabezas de una nación, no podemos siquiera creer que las personas al notar esta ausencia de leyes y de autoridades pueda reaccionar con sentido común. Somos seres irracionales capaces de perder todo sentido de lógica y de humanidad. No es irreverencia de lo que somos víctimas, sino de ignorancia y la agresividad. Somos víctimas de una sociedad sin norte, porque perdimos el respeto y no hay quién le ponga el cascabel al gato. Cada día se escapa de las manos y abruma a la vista la cantidad de reclamos y denuncias por hechos como los arriba mencionados, y que son solo una pequeña lista de los karmas que vivimos a diario todos los venezolanos. La calidad de vida disminuida y gestiones que por las razones que sean, no terminan de llenar las expectativas de muchos, solucionando lo más básico que podemos pedir en medio de esta crisis; un poco de respeto, ponen hasta en duda el apoyo de los ciudadanos a sus autoridades. Hoy día Altos Mirandinos sufre de cientos de flagelos, pero la Anarquía en todas sus expresiones sigue siendo quizás uno de los problemas más latentes y reales, y que terminarán siendo victimarios con justa razón de aquellos alcaldes que no sepan solucionar o por lo menos mitigar las peticiones de los ciudadanos.

Mucho se ha prometido al respecto para encontrar soluciones inmediatas, pero la realidad es que la presencia de efectivos policiales, por los motivos que sean, no toman cartas en el asunto. Las noches son de Anarquía, al caer el sol solo existe la palabra ley, pero deformada a la ley de la calle; no hay quien haga respetar las ordenanzas municipales, y a esto se suma que muchos callamos porque no nos afecta, sin embargo cuando llega a perjudicarnos si hacemos mención a estas realidades. Somos sociedades disfuncionales desde dentro de las propias casas, hasta nuestras autoridades.

Hoy, el lejano Oeste nos quedó pequeño, hoy estamos aislados ante la incompetencia y la irracionalidad; hoy la única feliz que reina es la Anarquía.

Fernando Pinilla

No hay comentarios.: