Tres personajes del mundo y de Venezuela...
Un poco de mi trabajo diario en prensa, libros, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!
julio 05, 2013
mayo 29, 2013
Variados de estas semanas!!...
Dejo algunos Pinillazos en los diarios La Voz, La Región, un Mundo de Pinilla publicado en Líder, dos portadas de la Gaceta Hípica, una de mis ilustraciones de la sección de Claudio Nazo, así como algunos trabajos particulares. Espero los disfruten.
mayo 20, 2013
Inseguridad desatada
Inseguridad desatada (Columna Trompo En La Uña, diario La Región, 19 de mayo de 2013)
El pasado martes
14 de mayo, mi novia tuvo una “sensación de inseguridad” cuando un malandro en
una moto, la robó en la vía que conduce hacia El Faro, en San Antonio de los
Altos. Gracias a Dios, las cosas no pasaron de un celular (hoy toda una joya
con la devaluación) algunos papeles y un gran susto. Sin embargo, otros
venezolanos no corren la misma suerte de Dayana, por el contrario, esa
sensación es tan distinta para algunos que no les roban objetos personales;
sino la propia vida.
3.400 víctimas de
homicidio es la cifra oficial en estas 12 semanas que han transcurrido de 2013,
información suministrada por el ministro de Interior y Justicia, Néstor
Reverol. Según publicó el diario La Voz, Venezuela registró un total de 16.000
homicidios en 2012, que representan una tasa de 54 asesinatos por cada 100.000
habitantes y casi un 14% más que el año previo, según cifras divulgadas por el
gobierno. Sin embargo, la organización Observatorio Venezolano de Violencia
(OVV) sostiene que el año pasado se registraron 21.000 asesinatos, lo que eleva
la tasa a 73 muertes por cada 100.000 habitantes, según cifras extraoficiales
citadas en su informe de 2012.
Si los números
oficiales son los correctos y los de OVV son falsos, independientemente, Caracas, la capital, por sólo citar un ejemplo, sería
la cuarta ciudad más peligrosa del mundo después de Ciudad Juárez en México,
Kandahar en Afganistán y San Pedro Sula en Honduras; dato corroborado en un
estudio reciente presentado por el grupo activista mexicano Seguridad, Justicia
y Paz.
Lo preocupante es que, más allá de mirar los números, la realidad de las
personas de a pié que no son números en gráficos ni papeles, ni cifras escuetas
en informes, es alarmante. El miedo se respira en cada esquina venezolana, no
importa quién sea el gobernador o alcalde. Y digo esto, puesto que, desde el
gobierno se ha querido vender la idea de culpar a los gobernadores opositores,
sobre todo el caso de Capriles, como culpable de la violencia nacional. Sin
embargo, nada más lejos de la realidad. Intentar desligarse de la
responsabilidad, como gobierno nacional y querer achacárselo a otros, es
egoísta e irresponsable. No es la primera vez. A principios de este año, el
actual presidente, reiteró lo que ya había insinuado el finado presidente. “El
imperio” nuevamente carga la culpa, por sus series y películas. Estamos ante un
gobierno imprudente, desvergonzado; capaz de mentir y buscar excusas, hasta más
no poder, con tal de justificar que, luego de 14 años de revolución, tenemos un
país menos seguro en todo sentido.
"Sucre y Baruta son
los municipios más inseguros del país, son comunidades que les temen a los
funcionarios policiales", explicó Maduro, quién acaba de lanzar un nuevo
plan de seguridad, como tantos que se han lanzado en los últimos 14 años. Unos
3 mil militares y policías comenzaron a desplegarse en Caracas, sobre todo en
zonas pertenecientes al estado de Miranda, como parte de un plan para combatir
la inseguridad. Ciertamente los municipios del Estado Miranda son complejos.
Hay que recordar que en Sucre, Baruta y la propia Guaicaipuro, existen los
cordones marginales más grandes de Venezuela (desde hace más de 20 años), sin
olvidar por eso el peligro que se respira en todo el Municipio Libertador, igualmente.
El problema no es dividido, es en conjunto. Ese ha sido el gran fracaso del
gobierno socialista, esa es la espada de Damocles que pende sobre la cabeza del
gobierno.
Los problemas de índole nacional no se combaten con
exclusión, saboteando a los cuerpos policiales que no sean rojos y con la poca
calidad de vida que se le ofrece a todos los funcionarios policiales. Ser
policía de dónde sea, en Venezuela, es exponer la vida por una miseria (van 32
funcionarios asesinados en La Gran Caracas en lo que va de año) por lo que el
estándar para la elección de oficiales es bajo y, al mismo, tiempo
comprensible. Por esto último, la mayoría de los propios efectivos dan más
miedo que los mismos malandros. Sin olvidar que, muchas veces los propios
oficiales se ven involucrados en actos delictivos.
Realmente es poco lo que se hace. Es un intento desesperado
lanzar a los militares a la calle a lidiar con ciudadanos, para lo que no están
entrenados ni preparados. El problema de la inseguridad que, pareciera no
contar en sus números a los robos, no sólo es un asunto policial sino de
políticas de Estado. Con la devaluación, la reducción del poder adquisitivo, la
falta de oportunidades verdaderas de estudio para luego poder ejercer lo
aprendido; motivado esto último a la falta de inversión extranjera y nacional
son algunos de los problemas que se deben combatir en conjunto.
A esto debemos agregar la carencia de un sistema penal que,
no sólo encierre a los criminales, sino que les ofrezca dentro de su sistema,
una verdadera regeneración para la reinserción a un mercado que brinde
oportunidades para cambiar el mundo delictivo, por uno de legalidad. Sin
embargo, esto no existe en Venezuela. Estamos ante un país que se tambalea
diariamente y se debate entre realidades que atentan contra los ciudadanos. Un
país sin oportunidades, es más propenso a la delincuencia.
En los últimos 14 años los voceros del gobierno se han
dedicado a acostumbrar al pueblo al paternalismo, a depender de las migajas y a
creer que la pobreza se debe cultivar, pues la riqueza es mala. Sencillamente
han desatado una masa popular sin más expectativas que sobrevivir.
Si con todo lo dicho, no olvidamos que ha sido el propio
gobierno quién ha dotado de armamento a los colectivos, los cuales están fuera
de control, tal como me comentó una joven de El 23 de Enero, podremos apreciar
un panorama más real y claro de eso que
“la defensora” del pueblo, llamó “Sensación de inseguridad”.
Necesitamos revolucionar nuestra sociedad verdaderamente, sacudirla, porque esta sensación nos está robando y matando.
Fernando Pinilla
mayo 07, 2013
abril 24, 2013
Mi libro, El hada de los castigos
Amigos, les presento mi libro, "El hada de los castigos" editado por Ediciones COBO de Venezuela, el cual es escrito e ilustrado por este servidor. Estoy súper feliz, y aunque ya está en librerias Tecniciencias de Venezuela, lo estaremos bautizando el sábado 4 de mayo de 2013 a la 1:00 pm en el Salón Obelisco de Plaza Altamira, en el marco de la Feria del Libro de Chacao. Gracias a todos por el apoyo!!
abril 08, 2013
Perezas amenazadas (Columna Trompo En La Uña, diario La Región 7 de Abril de 2013)
Perezas amenazadas
Las garras se aferran con fuerza a la tierra. Aunque es una cría, es
complejo poder moverla del propio suelo por dónde se arrastra, luego de haber
realizado la travesía de cruzar una calle que, por suerte, no es una de las más
transitadas del municipio Los Salias. La Pilosa, mamífero conocido como pereza
o perezoso, pertenece a la familia de los folívoros del cual existen más de 50
géneros distintos aunque puede agruparse en dos grupos: de dos dedos y de tres
dedos. Pueden llegar a medir más de un metro y se caracterizan por sus
movimientos lentos y usar la mayor parte del tiempo para dormir.
Estos indefensos mamíferos son típicos
de los bosques tropicales de América Central y del Sur, y en San Antonio
de los Altos, protagonistas del abandono por parte de las autoridades
competentes. Aunque existen políticas ambientales en el país para la conservación
de la diversidad biológica y solicitudes de medidas de protección
para la fauna silvestre ante la fiscalía, la realidad es que es poco, en materia de salvaguardar especies.
A diferencia de otros países latinoamericanos
en los que se encarna una lucha férrea para la protección de biodiversidad, la
realidad venezolana y en nuestro particular, del municipio Los Salias y los
Altos Mirandinos, las políticas son casi nulas. La presencia del pequeño
mamífero, según denuncian los vecinos de la comunidad, ha venido mermando. La
ocupación del hábitat natural del perezoso en el municipio parece la causa más
probable a primera vista. Aunque existen ordenanzas municipales es preocupante
el tema de la tala de los bosques para la construcción de viviendas y algunos
complejos habitacionales. A esto se suman los tendidos eléctricos y el tránsito
de vehículos que terminan siendo mortales para las perezas. San Antonio ya no
es seguro para ellas.
Para los habitantes de esta localidad
no es un secreto la disminución de
especímenes del perezoso quién reinaba en casi todo el municipio y era
frecuente verlos trepados de árboles, cruzando alguna carretera, solos o con
sus crías. Hoy lamentablemente son presa de un
cerco que se ha venido realizando debido a la intervención humana y que
las mantiene acorraladas, a los pocos especímenes que quedan, en las zonas de
Potrerito, El Cambural, La Suiza y San Luís, entre otras.
“No existe ningún censo municipal y
puedo afirmar que tampoco nacional” explica Gabriel Mazzei, encargado de la
dirección de ambiente del municipio Los Salias (el único funcionario). “Nunca
se han tomado medidas acertadas para este tema. Quizás pueda que exista alguna
tesis universitaria, pero nada más” termina por agregar Mazzei, declaración que
coincide con la de Iraima Fehr, de la dirección de ambiente de la Gobernación
del estado Miranda.
Por su parte el MINAMB, no ofrece
respuestas claras ante las consultas con respecto a las perezas. Dentro del
ente gubernamental se desconoce datos sobre el mamífero, y es casi una hazaña
poder dar con alguna declaración oficial. A la fecha, luego de intentar recabar
información con su personal, aún espero respuesta de Jesús Manzanilla; Director
General de la Oficina de Diversidad Biológica del MPPA, única voz autorizada
para responder las dudas al respecto.
Sin embargo, el
propio Manzanilla declaró que las listas oficiales de especies amenazadas no se
actualizan desde 1999, pero que se renovarían próximamente, según una
información tomada de AVN y publicada en agosto del año pasado. Aunque existen
universidades e instituciones que abogan por la fauna amenazada, lo cierto es
que el daño avanza en un país en el que la anarquía reina por encima de
cualquier iniciativa.
En octubre de 1996 se
emitió el Decreto Nº 1.486 de la Gaceta Oficial 36.062 en el que se daba un
listado oficial de 47 animales en peligro de extinción, que incluyó a 22
mamíferos, 11 aves, 8 reptiles y 6 anfibios. Sin embargo, el perezoso no
aparece mencionado, así como tampoco en el Libro Rojo de la Fauna Venezolana,
en el que sólo se nombra a la pereza de dos dedos del Zulia, en un nivel “casi
amenazado”.
Lo cierto es que un país en el que
impunidad por delitos, considerados mayores, es elevada; sería absurdo esperar
respuestas más acertadas para con el medio ambiente, secundario para muchas
personas. Y es que aunque se han
intentado realizar algunas campañas tímidamente por parte de la Alcaldía de Los
Salias, los intentos parecen fallidos por falta de apoyo en la Cámara
Municipal, según me hacen saber algunas fuentes.
Pero mientras la burocracia y la
decidía hacen de las suyas, los perezosos de San Antonio de Los Altos viven su
calvario. Y es que el peligro en Los Salias no sólo puede ser, aparentemente
“legal” por construcciones con sus debidas permisologías. Los constantes
incendios provocados por personas inescrupulosas, como denuncian vecinos de las
urbanización La Peña y El Cambural; algunos para la invasión y otros para la
siembra en terrenos en la zona de protección de La Mariposa, parece terminar de
reducir el cerco y casi colocar a las perezas y sus movimientos lentos, en una
carrera por su supervivencia.
La realidad es alarmante para Venezuela. Los refugios de fauna silvestre junto a las reservas, son las únicas Áreas Bajo Régimen de Administración Especial existentes para la conservación de la fauna autóctona de nuestro país. Los santuarios de fauna silvestre, una tercera categoría no existe en Venezuela. Las anteriores se encuentran reguladas por la Ley de Protección de la Fauna Silvestre de la década del 70. Las autoridades, como en el caso del municipio Los Salias, no se dan abasto para dar protección a las zonas más frágiles ante los embates del ser humano, y los problemas como la inseguridad, mantenimiento y otros, aparecen por encima como prioridades.
Si a todo esto sumamos la falta de mentalidad
“verde” de algunos vecinos que cubren con concreto las parcelas de las casas, y
la contaminación, parece casi sentenciada la vida de estos indefensos
animalitos, que únicamente necesitan de respeto.
marzo 22, 2013
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