Un poco de mi trabajo diario en prensa, libros, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


junio 18, 2014

Expo, "Pinilla con censura y sin ella"

Una hermosa oportunidad de protestar  por medio de mi lápiz. Gracias de verdad a todos los que han apoyado esta actividad.
















junio 12, 2014

Los duros del mundial!!

Mi homenaje a  los duros del mundo, en este Mundial 2014. (Barajitas del álbum del diario Meridiano)



junio 01, 2014

Maracaibo marginada



Maracaibo marginada. (Columna Trompo en la uña, diario La Región 01/05/2014)  

Un pueblo noble y creyente fe reclama, y entristece la penumbra en su dolor, casi se esconde de su sol como apenado, por el olvido en que se encuentra su región… Recuerdo el intro de la canción de Ricardo Aguirre mientras camino bajo el sol abrasador que hace arder el asfalto. Maracaibo en su centro luce desolada, el taxista que nos lleva del hotel a la basílica, manifiesta que es un fenómeno de los fines de semana, sin embargo el calor parece la respuesta más acertada a la soledad que le da un aire de pueblo fantasma a la capital zuliana.

Recorremos El Saladillo y la parroquia Santa Lucia buscando el origen de las gaitas que tantas navidades nos han dibujado una ciudad llena de esquinas emblemáticas, de locales típicos, de tradiciones simples y de un orgullo desbordado. Sin embargo, Maracaibo es como una extensión de luces navideñas intermitentes. 

Algunas fachadas aun conservan la identidad marabina, otras lucen destrozadas, desoladas, olvidadas, no sólo por las autoridades, sino por los propios lugareños.  Los rostros de los candidatos a alcaldes son la decoración entre pilas de basura, mientras alcaldía y gobernación compiten con vallas y murales a ver quién hace más por la ciudad, pero la realidad es otra. Caminamos presas del psicoterror que los taxistas nos han infundido al escuchar nuestro acento caraqueño, o al identificarnos de manera alegre como tales. No sabemos si la inseguridad es cierta o no, pero nos invitan a no recorrer el centro, aún así, lo hacemos. 
¿Cómo se conoce un sitio sin recorrerlo? Hacemos caso omiso de las advertencias, quizás porque nos parece injusto estigmatizar a la capital del sol amado y privarnos de ver la raíz de su cultura, de su identidad. Maracaibo es dicharachera, colorida, espontanea y así la queremos sentir, aunque sus ciudadanos no se muestren abiertos y corteses, como decía la gaita, con el turista.

La misión era devorar lo que queda de El Saladillo y así lo hicimos, aunque simplemente encontremos sol y abandono. Recorremos las iglesias emblemáticas, nos perdemos por callejones en busca del empedrado de Santa Lucia, que ya no existe, las fachadas coloridas, que fueron abandonadas y lucen como una ciudad post apocalíptica. Aún así encontramos lugares simpáticos como, El popular Jesús Ríos, con sus raspados de pulpa de fruta, 100% natural que nos ayudan a mitigar el calor; A que´luís, lugar lleno de historia gaitera y otros más. Sin embargo es poco. Como sucede en Venezuela, nuestra identidad se pierde y “a su amada capital, Marabino ni su astucia, del caos la ha podido salvar”.

Escombros apilados en el centro, lugar histórico y turístico, nos entristece, nos hace ver con dolor el abandono de las gestiones políticas que el gran Ricardo Aguirre denunciaba en sus gaitas. Nada ha cambiado ni con le derecha o izquierda al poder, Maracaibo es reflejo de la demagogia y de la falta de cultura de sus propios ciudadanos, no todos, pero si un gran sector. Es norma en Venezuela que ningún centro de ciudad pueda lucir como el centro de Buenos Aires, Bogotá, Lima, Quito, Cartagena; atestado de lugares típicos, tiendas famosas y una actividad económica que invite al turista a visitar la ciudad. Si no hubiéramos llevado una guía en el grupo, habríamos terminado en El Sambil, pues Maracaibo no tiene una ruta turística para exportar.

El milagro es, quizás, un oasis en medio de tanta intermitencia, entro lo bueno y lo feo, lo moderno y lo anticuado, lo cuidado y lo destruido, pero es poco para una capital tan rica, para un estado tan poderoso, y tan contradictorio. Cuando recorremos El paseo del lago y nos asfixiamos con la podredumbre de la quebrada que desemboca en el Lago, nos duele su hermoso ecosistema, cada vez más destruido. 

Maracaibo es el ejemplo de lo que es el país, de nuestra descomposición, de nuestra falta de progreso, pero al mismo tiempo del potencial que se pierde por culpa de gobiernos regionales disociados, divergentes en sus objetivos y metas, y un gobierno nacional que se llena la boca hablando de socialismo y la única igualdad que busca, es hacernos estar mamando a todos. Sólo un ejemplo: una noche en el hotel Venetur de Maracaibo, que no lo construyeron ellos, sino lo robaron, cuesta para una pareja, 2300 Bsf. ¿Socialismo? En el aeropuerto La Chinita, un kilo de queso palmito cuesta 300 Bsf, el único tipo que hay; en San Antonio de los Altos lo consigo en 170 Bsf, y está caro, si nos sinceramos a hablar de bolívares reales, 170.000 Bs y de cuánto es un salario mínimo. ¿Socialismo?

¿Cómo se hace turismo si los taxistas en el aeropuerto La Chinita quieren ser más vivos, robando al turista, y quieren cobrar 500 Bs por cada taxi para llevar cinco personas hasta El milagro? ¿Cómo hacemos turismos si no vi un transporte decente para el pueblo marabino, sino los famosos, y hasta considerados patrimonio de la ciudad, “por puestos”? Montarse en estos vehículos es una hazaña, porque el estado de los carros, de cualquier marca, es un desastre, oxidados, contaminando con su humo a una ciudad que pide a gritos un cambio de mentalidad en su pueblo y sus autoridades.

Nos vamos de Maracaibo con un dejo de tristeza. Con las ansias de salir de una ciudad venezolana y poder compararla con cualquier ciudad del mundo, sintiéndonos orgullosos de verdad, de mostrar que estamos en el año 2014 y no aun en 1998, estancados, presas de nuestra miserias, de nuestra mente corta y falta de visión. De una falta de sentido de pertenencia que no depende del gobierno, sino de nosotros mismos, de una realidad que nos está matando ante nuestra propia pasividad y complicidad. Maracaibo necesita que el orgullo marabino salga y grite alto. Necesitamos más acciones y menos habladuría llena de supuesto regionalismo, que no ha servido sino para dividirnos y tratar mal al turista.

Maracaibo marginada.

Fernando Pinilla

   

mayo 27, 2014

Discurso de Chaplin... ¡GENIO!




Lo siento.

Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie, sino ayudar a todos si fuera posible. Judíos o gentiles, blancos o negros. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos. La buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura.
Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo.

Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oirme, les digo: no desesperen. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.

El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que le quitaron al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá.
Soldados.

No se rindan a aquellos que en realidad los desprecian, los esclavizan, reglamentan sus vidas y les dicen qué tienen que hacer, qué pensar y qué sentir.

Les barren el cerebro, los ceban, los tratan como a ganado y como carne de cañón. No se entreguen a estos individuos inhumanos, hombres máquinas, con cerebros y corazones de máquinas. Ustedes no son ganado, no son máquinas, son Hombres. Llevan el amor de la Humanidad en sus corazones, no el odio. Sólo los que no aman odian, los que no aman y los inhumanos.

Soldados.

No luchen por la esclavitud, sino por la libertad. El el capítulo 17 de San Lucas se lee: "El Reino de Dios está dentro del Hombre, no de un hombre, ni en un grupo de hombres, sino en todos los hombres…¡en ustedes!" Ustedes el Pueblo tienen el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, ustedes el Pueblo tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravilosa aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres trabajo y dé a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Con la promesa de esas cosas, las fieras alcanzaron el  poder, pero mintieron. Nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.

Luchemos por el mundo de la razón.

Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.

Soldados.


En nombre de la democracia, debemos unirnos todos.


Charlie Chaplin en El Gran Dictador, 1940.

mayo 11, 2014

Salve caricatura.



Salve caricatura. (Columna Trompo en la uña, diario La Región 11/05/2014)  

Cuando Wibke von Bonin, historiadora y publicista, tuvo el privilegio de entrevistar al artista plástico, vivo, más importante del mundo, Fernando Botero, le preguntó si Nueva York y su movimiento artístico habían influido en su trabajo. En aquel momento, su respuesta fue tajante: No. El amante de los volúmenes, el hombre que no pinta gordos, según afirma, sino que los ve flacos; afirmaba que su arte volumétrico,  neorrenacentista contemporáneo,  era opuesto al abstraccionismo que reinaba, y lo hace, en el arte mundial. “(..) Desde luego, me gusta la pintura abstracta de la escuela de Nueva York, pero para forrar muebles y hacer cortinas.” Afirmó

No me atrevería a contradecir a una leyenda del arte, a un exponente de la pintura, la escultura, capaz de generar tanto magnetismo en el público, quienes se identifican con sus volúmenes exagerados, con su paleta rica en pasteles y su crítica constante a la sociedad. Sin embargo, muchas consideraciones nacen tras esta aseveración a la hora de hablar de arte en Venezuela, y más, cuando se denigra a la caricatura, hija de los grandes artistas florentinos de la escuela de los Medici, quienes fueron los primeros en usarla como modo de expresión y de crítica.

La Venezuela moderna vive su oscurantismo presa de los 14 años de revolución y de una manera extraña de ver la vida. Si bien es cierto que los movimientos culturales intentan con uñas mantenerse a flote en medio de una realidad adversa que prioriza la necesidad de subsistencia, antes que la cultura; igualmente es presa de ignorancia (En este caso no inoculada por el gobierno) y de una mezquindad que busca el beneficio propio y no de terceros. La caricatura cae en la rosca que cierra puertas y ahoga más a aquellos que intentan continuar sembrando cultura. Si no eres de la movida, la lucha es ardua y hasta asfixiante. El escenario no puede ser más desolador: por un lado un gobierno sectarista que sólo impulsa medianamente a aquellos que ondeen la bandera roja con el martillo y la hoz, y por el otro, una movida artística pobre, limitada de espacios y de propuestas que termina haciéndose un harakiri, en medio de un egoísmo rancio y vulgar que raya, como dije, en ignorancia.

Si bien aunque coincido con mi tocayo, Fernando Botero, y no soy entusiasta del abstraccionismo y termino por verlo más, en muchos casos y salvando a algunos artistas, como una excusa para hacer cualquier vaina y venderla cara; no soy tan tajante de creer que no aporta al arte. Obviamente dista de los grandes maestros del renacimiento; Miguel Angel, Leonardo, Rafael, El Greco, Boticceli; de los holandeses Rembrandt y Rubens, de los españoles, Velázquez o Julio Romero de Torres, de los venezolanos, Michelena, Tovar y Tovar y de mi movimiento favorito, los impresionistas: Renoir, Monet, Manet, Degas. Sin embargo entiendo la evolución y las búsquedas como la de Picasso y Miró por reinventarse y expresar, pero sin llegar a lo que el propio artista malagueño llegó a ver como futilidad y banalidad, tras  entender su capacidad de hacer una raya y venderla a precios absurdos por ser un “Picasso”.

Soy un fiel creyente y defensor de lo figurativo, de lo inidentificable, de aquello que, como dice mi maestro, Carlos Galindo, “Sancho”; no necesita explicación para entenderse. De aquello que nuestros sentidos identifican por naturaleza y no necesitan un curso intrínseco para su asimilación. Si bien una caricatura muchas veces puede ser catalogada como una arte menor, sigue manteniendo en su esencia, para mí, la base de la pintura: el dibujo. Ciertamente una buena mancheta dice mucho, pero es el dibujo el que termina llevando mensajes, muchas veces, sin la necesidad de la anterior. Las palabras sobran ante las imágenes, en dibujos, fotografías y  pinturas. Dice Botero: “¡Esa es la fuerza del arte! Cuando los periódicos no hablen más, el arte está ahí para recordar. En ese sentido es inofensivo. No cambia nada, pero tiene la fuerza de hacer recordar.”

En Venezuela, aunque la caricatura de la mano de Zapata, Fonseca, llegó a ser reconocida de manera ambivalente como una forma de periodismo y de arte, son pocos los espacios que se abren para esta expresión artística en la movida caraqueña. He contado con la suerte de conseguirlos para mostrar mi trabajo, pero, a veces, parece que sólo algunos apellidos mueven la fibra sensitiva de apreciarla como una expresión artística. Se le cierra la puerta, descaradamente, en muchas galerías, por no entrar en sus importantes cánones de apreciación. “Un arte menor”, tildan groseramente ignorantes, algunos expertos que se pierden horas en líneas y colores y no aprecian la sutilidad de un dibujo expresivo, directo y artístico. Usan  la censura de excusa para no abrir la puerta a muestras de colegas que buscan espacios para exponer sus trabajos, pero cuando la muestra está compuesta de otro tipo de caricaturas, igualmente dan el mismo portazo, presas de una inopia que los lleva a su propia limitación, y lamentablemente, a la merma del patrimonio artístico nacional.

El arte que adolece, desde hace 15 años, de impulso, termina agonizando en un país que se debate entre sus miserias y fantasmas. La caricatura es y será una de las expresiones artísticas más populares del mundo, y detrás de muchos caricaturistas se esconden, o se encuentran, pintores sublimes que priorizaron por la caricatura, por pasión y no por carecer de talento. El caso de Bill Watterson, creador de la tira cómica, Calvin y Hobbes, es uno de esos. Un magnifico dibujante, acuarelista y pintor. Sus marinas en Estados Unidos son legendarias.


Cerrarle la puerta a la caricatura, por la excusa que sea, termina siendo callar una expresión artística que se multiplica, se reinventa, evoluciona en el mundo y termina cumpliendo a cabalidad la finalidad de toda expresión artística: llevar un mensaje, como un día lo hizo la Guernica de Picasso denunciando la barbarie y la maldad. Salve caricatura.  

Fernando Pinilla        

Así fue "Denuncia con humor".

Excelente jornada de "Denuncia con humor" en el Mercado Plaza Los Teques. Una oportunidad de  enseñar a grandes y chicos a expresar sus ideas, a ser críticos, a disfrutar de nuestros derechos a expresarnos y a pensar distinto. Gracias a Fundación Los Teques y mi diario La Región.









Álbum del mundial con el diario Meridiano!!

Aunque el papel no se consigue, gracias al gobierno, en la prensa seguimos con la convicción de luchar y de seguir sacando sonrisas a los venezolanos. Es por eso que con el diario Merdiano hoy puedes reclamar tu álbum de barajitas con caricaturas mías del mundial. No lo dejes de buscarlo y disfrutar!! Acá les dejo la primera entrega de barajitas!!














mayo 03, 2014

Denuncia con humor!!

ATENCIÓN: Caracas, San Antonio de los Altos, Carrizal, Los Teques. Vivimos una época en que expresarnos y ser críticos es vital. El silencio nos hace cómplices de lo que vivimos, así que les enseñaré, amenamente, a criticar con humor. ¡No se lo pierdan, corran la voz!



Caricaturas musicales!!

Acá les dejo una muestra de un proyectico en el que estoy trabajando. Edith Piaf, Charles Aznavour y 
Frank Sinatra, Felipe Pirela y Bob Marley... Espero que les gusten.








Más de FOLIPE!!


Acá les dejo algunas viñetas de Folipe, espero que me ayuden a correr la voz y a posicionar a este simpático
perezoso y su amiga Patty.