Un poco de mi trabajo diario en prensa, libros, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


mayo 09, 2012

Caricaturas y humor...

Algunas caricaturas personales, un cachito de prueba y un poco de humor para las revistas. Espero que les guste.

abril 16, 2012

La Bora “deBora”



La Bora “deBora”(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 15 de Abril 2012)

Hay veces me canso de opinar. Pareciera que las cosas que se pueden percibir en la calle no son como uno cree. Como dice mi pana Daniel Palacios, periodista de Tal Cual: “es una de las grandes cualidades maquiavélicas del gobierno, mostrar como bueno lo malo, darle un giro a todo y buscarle una cara favorable a ellos”
Mucho se ha hablado del caso de la presencia de la Bora en el embalse de La Mariposa. Esa especie de alfombra que cubre toda la superficie de este (como llama el ministro de Ambiente, Alejandro Hitcher) “tanque” que almacena 8 millones de metros cúbicos de agua. Se trata de la Eichhornia Crassipes, Jacinto de agua común, o Camalote; originaria del Amazonas y, considerada por los especialistas una planta invasora de la cual no desconocen sus propiedades benéficas en espacios controlados. Sin embargo este no es el caso de La Mariposa.

Puedo pecar de ignorante ya que no soy biólogo, y no puedo hacer una crónica de la presencia de esta planta en el embalse; sin embargo he vivido en este pueblito hermoso de Altos Mirandinos (San Antonio de los Altos) desde el año 87, y realmente solo puedo recordar la presencia de esta planta, como una plaga, desde finales de la década de los 90´s. La realidad es que esta “plantica” que parece inofensiva a primera vista, según descubrí leyendo algunos materiales, tiene una cara maléfica cuando está fuera de control en espacios de difícil acceso. Bajo ciertas circunstancias la Bora se transforma en una especie eutrófica (crece descontroladamente por exceso de nutrientes), creando una barrera en la superficie que imposibilita el paso de la luz del sol al agua, y de esta forma impide diversos procesos ecológicos como la fotosíntesis, afectando la producción de oxígeno y la fijación de carbono; en pocas palabras deteriorando la calidad del agua. Y como guinda del postre, si su crecimiento es descontrolado en espacios amplios y no controlados como estanques, toca removerla mecánicamente (método sumamente costoso) procurando no romperla, porque se dispara su reproducción, creo, el caso de su presencia en el embalse.

De verdad me llama la atención escuchar de boca del ministro del ambiente, afirmar que el estado actual del embalse, que tiene años con la presencia de esta planta que ha ido copando la superficie de toda el agua, es producto de una “siembra controlada”. Insisto, puedo equivocarme, pero no he escuchado nada de “Misión ensalada” en La Mariposa. Y me aterra más que el ministro lo tome a la ligera, y hable casi de una “cosecha” (como si fuera lechuga) programada en dos meses, palabras dichas en un entrevista el 22 de Marzo. Creo el ministro no sabe lo anterior y menos que investigadores de la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (por sus siglas en inglés FAO) clasifican a la Bora como una maleza acuática; además de estar incluida entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, en una lista elaborada por el Grupo Especialista de Especies Invasoras (GEEI), de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE), de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Es más, haciendo un poco de historia, el ministro pareciera desconocer que la Eichhornia Crassipes, ha sido introducida por el hombre en países del trópico y subtrópico donde se ha propagado hasta convertirse en una maleza acuática extremadamente grave, desarrollando infestaciones extensas en el sur de los EE.UU. (especialmente en Lousiana y la Florida), en México, Panamá y muchas regiones de Africa (especialmente los sistemas de los ríos Nilo y Congo); el sudeste Asiático, Indonesia y Australia.

Es tan grave la presencia de esta “plantica”, que en la cuenca del Guadiana (Badajoz, España), es una de las plagas más problemáticas, luego de casi copar 75 km de río, produciendo entre otros dañitos, aparte de los daños materiales y a la economía agrícola y pesquera, pérdida de agua por evapotranspiración, eutrofización del agua (palabra que se me grabó en bachillerato por la podredumbre que produce en el agua), falta de luz en el fondo y aumento de la sedimentación.

La solución no es tan fácil como la pinta el ministro. De 2005 a 2006 en España, retiraron 134.823 toneladas de Bora, con un costo de nada más y nada menos que 6 millones de Euros, y lo peor, es quizás, que cuando produce semilla esta inofensiva plantica, la proliferación es latente en un periodo de 15 a 20 años, lo que ha motivado que el Grupo Especialista en Invasiones Biológicas (GEIB), también la agregara a otra lista negra, al incluirla en el top 20 de especies invasoras exóticas más dañinas presentes en España, y manteniéndose alerta ante su aparición.

No puedo creer que el ministro no sepa lo anterior. Esa información prolifera en internet como la Bora en La Mariposa, dónde no dejan de ser reconocidas sus funciones positivas en estanques, pero de advertir sus graves consecuencias, que ya vivimos en Altos Mirandinos.

Pero esa maña de negar los problemas nos va a terminar de hundir. La Eichhornia Crassipes es una realidad que se une al descuido del embalse, que es víctima de todas las plagas del “apocalipsis criollo”, que destruye todo lo que solo necesitaba ser mejorado. Aunque les moleste, muchos podemos recordar en la IV, cuando el talud de tierra con la cominería que coronaban los Kayac y sirve de dique, lucía de forma cuidada, aún con los problemas que ya enfrentaba el embalse, siendo espacio para los deportes acuáticos; cosa que la Bora, también “deBoró”. Hoy el aspecto de La Mariposa es terrorífico. Hoy aunque el fanatismo nos impida ver y nos deje sin sentido del gusto, decir que en La Mariposa todo está bien es negar la realidad. Lo peor es que hablamos de un problema que en todo el mundo es considerado de dimensiones dantescas y de sumo cuidado. Acá, como siempre, no pasa nada.

Fernando Pinilla

marzo 25, 2012

Miedo al humorismo



Miedo al humorismo (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 25 de Marzo 2012)

Dicen por ahí: nada duele más que la verdad. Y creo esa verdad causa aún más dolor, cuando ésta, viene cargada de humor; y molesta muchísimo más, cuando ese humor, no solo viene en letras sino dibujado.

En las últimas semanas se han vuelto a disparar las alarmas sobre la cercenada libertad de expresión que habita en el país. Derecho que siempre es el primero en ser golpeado por aquellos actores políticos, que no gustan de ver sus errores vueltos una sátira en una caricatura; sin darse cuenta que son ellos mismos quienes convierten cualquier noticia en payasada, en ironía.

Esta vez los blancos de los ataques frontales y desesperados fueron mis colegas Rayma Suprani; El Universal, y Roberto Weil; Tal Cual, quienes con sus plumas y lápices mordaces y llenos de humor frontal y sin pelos en la lengua, o en este caso en el grafito, desnudaron las verdades que tanto intenta ocultar el gobierno desde el fortín de la mentira y de la verdadera manipulación mediática del imperialismo (pero del imperialismo de estado que ha implantado este régimen abyecto); es decir desde VTV, o el “canal 8”, como lo solemos llamar.

Ambas caricaturas mostraban realidades que no hay que ser humoristas para decirlas, para reflejarlas con el absurdo que representan. La de la dama del lápiz; Rayma, como siempre muestra una cruda realidad como es la violencia, o como en otras que reflejan el fracaso de las misiones. En una casita de perros un hombre disfruta del “vivir viviendo” de este gobierno. Por su parte, el lápiz de Weil, nos muestra a un militar inculcando a dos niños, lo que el oficialismo hace todos los días: división. Abriendo un grifo, ven caer agua “afro descendiente” cansados de solo aguas blancas, uniendo de forma magistral varios temas risibles del gobierno. El primero: la crisis del agua, que solo en las cúpulas gubernamentales no logran ver o saborear, porque ellos solo tomarán, seguramente, agua mineral; quizás marca Perrier. Los invito a probar el agua que tomamos en Altos Mirandinos, dándose un paseo por el embalse de La Mariposa y el mega cultivo de Bora, que cada día destruye la calidad del agua que consumimos y usamos. Y el segundo tema, aquel “respeto” que exigía el gobierno por las afro descendencias, convirtiéndolo en un circo, en el que llega a ser una ofensa, hasta el llamar “negro” de cariño a alguien. Qué ironía que fuera el propio presidente Chávez, quien en varias alocuciones posteriores a esa pantomima, llamara en cadena nacional, y en actos oficiales, “negra” a cuanta mujer participara es sus misiones.

Es así como desde VTV y el PSUV, se han levantado las voces indignadas contra esos desgraciaditos, plastas, apátridas, culilluos, majunches, pendejos, opositores putrefactos, con sus victorias de mierda (todas estas, algunas de las ofensas que ha proferido el primer mandatario, con su léxico de respeto y de amor hacia la oposición), quienes han denunciado la falta que representan las mencionadas caricaturas; el odio que siembran, el racismo y la xenofobia.

Creo lo más risible son los personajes que han salido a la palestra a convertirse en defensores de la moral, las buenas costumbres: Diosdado Cabello, Mario Silva y Pérez Pirela. Tres señores que intentan convertir la verdad que encierra el humorismo, en ataques pagos por ese “Imperio” de fantasía con aires de Guerra Fría. Tres nefastos personajes que incitan a la violencia, que llaman a la división, que ofenden descaradamente amparados por el apoyo gubernamental, y que sus léxicos dejan mucho que desear, sino, invito a ver un programa de “La Hojilla”.

El desespero es total, porque el humorismo gráfico, (el verdadero, no ese que es tarifado por un gobierno) es letal y doloroso para aquellos que viven en la mentira, que intentan mantener y defender la falsedades que nos quieren pintar un país próspero, pujante, sin problemas. Pero la verdad, es que los únicos que pintamos algo y con la verdad, somos los humoristas gráficos.

La realidad es que nuestro trabajo es libre, y nuestra única finalidad es la de reflejar la verdad con visos de exageración. La esencia es la realidad, como diría el gran Vladdo de la Revista Semana de Colombia: Los humoristas podemos exagerar la verdad, pero jamás inventarla. Las caricaturas que quieren convertir en focos de defectos, no reflejan los males de los que las quieren acusar; por el contrario muestran en su simpleza y directo mensaje gráfico cargado de ironía, el fracaso de los programas gubernamentales como la Misión Vivienda, que no termina de solucionar ni mínimamente el problema habitacional nacional, y la violencia que nos consume cada día. Basta salir a la calle y orar por llegar con vida. Venezuela está manchada de sangre.

Las caricaturas mencionadas no son enemigas del pueblo como quieren hacer ver, por el contrario denuncian lo que el irrespetado soberano, no puede hacer para que los escuchen. El problema es que cuando el humor satiriza los males en tiempo electoral, el desespero crece, está a flor de piel, y hay que buscar la forma de tergiversar todo lo que pueda mostrar la realidad del país. Hay que seguir mintiendo como hacen diariamente, hay que seguir negando que los errores están a la orden del día, porque es letal para una campaña presidencial sustentada en una gestión plagada de defectos y de puntos débiles visibles para todos.

Sería interesante escuchar alguna vez al oficialismo asumir alguno de los males que aquejan al país, y no intentar delegar la responsabilidad en terceros (generalmente opositores) para salvar sus pellejos del escrutinio que igual sufren de parte de las personas de a pie.

El humor no puede ser vetado, ni mucho menos manipulado. El humorismo no puede ser falseado, porque su mensaje es único: la verdad. Podrán llamar a la violencia y agresión como han hecho con Rayma, podrán intentar mentir sobre el mensaje de weil, pero el humorismo nunca dejará de ser.

Fernando Pinilla

marzo 19, 2012

Vida de Perros

Vida de Perros (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 18 de Marzo 2012)



Decía Mahatma Ghandi: La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que ellos tratan a sus animales. Esta frase está más vigente que nunca luego de más de medio siglo, Venezuela no escapa a este interesante escrutinio moral.

Cuando veo tantos perros en la calle, comúnmente llamados "CaCri" (Callejero Criollo), es difícil no pensar en el atraso en el que vivimos como sociedad. La cita de Ghandi se hace ácidamente más real, más cruda, cuando pensamos que si a diario vemos a niños en la calle mendigando comida y sin estudios ¿Qué podemos esperar para nuestros animales, en este caso, nuestros perros?

Son miles de canes que hacen vida en la calle diariamente sin protección, sin alimento, sin respeto por su integridad y sus necesidades. Un día de cada uno de ellos puede ser en resumen lo que llamaríamos: "una vida de perros". Sus noches no son como la de aquellos afortunados perritos que tienen la dicha de tener un hogar para abrigarse, el calor de una familia para ser consentidos, un buen plato de alimento y un envase con agua fresca. Para el "Callejero", la noche no es más que un desfile itinerante que los lleva de un lado a otro, debajo de algún carro o alguna esquina de la ciudad. Quizás a un matorral que termina en nido o "cueva", tras ser excavado por estos improvisados mineros de cuatro patas. De las horas que, por lo general, descansa un perro doméstico, estos peregrinos solo llegaran a usar algunas; de resto caminarán bajo la mirada curiosa de la luna; bajo las frías gotas de la lluvia que a nosotros los humanos, mientras dormimos cálidamente en nuestras casa, nos relaja.

Su día comienza en su misma noche, no hay diferencia, sólo que uno es más iluminado. Sin agua fresca para tomar, deben recurrir a cualquier charco o agua empozada en envases, cavidades o cauchos en la basura. Por lo general el agua está totalmente contaminada y, en mucho casos, fétida. Pero no hay muchas opciones, la sed apremia.

La comida diaria no llegará de la bolsa de alguna prestigiosa marca de alimento para perros o de cierta mezcla de carnes, arroces y más. En los cestos de basura públicos, en algún desecho tirado por nuestro civismo —muchas veces llevado en los pies— se consigue el pan diario, la merienda o pequeño bocado que quizás consuman en todo el día; o por qué no, en varios.

El sol ardiente que lleva al asfalto a temperaturas infernales, los autos que amenazantemente los acechan a diario una y otra vez en cada intento desprevenido de cruce; son sencillas trampas mortales. Los ataques de otros canes callejeros que no lo piensan dos veces para armar quilombos en cualquier lugar; sea por comida, alguna hembra o sencillamente por su instinto de dominio de ciertos territorios. Y no sólo eso, a lo anterior se suma los maltratos de aquellos seres humanos que muestran su distante realidad de esta clasificación, valientes agresores de un indefenso ser, que sólo tuvo la mala fortuna de no ser querido por alguna familia. Estos son los peligros que deben sortear normalmente en su jornada. Su día es una lotería, un bingo en el que el número ganador de infortunio, puede salirle a cualquiera de estos inocentes con más rapidez de la que podemos pensar.

Este pequeño itinerario canino, muestra cómo es una "vida de perros"; muy vagamente, cabe destacar. La realidad es que sin necesidad de recurrir a números ni estadísticas, son miles los casos de maltrato y abuso que sufren a diario estos nobles animalitos. Son llamados con regularidad: el mejor amigo del hombre, sólo que pareciera que esto lo saben los canes, pero no muchos animales irracionales de dos patas. Las agresiones vienen y van, el desprecio está a la orden del día y no priva la caridad, la consideración, ni el temor por hacer daño a un ser que sólo intenta sobrevivir en una sociedad inescrupulosa en la que no tiene cabida.

Las asociaciones encargadas de velar por la vida de estos simpáticos personajes de las calles no cuentan en el país, por lo general, con suficientes recursos para ofrecer un cuidado de calidad y así poder reubicarlos en hogares adoptivos. Sin embargo, con las uñas rasgan y, aunque en pequeña proporción, logran darle la "patica" a muchos necesitados de cuatro patas.

Quizás una de las iniciativas más llamativas y esperanzadoras viene de la mano, o del "ala", del famoso pajarito azul de la red. Desde Twitter, nació la cuenta llamada @Perrousuario. Una iniciativa representada por varios jóvenes que intenta dignificar a muchos de estos perritos que hacen su vida en las estaciones del Metro y sus adyacencias; brindando asistencia, una red de auxilio de usuarios del subterráneo y de autoridades y, una campaña de concientización para el respeto de la vida de estos pequeños e inocentes amigos.

Ojalá muchos seres humanos siguieran estas iniciativas y apoyaran a las sociedades encargadas en servicio desinteresado hacia los perros de la calle. Pero aún más importante; ojalá que los hombres entendieran la importancia de brindar amor y respeto a estos seres carentes de afecto, pero desbordados de amor para dar. Qué hermoso sería que a nuestros niños les enseñáramos a no lanzar piedras que lastiman, sino caricias que suavizan sus días. En la maldad de aprovecharnos y abusar de un indefenso animal, está el reflejo de lo que somos como sociedad. En la frialdad para lastimar y no ayudar a los desamparados canes heridos, se nos refleja el nivel de salvajismo que vivimos.

Te animo a ti que me lees en este día, no sólo a decir: ¡¡tiene razón!! Que lo haga otro. ¡¡No!! Te invito a dar una mano (por pequeña que sea) para proteger, ayudar y concientizar sobre este tema. Seguro recibirás una movida de colita en agradecimiento eterno. ¡Wof, wof!

Fernando Pinilla

marzo 14, 2012

Recientes...

Algunos trabajitos para las revistas CLIMAX, Gaceta Hípica, Lider en Deportes, La Voz/La Región y uno personal.







enero 27, 2012

Tecnopinilla y caricaturas...

Algunas caricaturas de mi sección TecnoPiilla en la revista Geek Caracas, y la caricatura de Lilian Tintori, conocida presentadora deportista, y esposa del ex-candidato presidencial Leopoldo López.




diciembre 22, 2011

¡¡Feliz Navidad!!



Feliz navidad a todos aquellos que siempre sueñan con un mundo mejor, y trabajan por lograrlo.

noviembre 29, 2011

Incongruencias de la Izquierda



Incongruencias de la Izquierda (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 25 de Noviembre 2011)

Me encantan las contradicciones en los discursos. Ideales: base fundamental de cada gesta en la historia, y en algunos casos la excusa para mantener empresas con justificación o totalmente injustificadas. Creo que la contradicción en un ideal es la muestra clara de la carencia del mismo. Un caso claro es que son muchos los que se definen de la izquierda, y pocos los que realmente entienden medianamente las implicaciones de ser o no ser izquierdista. Hoy en día cuando vivimos en un émulo barato de la URSS, y que aún nos intentan engañar con la fantasía cansina de invasiones, submarinos, misiles, se hace evidente la falta de una claridad en lo que se cree y se vive.

Increíblemente la izquierda revolucionaria sigue estando de moda aún, más allá de los fracasos evidentes y de anteojitos de Cuba, la extinta URSS, y diariamente muestran “mezclas” de ideales que permiten ver como las contradicciones están a la orden del día en todos aquellos que en el país y fuera de él buscan justificar su permanencia en alguna lucha, legal o al margen de la justicia.
Para citar algunos ejemplos paso a hablar del señor Rodrigo Londoño Echeverry o "Timoleón Jiménez", más conocido como "Timochenko", nuevo comandante de las FARC, tras ser abatido en la selva colombiana el jefe de este grupo terrorista, (Definición de terrorista según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: Que practica el terrorismo, y terrorismo: sucesión de actos violentos ejecutados para infundir terror.) Alfonso Cano, que había heredado el cargo tras le muerte del “Mono Jojoy”, que a su vez había recibido del finado Manuel Marulanda, alias “Tiro fijo” el cargo.

La parte risible de esta historia radica en las palabras del señor Timochenko, quién aunque su ideología sigue basada en el comunismo, tal como ha sucedido desde la época posterior al llamado “Bogotazo” en 1948, cuando los grupos radicales comunistas liderados por Tirofijo, fundaron las FARC, llama a la reflexión al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, tras la acción militar que terminó con la muerte de Alfonso Cano.

En un comunicado digno de Radio Rochela, el líder terrorista recriminó a Santos, cito textualmente: por "ostentar poder y mostrarse amenazante y brutal". También agregó:"aprendemos a asociar esas conductas a los seres más perversos", y añadió que "matar salvajemente a un ser humano, con métodos notoriamente desproporcionados, para pararse sobre su cadáver y señalar a otros que les tiene reservado el mismo tratamiento, tiene la virtud de producir un efecto contrario".
Lo cómico es que quién se repugna ante la violencia a la que está siendo sometida, indudablemente este grupo terrorista por las autoridades colombianas, tras su negativa a deponer las armas, ostenta un prontuario de más de 32 requerimientos judiciales por los delitos de terrorismo, homicidio, rebelión y lesiones personales. Además de una "circular roja" de Interpol. Este caballero que apela por la humanidad, es el autor del asesinato en 2003 un ex gobernador, un ex ministro de defensa, y ocho militares en el Parque Nacional Natural Puracé.
¿Cómo puede hablar de justicia, recriminar la violencia, quién desde marzo de 1982 se dedica a cobrar vidas no solo de uniformados, sino de campesinos que no colaboren con su “causa”?

Cientos de personas son víctimas de los ataques de las FARC a pueblos indefensos. Son cientos de civiles en los que se incluyen a menores de edad, así como soldados, víctimas de minas antipersonales. ¡¡Hay que ser cara de palo!!
Pero esta gente es la misma que tiene su estatua, que representa a su líder y fundador “Tirofijo” en el corazón de Caracas, en el popular barrio 23 de Enero. Las incoherencias continúan. Los que hablan de un gobierno “pacífico” liderado por Hugo Chávez, son permisivos con los homenajes a los miembros de este grupo terrorista a quiénes llaman camaradas, y por los que guardan minutos de silencio tras cada muerte de sus cabecillas. Recordemos que el presidente en alocución televisada otorgó beligerancia a este grupo terrorista en Enero de 2008.

Sin duda el arroz con mango es grave y está piche. No solo el “comunista” Timochenko, cuyo negocio real es el narcotráfico (son miles de toneladas de drogas las que produce el grupo en la selva colombiana) el que no guarda coherencia entre discurso de paz y acciones de terror, no, sino que acá mismo nuestros socialistas, comunistas camaradas del anterior, además de esa incoherencia ética con respecto a la violencia, muestran otras incongruencias a la hora de del té. ¿Quién puede ser Marxista, como se declara este gobierno y citar a Jesús, a Dios, a la virgen? Lo cómico es que los existe. El presidente se ha definido a sí mismo como profundamente cristiano y habla de Jesús como su Salvador y lo invoca como “Comandante en Jefe de esta revolución”. ¿Las incoherencias son propias de la gente de izquierda?

Hay que recordar que el primer mandatario afirmó en reiteradas ocasiones como por ejemplo en la entrevista hecha por Lucía Newman, corresponsal de CNN, el 18/08/04: “Yo no soy comunista, no tendría ningún empacho en decirlo. Si yo tuviera un proyecto marxista para Venezuela lo hubiese dicho desde el primer día en que salí a la palestra política…”, en febrero de 2010 declaró: «Por primera vez asumo y lo asumo, y yo cuando asumo, asumo. Asumo el marxismo. Lo asumo», recalcó varias veces por si acaso no lo habían escuchado bien.

Sigue siendo risible, porque es justamente Karl Marx, fundador de la doctrina comunista quién manifestó “odiar” todo dios, y estar en contra de la religión, por alejar al hombre del principio revolucionario, y por ser una invención del hombre, según afirmaba. ¿No estudió en Yaré el presidente a Marx? Lo triste es que la gente solo repite y cual veleta van a dónde apunte el máximo jefe. La única doctrina revolucionaria parece ser la del dinero, el mismo que paradójicamente también odian… supuestamente. Incongruencias de la Izquierda.

Fernando Pinilla

noviembre 21, 2011



¡¡Apagones!! (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 20 de Noviembre 2011)

Tras cada apagón comienza la misma incertidumbre: ¿será que viene enseguida?, ¿Será que viene y se lleva los equipos? No me refiero a más nada sino a la luz eléctrica, que en los últimos años ha mostrado un retroceso en cuanto a la calidad de este servicio básico. No importa dónde te encuentres, dónde vivas; así sea en una quinta, edificio o modesta casa todos somos víctimas de la desidia que ha acompañado a la nueva gerencia de la empresa encargada de suministrar la electricidad; CORPOELEC.
Como todo monopolizado por el gobierno y en nombre de la soberanía, de una supuesta plenitud en la toma de decisiones y en el desarrollo de planes de mejoras, al final se queda todo en utopías. La realidad es que mientras en los recibos y vallas se habla de 30 plantas nuevas, 465 megavatios en 2008, en 2009 43 plantas más y un incremento de 535 megavatios, sumado a cientos de promesas y números hasta el día de hoy, las muestras de mejoras son escasas por no decir nulas.
CORPOELEC se sume cada día en más ineficiencia a la hora de mantener los tendidos eléctricos y los ciudadanos somos las victimas, no solo sin el servicio en su justa medida, sino además perdiendo equipos electrónicos costosos, producto de las constantes caídas de tensión y apagones, que suelen ser muchos y seguidos.
No hay televisor que aguante, secadora o nevera a los embates de la electricidad. Como el agua descontrolada, la electricidad es devastadora y no existe siquiera protector que esté diseñado para soportar las idas y venidas del servicio eléctrico. Al final todo aparato es vulnerable ante el mal servicio, pero lo peor es que aún con nuestra inmensa calentera, nadie responde. Sí se quemó un equipo, toca comprar otro nuevo, solo si tenemos el dinero, de lo contrario nos tocará privarnos de muchos artículos comprados con sacrificio en ocasiones, y que por culpa de un mal servicio que está listo para hacer de las suyas, nos obliga a resignarnos. En todo sentido Venezuela es la tierra de la impunidad.
¿Quién responde?, ¿quién paga por el mal servicio y los aparatos dañados? Nadie, absolutamente nadie. Además de las molestias, no hay autoridad que asuma no solo los daños sino lo más básico: la responsabilidad. Estamos rodeados de seres que no ha entendido el concepto fundamental de imperfección que vivimos como seres humanos, por el contrario para los rojos, y no los de la Ávila, la perfección es una de sus cualidades preferidas y de las que hacen más alarde, imitando al sumo dios, al perfecto mayor de Miraflores, no pueden quitarse las gríngolas y solo hablan de aciertos, se olvidan de las realidades y las niegan, y para rematar se creen el cuento; la Robolución es efectiva porque hoy en día usan más tecnología. Obviamente con el paso del tiempo lo más básico es eso, no es una proeza tener un celular en la actualidad en comparación con décadas pasadas, lógicamente antes no existían. Se ufanan por resolver los conflictos que sus propios errores y descuidos acarrean, esto no solo en este servicio sino en cualquier ente que dependa del gobierno. Sencillamente se publicita lo obvio y lo justo, nada más lógico que cumplir con el deber, así sea medianamente. No es una hazaña que un árbol de aguacates de frutos… para eso está.
Sin embargo las excusas para justificar la crisis que no se puede ocultar son muchas. Hemos escuchados hablar del fenómeno del Niño, la Niña, que en muchos países causan estragos, pero acá los desmanes son de otros niños y niñas con boina roja. Pero cuando ya la excusa cae en fecha de vencimiento, es cuando se debe culpar a otros, de los que podemos recordar a: George Bush, Álvaro Uribe, la oligarquía, los malvados ricos y quizás una de las más recordadas parodias de este gobierno: La Iguana, aquel reptil travieso que se cuelga por los tendidos eléctricos y desencadena apagones nacionales. Nada más terrible que no poder asumir nuestros errores, aprender de ellos, pedir ayuda si se necesita y mejorar. No critico que fallen, sino que no enmienden, recapaciten y actúen. Somos imperfectos, pero nada justifica ser reincidentes en los errores.
CORPOELEC es como cada sueño revolucionario una muestra diaria a nivel nacional de desaciertos que están afectando a todos por igual. Por la famosa red social son miles de llamados de auxilio desde el interior del país por averías eléctricas, son miles los reportes de fallas que al final se extienden por horas, consumiendo nuestra paciencia y nuestros equipos electrónicos, y hasta la comida en la nevera, pero los afectados solo podemos callar como expliqué un poco más arriba.
Basta de mediocridad, basta de excusas, basta de hacerse los ciegos. Exigimos un servicio acorde con las tarifas que se cancelan y que son muchas veces desmedidas y exageradas, y que no van en la relación correcta costo-calidad de servicio. Algún incauto o quizás sin dinero se atrasa un mes y sería víctima de un certero corte, pero todos los días somos victimas de muchos cortes injustificados, y peor aún nadie le puede colocar el cascabel al gato. Los responsables son intocables, están blindados ante los reclamos, así sucede en gobiernos como este que no aceptan que existen más opciones, opiniones y la pluralidad. No olvidemos que el mundo no gira en torno a nadie.
Mientras escribo esto, tecleó con rapidez y guardo con frenético desespero el archivo, son muchas las veces que mientras realizo mi trabajo soy víctima como miles de un apagón que me hace perder tiempo, y me hace retroceder, al final debo retomar todo de nuevo, luego de respirar profundamente, contar hasta 100 o 1000 o hasta donde más pueda, porque no existirán respuestas ni mejoras, es un cuento de nunca acabar… un momento… está espabilando el bombillo, ay no…

Lo siento… se volvió a ir la luz.

Fernando Pinilla

octubre 31, 2011

Amores que matan



Amores que matan (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 30 de Octubre 2011)

El amor es una magia, una simple fantasía, es como un sueño... reza la letra de una de las canciones de Tito el Bambino, que estuvo de moda hace un tiempo por toda Latinoamérica. Sí. El amor, cuántas páginas se han escrito sobre este tema, cuántas personas aferradas a la barra de una vieja cantina, no viven postrados ante el alcohol, victimas inequívocas de este sentimiento que puede ser sublime o inescrupuloso.

La palabra amor proviene del latin, amor-Oris, abarca gran cantidad de sentimientos que pueden ir desde el deseo pasional (Eros), la relación fraternal con un pariente o amigo (Storgos), y en muchos casos una derivación siniestra y casi enferma hacia un objeto, una figura; por nombrar una: el dinero.

Para los que vivimos en la Venezuela de hoy no es extraño escuchar manifestaciones de amor obsesivo hacia la figura del presidente de la república que traspasa a veces la razón. Pero sea un problema psicológico o verdadero sentimiento, entendemos que el amor en su esencia pura lleva una dosis de locura, sino quién explica las grandes y admirables gestas que ha desencadenado el amor pasional por un individuo, saltando las barreras de la razón y de la cordura.

Muchas historias de amor nos muestran la cara del mismo como un sentimiento en el que el “yo” tiende a desaparecer para dar paso a un desinterés total o parcial en algunos casos hacia nuestra propia persona, pensando exclusivamente en el otro individuo, y en otros, siendo más sensatos; se piensa en una relación, es decir en dos. Como diría José Luis Perales: Es más corto el camino si somos dos.

Esas mismas historias nos cuentan que esos amores en ocasiones deben elegir ante circunstancias para poder mantener el sentimiento, para poder vivir la experiencia, sin embargo siempre priva ese deseo de amar ante aquello que no por ser impedimento es negativo, en otros casos sí, pero que cuando el amor es verdadero termina triunfando en su máxima expresión sobre aquella barrera. Sin embargo acá es cuando queremos trasladar todos estos complejos conceptos a nuestra realidad política y nos terminamos dando cuenta que vivimos algo extraño. Bien es conocido el amor desmesurado hacia algunos artistas, por los llamados fanáticos, amor que para mi concepto son más trastornos psicológicos que verdadero sentimiento. De ahí a las muestras más locas como dormir en el piso en una fila de cientos de personas por acceder a una boleta y hasta pagar cifras inimaginables por dicha entrada. El absurdo comienza a aparecer y lo bonito del amor en ese caso y en las relaciones de pareja con mucha frecuencia desaparece y empieza a reinar el desequilibrio total. Comportamiento este que termina en fatales desenlaces que pueden incluir el asesinato y hasta el suicidio. El amor por Dios suele desencadenar los antes mencionados con frecuencia, amor que termina siendo locura y que a través de la historia ha justificado masacres y los castigos más inhumanos. Todo fuera de contexto y de razón termina siendo peligroso… una cosa es amar y otra idolatrar, ante este último se pierde la capacidad de ver claramente, sin ser influenciado por los embates de un “amor” brutal que desconoce razón.

Si leemos con atención y como digo antes lo trasladamos a nuestra realidad, veremos muchos símiles con nuestra actualidad y produce miedo. Estamos ante una cantidad asombrosa de personas que manifiestan a vox populi su fidelidad por la figura del presidente, en nombre de un “amor” sin control, palabra que se ha usado en varias campañas de las miles que hace el gobierno para mantenerse sembrados en el subconsciente del pueblo. Por cierto sería interesante calcular cuánto dinero ha gastado este gobierno en publicidad, diseño, rediseño, vallas, afiches, logos de campañas de misiones, ministerios que nacen, mueren, y solo queda nada. Pero ese es otro tema. Siguiendo en el nuestro es terrorífico como se cultiva el sentimiento y peor como germina en las personas aún por encima de sus propias necesidades y de poder analizar las realidades. Cuando veo las barriadas nacidas en la tan nombrada IV República y afianzadas y expandidas en la V, me pregunto: Si mi calidad de vida no mejora, ¿por qué sigo amando una figura que no cumple su propósito? Un amor pasional desmesurado, excesivo y obsesivo niega nuestros propios derechos a vivir dignamente, a recibir un trato justo y termina amarrándonos a una realidad miserable, sin esperanzas, sin presente, y mucho menos un futuro. En el barrio se vive la miseria del amor visceral hacia un hombre, pero a Venezuela pocos la aman.

Al suelo que pisamos y que por herencia es nuestro, no exigimos reciba el trato que merece, nuestro enemigo termina siendo todo aquel que no ame como nosotros a nuestro presidente, a un gobierno que siembra la discordia y la enemistad con nuestros hermanos, la realidad amarga es que anteponemos una forma distorsionada y mal dirigida de amor, antes que nuestras necesidades, intereses y nuestro propio país.

La pregunta de muchos sería: ¿Esto es amor? No sé, creo que sí. Un amor idólatra hacia lo erróneo que se alimenta de la ignorancia y de nuestra falta de sentido de pertenencia y egoísmo. “Si yo no estoy bien, que no lo esté ninguno”, se puede pensar quizás, y por eso dejamos que crezca este sentimiento que dista mucho del concepto que el sentido común nos dicta sobre esa palabra de cuatro letras que puede dañar, como en este caso. Quien antepone el amor a la patria por una figura, no puede ser digno ser llamado hijo de esa tierra. El que ama a un político antes que a su propio país es el más grande y genuino apátrida que podamos encontrar. Ante esta realidad que vivimos parece compleja una salida democrática a un periodo de oscurantismo moderno que nos ha tocado vivir, más cuando en el nombre del amor nos olvidamos de todos, hasta de nosotros mismos.

Fernando Pinilla

septiembre 26, 2011

Un Metro de problemas



Un Metro de problemas (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 25 de Septiembre de 2011)

Cada metro que se pasa, es un metro de alegría, porque al fin la novia mía, llegará temprano a casa… dice el coro de una canción compuesta por Billo Frómeta e incluida en el disco Billo´74 ½ del año 1974, que narraba y hacía una crónica del acontecimiento más importante por aquel entonces; la construcción de un servicio de transporte masivo conocido como Metro, y en el que se cifraba la esperanza de muchos caraqueños por una mejora en su calidad de vida, que ya por aquellos años comenzaba a tornarse para los protagonistas de entonces como insoportable.

Lo cierto es que sería solo hasta el 2 de enero de 1983 que se inauguraría oficialmente con 6.7 km el servicio más anhelado y esperado por toda la capital. Orgullosos miraron entonces el resultado de ver un sueño hecho realidad. La solución llegó y en las modernas estaciones y vagones se respiraba un aroma a urbe, a capital importante, Caracas seguía siendo un modelo de ciudad que avanzaba y crecía hacia un futuro prominente. Sin embargo la guaracha de Billo, hoy parece un chiste, hoy es una broma pesada para los ciudadanos del siglo XXI. No somos lo que se pensó sería el futuro de la humanidad en la serie animada Los Supersónicos. Por ninguna ciudad del mundo vemos carros voladores ni naves espaciales, ni nada por el estilo y mucho menos en Caracas. 28 años luego de la inauguración de una de las más importantes y magnificas obras del urbanismo e ingeniería en Venezuela, solo hemos podido completar los planes existentes a duras penas. El Metro no evolucionó, está como muchas obras detenidas en el tiempo y solo maquilladas con pinceladas burdas.

El Metro claramente es una apología de la mediocridad. Sus casi dos millones de usuarios al día, viven normalmente una travesía épica que parece tomada de algún libro de fantasía, solo que al final no nos espera tesoro alguno, sino la gratitud de llegar enteros a nuestro destino. Desde muy tempranas horas de la mañana comienza el drama de cada persona que usa este medio de transporte, que no registra ajustes en sus tarifas acordes con las exigencias necesarias para su mantenimiento, ya que según el primer mandatario, de hacerlo como lo harían los capitalistas, no se podría utilizar este servicio. Sería interesante que el presidente usara una semana este transporte desde un extremo de la ciudad hasta el otro, como cualquier vulgar mortal, para constatar si es cierto que aún se puede utilizar el Metro.

Al momento de acceder a cualquier estación, se cruza las puertas de la mansión del terror; lo inesperado se posa en cada rincón. Ríos de personas, sí así se les puede llamar, corren y demuestran el estado de descomposición social que vivimos. Son émulos de reses que aplicando la ley del más fuerte, corren por los pasillos, atropellan a quien sea, sin siquiera detenerse a ver si es una dama, que igualmente sacaría a nuestra benemérita madre a pasar por las instalaciones; y pobres de aquellos que la tienen tres palmos bajo tierra. La espera de los trenes es un calvario; calor, amontonamiento de personas y una sola meta: entrar en el vagón. Los tiempos de espera son variados depende de la hora y las circunstancias que genera el estancamiento del país y por ende del Metro. Si no somos víctimas de problemas eléctricos, fallan los trenes, colapsan las estructuras, y por qué no, somos presas de una víctima de la presión y el estrés que decide joderle el día a los casi dos millones de usuarios, lanzando su humanidad a las vías del tren más cercano a su arranque de desequilibrio mental y emocional. No hay nada que hacer, toca esperar entre el murmullo, los comentarios y los rostros impávidos de cientos de extraños, aunque también si eres bajo de estatura puede ser la espalda, el pecho, o los pechos de algún caballero o dama respectivamente.

Si se corre con suerte puede que el aire acondicionado funcione, aunque muchas veces al entrar a un vagón el frente caliente que nos espera nos noquea, prácticamente nos hace sentirnos en un sauna. Pero no solo nos llega el calor, no, sea que el vagón tenga aire acondicionado o no, los aromas son asfixiantes. Fluidos corporales, flatulencias, perfumes, se mezclan creando un olor que termina por darle un desagradable bouquet al viaje. No conformes con prácticamente viajar por el infierno, no faltan las personas que creen que sus teléfonos celulares son una especie de pickup, dónde distorsionan: regetones en su mayoría, salsas y vallenatos, que piensan ellos, armonizan la travesía por el inframundo caraqueño. No dejan de sorprender artistas itinerantes la mayoría sin talento pero con un talante para molestar increíble, y mendigos, muchos sin algún miembro para terminar de hacer más deprimente la escena.

Si tenemos suerte, puede que lleguemos enteros al destino, aunque hasta podemos convertirnos en una cifra más de la inseguridad, aún cuando la policía bolivariana patrulla constantemente. El Metro no es un medio de transporte, es un medio transporte que no soluciona para nada la crisis capitalina. El otrora orgullo de Caracas es hoy prácticamente un deporte extremo para millones que solo asumen cabeza gacha la realidad que les toca afrontar. No hay muchas opciones, esto es lo que hay.
El dinero que se le inyecta no es suficiente para el mantenimiento, las obras de modernización se quedan cortas y solo vemos una caricatura de lo que un día fue un moderno medio de transporte. La gran capital sufre de un drama que no parece tener solución. Al salir el sol solo nos persignamos, para que al momento de adentrarnos en el subterráneo, tengamos la suerte de salir vivos.

Todo el mundo está contento, porque según el doctor, le pondrán un metro adentro, al hacerle la operación. Pero un metro que camina a una gran velocidad
sin semáforo en la esquina, atraviesa la ciudad.

Fernando Pinilla

septiembre 19, 2011

Yoga en la plaza



Yoga en la plaza. Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 18 de Septiembre de 2011)

7:00 pm en la tercera avenida de Los Palos Grandes del municipio Chacao del estado Bolivariano de Miranda, el más pequeño de los cinco municipios que conforman el Área Metropolitana de Caracas. En una de sus esquinas más transitadas se yergue un monumento a la voluntad popular mancomunada con los poderes públicos: La plaza de Los Palos Grandes, suerte de accidente que rompe el concreto y lo funde con elementos naturales como el agua y arbustos, y lo complementa con el alimento perfecto del alma; las letras contenidas en una biblioteca con un diseño urbano que llama poderosamente la atención. Es pequeña la plaza, sí, la extensión era reducida cuándo en el año 2006, un 15 de marzo la comunidad solicitara al Consejo Municipal la construcción de un espacio público, que sería inaugurado oficialmente en el año 2010.

En este lugar que habla del sueño popular de vivir decente y humanamente en una ciudad que pierde cada día esta característica y termina envuelta por la intolerancia y la violencia, parece extraño lo que encuentro en mi visita. Me dispongo a tomarle unas fotos a Lilian Tintori, recordada animadora de televisión y radio, y campeona nacional de Kitesurf en 2003 y desde 2007 conocida por su matrimonio con el ex-alcalde del municipio Chacao, Leopoldo López. Por invitación de ella me acerco a sus clases de Yoga que llevan por nombre: “Yoga en la plaza”, que según sé, dicta a cielo abierto en aquel lugar todos los lunes a las 7:00 pm. Sin embargo soy escéptico, espero encontrarme con un máximo de diez personas practicando esta disciplina, cuyo origen se pierde en la India. La palabra viene del sánscrito ioga que significa yantar o conyugal, y está asociada a la meditación en el hinduismo, el budismo, el jainismo y que otorga como resultado a sus practicantes la unión del alma individual con Dios, un encuentro con el yo espiritual y no material; y un bienestar físico y mental.

Mi sorpresa es grande. Más de cuatrocientas personas calculo yo tras darme a la tarea de contar una de las hileras, esperan el inicio de la clase. Cada quién con su alfombra para yoga en un murmullo conjunto, se colocan de forma ordenada en filas y dan comienzo a la actividad. Algunos vienen solos, otros en grupo, algunos con sus mascotas, otros solo observan, pero la atmosfera que se respira es impactante. Hay personas alrededor conversando, algunos niños jugando, parejas enamoradas que se funden en besos, pero todos son cómplices del respeto necesario para que las instrucciones puedan llegar a todos por igual. Aún cuando se usa un amplificador y micrófonos, se entiende que en esta plaza, la idea es que reine un poco de paz, un poco de amabilidad. Lilian camina entre las filas mientras ayuda a algunos a tomar correctamente las posturas, conversa con otros, hace las rutinas, pasea una y otra vez junto con algunos asistentes asegurándose que todo quede bien. La entrega es completa y la meta se logra. En Caracas, una de las ciudades más violentas del continente, por un espacio de poco más de una hora, en uno de los municipios más transitados de la capital, se llega a la conclusión que querer es poder.

No es solo la sonrisa, belleza, entrega, pasión y profesionalismo de Lilian la que destaca, no es solo la espectacular plaza construida de la nada en aquel lugar que se pensó imposible humanizarlo, y que entre otras cosas es la primera construida en la ciudad en los últimos trece años, y su biblioteca la primera que es inaugurada desde 1990. Es mucho más que eso. Es ver a la ciudadanía disfrutando de su ciudad, de ese cambio que sí se puede lograr cuando priva el sentido común y el trabajo grupal.

No hay colores ni consignas políticas en la plaza más allá de la información del municipio, todos tienen cabida a la a veces utópica idea de una vida en una sociedad distinta, que acá toma forma y se hace palpable. Se siente calidad de vida, y no percibo mis palabras como proselitismo político, solo está presente la información sin más nada que un compromiso con sentirse orgullosos por parte de la alcaldía de la obra como tal, el resto, la atmosfera la crea una tribu inmensa que se reúne aquel momento en aquel espacio. No son tribus urbanas, no, me refiero a una grande y a la que yo hago parte; un conglomerado: venezolanos.

En el supermercado al frente de la plaza de Los Palos Grandes la gente sale con sus compras despreocupadas, otros paseando sus perros observan curiosos la actividad, muchos conversan, comparten velados por la mirada de las patrullas de Polichacao que dan sensación de seguridad.

A las 8:30 pm, como si fuera el final de un acto religioso, los creadores de la actividad se despiden y cada persona toma sus pertenecías, y con una sonrisa se alejan a seguir sus vidas en la agitada ciudad capital. Hay bromas, comentarios, manos agitadas, otros se acercan a Lilian, que como a este humilde servidor, atiende con cariño y le dedica un tiempo de su apretada agenda. La actividad fue un éxito.

Al alejarme de la plaza por las solitarias calles de Chacao, siento un fuerte deseo de sentir aquella sensación de paz en todo mi país. En una introspectiva breve, identifico la satisfacción de entender que sí se puede cambiar, que Venezuela sí tiene esperanza cuando se acabe el egoísmo, el odio, la segregación política. Cuando nuestras autoridades escuchen las necesidades del pueblo y las conviertan en soluciones inmediatas.

No practiqué Yoga en la plaza, pero mi mente y espíritu se contagiaron con la buena vibra de aquellos extraños que son tan cercanos como los que lean esto, y que sí lo hicieron. Al tomar camino a mi San Antonio de Los Altos querido, miro hacia atrás y veo la Venezuela posible, solo si los decidimos.

Fernando Pinilla