El Cambural: Entre la belleza y el olvido.(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 15 de julio 2012)
Llegar a El Cambural en San Antonio de los Altos no es complicado. Se tiene que tomar la vía que va a Potrerito y La Mariposa, ahí, cuando estas llegando a Pacheco (un pequeño caserío del municipio) doblas a la izquierda y continúas por una vía justo al lado de un tanque de agua de acero en la entrada. Comienzas a bajar por una excelente carretera pavimentada que se interna en la montaña (con una hermosa e imponente vista a Caracas), hasta ahí sin novedades, más allá del asombro del paisaje.
Luego de serpentear por algunos minutos entre una exuberante vegetación que se hace más densa a medida que nos encontramos cerca de la quebrada que bordea el camino; empezamos a apreciar la verdadera realidad de este paraje típico de Altos Mirandinos. Un talud de tierra corta el paso abruptamente en la carretera y la convierte en una trocha. Lo que viene después es un contraste abrupto entre la magnífica naturaleza, el olvido de las autoridades y la mano destructiva del hombre.
Una esplendida carretera pavimentada se pierde entre fallas de borde, basura acumulada a lo largo del trayecto y el olvido de los vecinos y de cualquier autoridad con la competencia de cambiar esta postal. La mal denominada “maleza” borra paulatinamente el registro de la presencia del hombre comiendo la carretera, lamentablemente hay huellas que no se pueden borrar. Aún con la mano dañina del hombre, la quebrada viaja entre rocas moldeadas por cientos de años en un paraje de belleza indescriptible. La flora y la fauna que se consigue son del tamaño de la grandeza que le imprime la naturaleza a esta hermosa zona. Aves del Paraíso, Bromelias y otras exóticas flores crecen salvajemente en la espesura de los matorrales. Pero esto no es suficiente para el hombre que termina convirtiendo todo lo bueno en algo malo.
La realidad es que mientras la naturaleza crea belleza, el hombre se empeña en crear caos. El Cambural es testigo del hampa descontrolada en el país, y su paisaje muestra vehículos desvalijados por los amigos de lo ajeno. En el caudal del río consigues también: cables, cauchos, así como botellas de bebidas alcohólicas, que terminan alterando el ecosistema. Pero no sólo El Cambural es víctima de la basura resultado de mentes minúsculas, sino que; en varias ocasiones han intentado invadir y deforestar un bosque, que hasta hace algún tiempo, era zona de protección de La Mariposa. Pero, si el propio embalse es un desastre, ¿qué podemos esperar de las zonas aledañas?
A veces Dios le da pan al que no tiene dientes. Quizás sea la frase que mejor se puede aplicar a la realidad con la que debe sobrevivir esta zona. Mientras países del mundo anhelan parajes como el que tenemos, acá nos damos el lujo de desperdiciarlos. Los Salias es un municipio que teniendo el potencial para explotar sus bellezas naturales, se conforma aún hoy, con ser una ciudad dormitorio. Lo que otros países lo convierten en centros de ecoturismo, nosotros lo convertimos en depósito de basura, rincón para bebidas y un excelente sitio para erigir una barriada de invasión. Preguntas surgen mientras escribo, porque la mano del hombre sigue destruyendo lo que tanto trabajo llevó para gozar del equilibrio y la belleza que destella.
¿Hasta cuándo las autoridades municipales, estatales, nacionales, seguirán dando la espalda a los recursos naturales? ¿Hasta cuándo las políticas del olvido? Sé que mis palabras levantaran roncha; pero la realidad es que cualquier iniciativa que se haya tomado es poco. El Cambural tiene (como todo el municipio Los Salias) lo que se necesita para brillar y para mostrar la belleza natural que ha hecho de Altos Mirandinos, una zona de envidia por su clima y sus parajes naturales.
Mi llamado es para todos los vecinos y las autoridades competentes para recuperar una zona que nos regala el milagro de la mano de Dios. Un milagro que no cuesta nada y del que podemos sacar provecho a todo nivel. Hablamos de un pequeño refugio natural de cientos de especies (animales y vegetales) dignas de estudio y observación por parte, no sólo de especialistas, sino de la ciudadanía en general, estudiantes y porqué no, hasta turistas de otros estados.
En las manos de todos los sanantoñeros y principalmente de las autoridades, está la suerte de cambiar nuestras realidades. Basta de politiquería. Necesitamos urgentemente de acciones concretas en conjunto para recuperar lo que se sigue deteriorando, mientras leemos esta columna, y hacer así de El Cambural y todo San Antonio, el municipio modelo, que sí podemos ser.
Fernando Pinilla
Un poco de mi trabajo diario en prensa, libros, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!
julio 17, 2012
junio 30, 2012
mayo 09, 2012
Paso a Paso Claudio Nazoa...
Acá les dejo el paso a paso de la próxima ilustración de la columna del gran Claudio Nazoa en la revista Clímax.
Caricaturas y humor...
Algunas caricaturas personales, un cachito de prueba y un poco de humor para las revistas. Espero que les guste.
abril 16, 2012
La Bora “deBora”

La Bora “deBora”(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 15 de Abril 2012)
Hay veces me canso de opinar. Pareciera que las cosas que se pueden percibir en la calle no son como uno cree. Como dice mi pana Daniel Palacios, periodista de Tal Cual: “es una de las grandes cualidades maquiavélicas del gobierno, mostrar como bueno lo malo, darle un giro a todo y buscarle una cara favorable a ellos”
Mucho se ha hablado del caso de la presencia de la Bora en el embalse de La Mariposa. Esa especie de alfombra que cubre toda la superficie de este (como llama el ministro de Ambiente, Alejandro Hitcher) “tanque” que almacena 8 millones de metros cúbicos de agua. Se trata de la Eichhornia Crassipes, Jacinto de agua común, o Camalote; originaria del Amazonas y, considerada por los especialistas una planta invasora de la cual no desconocen sus propiedades benéficas en espacios controlados. Sin embargo este no es el caso de La Mariposa.
Puedo pecar de ignorante ya que no soy biólogo, y no puedo hacer una crónica de la presencia de esta planta en el embalse; sin embargo he vivido en este pueblito hermoso de Altos Mirandinos (San Antonio de los Altos) desde el año 87, y realmente solo puedo recordar la presencia de esta planta, como una plaga, desde finales de la década de los 90´s. La realidad es que esta “plantica” que parece inofensiva a primera vista, según descubrí leyendo algunos materiales, tiene una cara maléfica cuando está fuera de control en espacios de difícil acceso. Bajo ciertas circunstancias la Bora se transforma en una especie eutrófica (crece descontroladamente por exceso de nutrientes), creando una barrera en la superficie que imposibilita el paso de la luz del sol al agua, y de esta forma impide diversos procesos ecológicos como la fotosíntesis, afectando la producción de oxígeno y la fijación de carbono; en pocas palabras deteriorando la calidad del agua. Y como guinda del postre, si su crecimiento es descontrolado en espacios amplios y no controlados como estanques, toca removerla mecánicamente (método sumamente costoso) procurando no romperla, porque se dispara su reproducción, creo, el caso de su presencia en el embalse.
De verdad me llama la atención escuchar de boca del ministro del ambiente, afirmar que el estado actual del embalse, que tiene años con la presencia de esta planta que ha ido copando la superficie de toda el agua, es producto de una “siembra controlada”. Insisto, puedo equivocarme, pero no he escuchado nada de “Misión ensalada” en La Mariposa. Y me aterra más que el ministro lo tome a la ligera, y hable casi de una “cosecha” (como si fuera lechuga) programada en dos meses, palabras dichas en un entrevista el 22 de Marzo. Creo el ministro no sabe lo anterior y menos que investigadores de la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (por sus siglas en inglés FAO) clasifican a la Bora como una maleza acuática; además de estar incluida entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, en una lista elaborada por el Grupo Especialista de Especies Invasoras (GEEI), de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE), de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Es más, haciendo un poco de historia, el ministro pareciera desconocer que la Eichhornia Crassipes, ha sido introducida por el hombre en países del trópico y subtrópico donde se ha propagado hasta convertirse en una maleza acuática extremadamente grave, desarrollando infestaciones extensas en el sur de los EE.UU. (especialmente en Lousiana y la Florida), en México, Panamá y muchas regiones de Africa (especialmente los sistemas de los ríos Nilo y Congo); el sudeste Asiático, Indonesia y Australia.
Es tan grave la presencia de esta “plantica”, que en la cuenca del Guadiana (Badajoz, España), es una de las plagas más problemáticas, luego de casi copar 75 km de río, produciendo entre otros dañitos, aparte de los daños materiales y a la economía agrícola y pesquera, pérdida de agua por evapotranspiración, eutrofización del agua (palabra que se me grabó en bachillerato por la podredumbre que produce en el agua), falta de luz en el fondo y aumento de la sedimentación.
La solución no es tan fácil como la pinta el ministro. De 2005 a 2006 en España, retiraron 134.823 toneladas de Bora, con un costo de nada más y nada menos que 6 millones de Euros, y lo peor, es quizás, que cuando produce semilla esta inofensiva plantica, la proliferación es latente en un periodo de 15 a 20 años, lo que ha motivado que el Grupo Especialista en Invasiones Biológicas (GEIB), también la agregara a otra lista negra, al incluirla en el top 20 de especies invasoras exóticas más dañinas presentes en España, y manteniéndose alerta ante su aparición.
No puedo creer que el ministro no sepa lo anterior. Esa información prolifera en internet como la Bora en La Mariposa, dónde no dejan de ser reconocidas sus funciones positivas en estanques, pero de advertir sus graves consecuencias, que ya vivimos en Altos Mirandinos.
Pero esa maña de negar los problemas nos va a terminar de hundir. La Eichhornia Crassipes es una realidad que se une al descuido del embalse, que es víctima de todas las plagas del “apocalipsis criollo”, que destruye todo lo que solo necesitaba ser mejorado. Aunque les moleste, muchos podemos recordar en la IV, cuando el talud de tierra con la cominería que coronaban los Kayac y sirve de dique, lucía de forma cuidada, aún con los problemas que ya enfrentaba el embalse, siendo espacio para los deportes acuáticos; cosa que la Bora, también “deBoró”. Hoy el aspecto de La Mariposa es terrorífico. Hoy aunque el fanatismo nos impida ver y nos deje sin sentido del gusto, decir que en La Mariposa todo está bien es negar la realidad. Lo peor es que hablamos de un problema que en todo el mundo es considerado de dimensiones dantescas y de sumo cuidado. Acá, como siempre, no pasa nada.
Fernando Pinilla
abril 13, 2012
marzo 25, 2012
Miedo al humorismo

Miedo al humorismo (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 25 de Marzo 2012)
Dicen por ahí: nada duele más que la verdad. Y creo esa verdad causa aún más dolor, cuando ésta, viene cargada de humor; y molesta muchísimo más, cuando ese humor, no solo viene en letras sino dibujado.
En las últimas semanas se han vuelto a disparar las alarmas sobre la cercenada libertad de expresión que habita en el país. Derecho que siempre es el primero en ser golpeado por aquellos actores políticos, que no gustan de ver sus errores vueltos una sátira en una caricatura; sin darse cuenta que son ellos mismos quienes convierten cualquier noticia en payasada, en ironía.
Esta vez los blancos de los ataques frontales y desesperados fueron mis colegas Rayma Suprani; El Universal, y Roberto Weil; Tal Cual, quienes con sus plumas y lápices mordaces y llenos de humor frontal y sin pelos en la lengua, o en este caso en el grafito, desnudaron las verdades que tanto intenta ocultar el gobierno desde el fortín de la mentira y de la verdadera manipulación mediática del imperialismo (pero del imperialismo de estado que ha implantado este régimen abyecto); es decir desde VTV, o el “canal 8”, como lo solemos llamar.
Ambas caricaturas mostraban realidades que no hay que ser humoristas para decirlas, para reflejarlas con el absurdo que representan. La de la dama del lápiz; Rayma, como siempre muestra una cruda realidad como es la violencia, o como en otras que reflejan el fracaso de las misiones. En una casita de perros un hombre disfruta del “vivir viviendo” de este gobierno. Por su parte, el lápiz de Weil, nos muestra a un militar inculcando a dos niños, lo que el oficialismo hace todos los días: división. Abriendo un grifo, ven caer agua “afro descendiente” cansados de solo aguas blancas, uniendo de forma magistral varios temas risibles del gobierno. El primero: la crisis del agua, que solo en las cúpulas gubernamentales no logran ver o saborear, porque ellos solo tomarán, seguramente, agua mineral; quizás marca Perrier. Los invito a probar el agua que tomamos en Altos Mirandinos, dándose un paseo por el embalse de La Mariposa y el mega cultivo de Bora, que cada día destruye la calidad del agua que consumimos y usamos. Y el segundo tema, aquel “respeto” que exigía el gobierno por las afro descendencias, convirtiéndolo en un circo, en el que llega a ser una ofensa, hasta el llamar “negro” de cariño a alguien. Qué ironía que fuera el propio presidente Chávez, quien en varias alocuciones posteriores a esa pantomima, llamara en cadena nacional, y en actos oficiales, “negra” a cuanta mujer participara es sus misiones.
Es así como desde VTV y el PSUV, se han levantado las voces indignadas contra esos desgraciaditos, plastas, apátridas, culilluos, majunches, pendejos, opositores putrefactos, con sus victorias de mierda (todas estas, algunas de las ofensas que ha proferido el primer mandatario, con su léxico de respeto y de amor hacia la oposición), quienes han denunciado la falta que representan las mencionadas caricaturas; el odio que siembran, el racismo y la xenofobia.
Creo lo más risible son los personajes que han salido a la palestra a convertirse en defensores de la moral, las buenas costumbres: Diosdado Cabello, Mario Silva y Pérez Pirela. Tres señores que intentan convertir la verdad que encierra el humorismo, en ataques pagos por ese “Imperio” de fantasía con aires de Guerra Fría. Tres nefastos personajes que incitan a la violencia, que llaman a la división, que ofenden descaradamente amparados por el apoyo gubernamental, y que sus léxicos dejan mucho que desear, sino, invito a ver un programa de “La Hojilla”.
El desespero es total, porque el humorismo gráfico, (el verdadero, no ese que es tarifado por un gobierno) es letal y doloroso para aquellos que viven en la mentira, que intentan mantener y defender la falsedades que nos quieren pintar un país próspero, pujante, sin problemas. Pero la verdad, es que los únicos que pintamos algo y con la verdad, somos los humoristas gráficos.
La realidad es que nuestro trabajo es libre, y nuestra única finalidad es la de reflejar la verdad con visos de exageración. La esencia es la realidad, como diría el gran Vladdo de la Revista Semana de Colombia: Los humoristas podemos exagerar la verdad, pero jamás inventarla. Las caricaturas que quieren convertir en focos de defectos, no reflejan los males de los que las quieren acusar; por el contrario muestran en su simpleza y directo mensaje gráfico cargado de ironía, el fracaso de los programas gubernamentales como la Misión Vivienda, que no termina de solucionar ni mínimamente el problema habitacional nacional, y la violencia que nos consume cada día. Basta salir a la calle y orar por llegar con vida. Venezuela está manchada de sangre.
Las caricaturas mencionadas no son enemigas del pueblo como quieren hacer ver, por el contrario denuncian lo que el irrespetado soberano, no puede hacer para que los escuchen. El problema es que cuando el humor satiriza los males en tiempo electoral, el desespero crece, está a flor de piel, y hay que buscar la forma de tergiversar todo lo que pueda mostrar la realidad del país. Hay que seguir mintiendo como hacen diariamente, hay que seguir negando que los errores están a la orden del día, porque es letal para una campaña presidencial sustentada en una gestión plagada de defectos y de puntos débiles visibles para todos.
Sería interesante escuchar alguna vez al oficialismo asumir alguno de los males que aquejan al país, y no intentar delegar la responsabilidad en terceros (generalmente opositores) para salvar sus pellejos del escrutinio que igual sufren de parte de las personas de a pie.
El humor no puede ser vetado, ni mucho menos manipulado. El humorismo no puede ser falseado, porque su mensaje es único: la verdad. Podrán llamar a la violencia y agresión como han hecho con Rayma, podrán intentar mentir sobre el mensaje de weil, pero el humorismo nunca dejará de ser.
Fernando Pinilla
marzo 19, 2012
Vida de Perros
Vida de Perros (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 18 de Marzo 2012)

Decía Mahatma Ghandi: La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que ellos tratan a sus animales. Esta frase está más vigente que nunca luego de más de medio siglo, Venezuela no escapa a este interesante escrutinio moral.
Cuando veo tantos perros en la calle, comúnmente llamados "CaCri" (Callejero Criollo), es difícil no pensar en el atraso en el que vivimos como sociedad. La cita de Ghandi se hace ácidamente más real, más cruda, cuando pensamos que si a diario vemos a niños en la calle mendigando comida y sin estudios ¿Qué podemos esperar para nuestros animales, en este caso, nuestros perros?
Son miles de canes que hacen vida en la calle diariamente sin protección, sin alimento, sin respeto por su integridad y sus necesidades. Un día de cada uno de ellos puede ser en resumen lo que llamaríamos: "una vida de perros". Sus noches no son como la de aquellos afortunados perritos que tienen la dicha de tener un hogar para abrigarse, el calor de una familia para ser consentidos, un buen plato de alimento y un envase con agua fresca. Para el "Callejero", la noche no es más que un desfile itinerante que los lleva de un lado a otro, debajo de algún carro o alguna esquina de la ciudad. Quizás a un matorral que termina en nido o "cueva", tras ser excavado por estos improvisados mineros de cuatro patas. De las horas que, por lo general, descansa un perro doméstico, estos peregrinos solo llegaran a usar algunas; de resto caminarán bajo la mirada curiosa de la luna; bajo las frías gotas de la lluvia que a nosotros los humanos, mientras dormimos cálidamente en nuestras casa, nos relaja.
Su día comienza en su misma noche, no hay diferencia, sólo que uno es más iluminado. Sin agua fresca para tomar, deben recurrir a cualquier charco o agua empozada en envases, cavidades o cauchos en la basura. Por lo general el agua está totalmente contaminada y, en mucho casos, fétida. Pero no hay muchas opciones, la sed apremia.
La comida diaria no llegará de la bolsa de alguna prestigiosa marca de alimento para perros o de cierta mezcla de carnes, arroces y más. En los cestos de basura públicos, en algún desecho tirado por nuestro civismo —muchas veces llevado en los pies— se consigue el pan diario, la merienda o pequeño bocado que quizás consuman en todo el día; o por qué no, en varios.
El sol ardiente que lleva al asfalto a temperaturas infernales, los autos que amenazantemente los acechan a diario una y otra vez en cada intento desprevenido de cruce; son sencillas trampas mortales. Los ataques de otros canes callejeros que no lo piensan dos veces para armar quilombos en cualquier lugar; sea por comida, alguna hembra o sencillamente por su instinto de dominio de ciertos territorios. Y no sólo eso, a lo anterior se suma los maltratos de aquellos seres humanos que muestran su distante realidad de esta clasificación, valientes agresores de un indefenso ser, que sólo tuvo la mala fortuna de no ser querido por alguna familia. Estos son los peligros que deben sortear normalmente en su jornada. Su día es una lotería, un bingo en el que el número ganador de infortunio, puede salirle a cualquiera de estos inocentes con más rapidez de la que podemos pensar.
Este pequeño itinerario canino, muestra cómo es una "vida de perros"; muy vagamente, cabe destacar. La realidad es que sin necesidad de recurrir a números ni estadísticas, son miles los casos de maltrato y abuso que sufren a diario estos nobles animalitos. Son llamados con regularidad: el mejor amigo del hombre, sólo que pareciera que esto lo saben los canes, pero no muchos animales irracionales de dos patas. Las agresiones vienen y van, el desprecio está a la orden del día y no priva la caridad, la consideración, ni el temor por hacer daño a un ser que sólo intenta sobrevivir en una sociedad inescrupulosa en la que no tiene cabida.
Las asociaciones encargadas de velar por la vida de estos simpáticos personajes de las calles no cuentan en el país, por lo general, con suficientes recursos para ofrecer un cuidado de calidad y así poder reubicarlos en hogares adoptivos. Sin embargo, con las uñas rasgan y, aunque en pequeña proporción, logran darle la "patica" a muchos necesitados de cuatro patas.
Quizás una de las iniciativas más llamativas y esperanzadoras viene de la mano, o del "ala", del famoso pajarito azul de la red. Desde Twitter, nació la cuenta llamada @Perrousuario. Una iniciativa representada por varios jóvenes que intenta dignificar a muchos de estos perritos que hacen su vida en las estaciones del Metro y sus adyacencias; brindando asistencia, una red de auxilio de usuarios del subterráneo y de autoridades y, una campaña de concientización para el respeto de la vida de estos pequeños e inocentes amigos.
Ojalá muchos seres humanos siguieran estas iniciativas y apoyaran a las sociedades encargadas en servicio desinteresado hacia los perros de la calle. Pero aún más importante; ojalá que los hombres entendieran la importancia de brindar amor y respeto a estos seres carentes de afecto, pero desbordados de amor para dar. Qué hermoso sería que a nuestros niños les enseñáramos a no lanzar piedras que lastiman, sino caricias que suavizan sus días. En la maldad de aprovecharnos y abusar de un indefenso animal, está el reflejo de lo que somos como sociedad. En la frialdad para lastimar y no ayudar a los desamparados canes heridos, se nos refleja el nivel de salvajismo que vivimos.
Te animo a ti que me lees en este día, no sólo a decir: ¡¡tiene razón!! Que lo haga otro. ¡¡No!! Te invito a dar una mano (por pequeña que sea) para proteger, ayudar y concientizar sobre este tema. Seguro recibirás una movida de colita en agradecimiento eterno. ¡Wof, wof!
Fernando Pinilla

Decía Mahatma Ghandi: La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que ellos tratan a sus animales. Esta frase está más vigente que nunca luego de más de medio siglo, Venezuela no escapa a este interesante escrutinio moral.
Cuando veo tantos perros en la calle, comúnmente llamados "CaCri" (Callejero Criollo), es difícil no pensar en el atraso en el que vivimos como sociedad. La cita de Ghandi se hace ácidamente más real, más cruda, cuando pensamos que si a diario vemos a niños en la calle mendigando comida y sin estudios ¿Qué podemos esperar para nuestros animales, en este caso, nuestros perros?
Son miles de canes que hacen vida en la calle diariamente sin protección, sin alimento, sin respeto por su integridad y sus necesidades. Un día de cada uno de ellos puede ser en resumen lo que llamaríamos: "una vida de perros". Sus noches no son como la de aquellos afortunados perritos que tienen la dicha de tener un hogar para abrigarse, el calor de una familia para ser consentidos, un buen plato de alimento y un envase con agua fresca. Para el "Callejero", la noche no es más que un desfile itinerante que los lleva de un lado a otro, debajo de algún carro o alguna esquina de la ciudad. Quizás a un matorral que termina en nido o "cueva", tras ser excavado por estos improvisados mineros de cuatro patas. De las horas que, por lo general, descansa un perro doméstico, estos peregrinos solo llegaran a usar algunas; de resto caminarán bajo la mirada curiosa de la luna; bajo las frías gotas de la lluvia que a nosotros los humanos, mientras dormimos cálidamente en nuestras casa, nos relaja.
Su día comienza en su misma noche, no hay diferencia, sólo que uno es más iluminado. Sin agua fresca para tomar, deben recurrir a cualquier charco o agua empozada en envases, cavidades o cauchos en la basura. Por lo general el agua está totalmente contaminada y, en mucho casos, fétida. Pero no hay muchas opciones, la sed apremia.
La comida diaria no llegará de la bolsa de alguna prestigiosa marca de alimento para perros o de cierta mezcla de carnes, arroces y más. En los cestos de basura públicos, en algún desecho tirado por nuestro civismo —muchas veces llevado en los pies— se consigue el pan diario, la merienda o pequeño bocado que quizás consuman en todo el día; o por qué no, en varios.
El sol ardiente que lleva al asfalto a temperaturas infernales, los autos que amenazantemente los acechan a diario una y otra vez en cada intento desprevenido de cruce; son sencillas trampas mortales. Los ataques de otros canes callejeros que no lo piensan dos veces para armar quilombos en cualquier lugar; sea por comida, alguna hembra o sencillamente por su instinto de dominio de ciertos territorios. Y no sólo eso, a lo anterior se suma los maltratos de aquellos seres humanos que muestran su distante realidad de esta clasificación, valientes agresores de un indefenso ser, que sólo tuvo la mala fortuna de no ser querido por alguna familia. Estos son los peligros que deben sortear normalmente en su jornada. Su día es una lotería, un bingo en el que el número ganador de infortunio, puede salirle a cualquiera de estos inocentes con más rapidez de la que podemos pensar.
Este pequeño itinerario canino, muestra cómo es una "vida de perros"; muy vagamente, cabe destacar. La realidad es que sin necesidad de recurrir a números ni estadísticas, son miles los casos de maltrato y abuso que sufren a diario estos nobles animalitos. Son llamados con regularidad: el mejor amigo del hombre, sólo que pareciera que esto lo saben los canes, pero no muchos animales irracionales de dos patas. Las agresiones vienen y van, el desprecio está a la orden del día y no priva la caridad, la consideración, ni el temor por hacer daño a un ser que sólo intenta sobrevivir en una sociedad inescrupulosa en la que no tiene cabida.
Las asociaciones encargadas de velar por la vida de estos simpáticos personajes de las calles no cuentan en el país, por lo general, con suficientes recursos para ofrecer un cuidado de calidad y así poder reubicarlos en hogares adoptivos. Sin embargo, con las uñas rasgan y, aunque en pequeña proporción, logran darle la "patica" a muchos necesitados de cuatro patas.
Quizás una de las iniciativas más llamativas y esperanzadoras viene de la mano, o del "ala", del famoso pajarito azul de la red. Desde Twitter, nació la cuenta llamada @Perrousuario. Una iniciativa representada por varios jóvenes que intenta dignificar a muchos de estos perritos que hacen su vida en las estaciones del Metro y sus adyacencias; brindando asistencia, una red de auxilio de usuarios del subterráneo y de autoridades y, una campaña de concientización para el respeto de la vida de estos pequeños e inocentes amigos.
Ojalá muchos seres humanos siguieran estas iniciativas y apoyaran a las sociedades encargadas en servicio desinteresado hacia los perros de la calle. Pero aún más importante; ojalá que los hombres entendieran la importancia de brindar amor y respeto a estos seres carentes de afecto, pero desbordados de amor para dar. Qué hermoso sería que a nuestros niños les enseñáramos a no lanzar piedras que lastiman, sino caricias que suavizan sus días. En la maldad de aprovecharnos y abusar de un indefenso animal, está el reflejo de lo que somos como sociedad. En la frialdad para lastimar y no ayudar a los desamparados canes heridos, se nos refleja el nivel de salvajismo que vivimos.
Te animo a ti que me lees en este día, no sólo a decir: ¡¡tiene razón!! Que lo haga otro. ¡¡No!! Te invito a dar una mano (por pequeña que sea) para proteger, ayudar y concientizar sobre este tema. Seguro recibirás una movida de colita en agradecimiento eterno. ¡Wof, wof!
Fernando Pinilla
marzo 14, 2012
Recientes...
enero 27, 2012
Tecnopinilla y caricaturas...
enero 25, 2012
diciembre 22, 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












































