Un poco de mi trabajo diario en prensa, libros, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


agosto 25, 2014

Madera y navidad!!

En mis ratos libres he estado retomando el hacer trabajos en madera. Como saben, los que me conocen, amo la navidad, así que desde ya caliento los motores. Han gustado mucho y me dicen que venda, quizás si saco más tiempo me pongo en eso.




PING PONG...

ACÁ LES DEJO EL PING PONG QUE JUGUÉ CON JOLGUER RODRÍGUEZ EN EL DIARIO  EL NACIONAL DE VENEZUELA, @ElNacionalWeb. EXCELENTE CONVERSACIÓN Y ENTREVISTA.


agosto 23, 2014

Magazine de Ismael Cala...

Hace una semanas tuve el privilegio de ilustrar la portada del magazine 3.0 de Ismael Cala, así como de hacer para el mismo número, la caricatura del salsero Luis Enrique. Acá les dejo ambas imágenes, así como el link del magazine para que lo descarguen y una vista de cómo luce su facebook y su página web!!:






agosto 08, 2014

Premio Pedro León Zapata 2014

El pasado 1ero de agosto tuve el honor de recibir el premio, Pedro León Zapata que premia al mejor caricaturista de la prensa venezolana 2014. Para mi es la culminación de un sueño, pero a la vez, la continuidad de este proceso que durará hasta que mis manos no dibujen más. En un país en el que veo agonizar la prensa y la libertad de expresión, es un bálsamo saber que mi trabajo continúa reflejando nuestras realidades con humor, pero sin divergir de la realidad, y que merece el reconocimiento de lectores y de especialistas quienes confían que el humor, como siempre, vencerá la censura. Gracias a todos los que me han acompañado en este andar, gracias a quienes creen en mi trabajo, gracias a Dios por darme el talento y la posibilidad de sobrevivir con el lápiz. Un honor ser como mis colegas, Edo, Weil, Leonardo Rodríguez, Rayma, Meollo Criollo, Alex Almarza y Sancho, un Pedro León más!!
En las fotos salgo con mi esposa, mis padres, y personalidades de la prensa y la política venezolana.













A mi Daya...

Un detalle para la mujer con la que hace ocho meses decidí unir mi vida para siempre. Gracias por
siempre estar, gracias por todo mi Daya... ¡Te amo!


julio 28, 2014

¿Hasta cuándo?



¿Hasta cuándo? (Columna Trompo en la uña, diario La Región 28/07/2014)  


Cuando Nicolás vocifera: "No caeremos más nunca en la vida en las garras del Fondo Monetario Internacional" se escucha, en primer momento, como un líder preocupado por el porvenir de su nación. La carga del discurso suena lejana a nuestra tradición política y parece extraído de algún discurso en blanco y negro de Stalin o Mao, en un programa de History Channel. Dicho discurso llega a un grueso de la población codificado, encriptado en una caja de seguridad rotulada en su exterior con las palabras, dignidad, soberanía, libertad e independencia; todas partes de esa jerga que ha institucionalizado el gobierno, con la ayuda de una pasividad alarmante en la población.

Si no se ha leído, investigado y buscado, se cree que el discurso es una realidad, que ese pasado y esos enemigos, como he dicho en otros momentos, están ahí. Se cree entonces que realmente Nicolás es el ungido por un comandante supremo, el héroe que es nombrado hasta en los créditos de los libros de textos escolares de la revolución, siempre arriba del inquilino de Miraflores quien sin aquella mirada de las vallas y los murales en los edificios de Misión Vivienda (o por lo menos mencionando su nombre en sus discursos una vez al día) queda como un cascarón vacío; un huevo sin sal. La nación se cree  que vive  gracias a un supuesto líder de nada, un comandante de arcilla en una nación de cartón.

 Venezuela continúa languideciendo entre el descontento que se mezcla con la aprobación de nuestra realidad. Una parte del pueblo acepta lo que vive y tercamente se mentaliza que el Fondo Monetario, Estados Unidos, la oligarquía, son los culpables, los enemigos del pueblo, de ellos, de los venezolanos que han tenido la oportunidad de ver la luz. El golpe y el magnicidio y la constante amenaza en el discurso a la oposición que, según, busca caminos que no son democráticos, son argumentos que no pasan de moda y finalmente cumplen su cometido. Pero el país no está hipotecado a Estados Unidos, pero sí a China y Cuba, aun así, no lo ven.

En este contexto, la oposición actúa equivocadamente, cayendo en una riña constante que deja en segundo plano a Giordani  y su denuncia de un  gobierno que dilapida el dinero, no busca soluciones  y se hunde en la corrupción. Es triste que uno de los miembros más rancios, antiguos y con más cuota de culpabilidad de nuestra realidad salga al ruedo con semejante bomba y una oposición dividida termine por dilapidar la oportunidad de cosechar mango bajito, y tras varias semanas de aquella carta pública, no se haya tomado ninguna medida. Venezuela duerme, somos sonámbulos de nuestra realidad, vagando por las equinas, hablando bajito, quejándonos, algunos y otros callando aunque la crisis los agobie y los ahogue. Es una tierra de caracoles y tortugas, de silencio perpetuo que mancilla, que hiere y que permite su propia destrucción sin oposición, ni en la calle, ni en las toldas políticas.

Estas líneas son un eco, son como una luciérnaga que lucha por iluminar, pero su intento falla una y otra vez porque una gaviota no hace verano. Porque se necesitan millones de luciérnagas para iluminar la oscuridad que nos cubre y nos hace caminar sin saber en qué dirección lo hacemos. Pero al mirar al cielo veo a los venezolanos como aves migratorias buscando otros árboles y otras montañas en las que fabricar sus nidos, y aquellos que aun no alzan el vuelo, sólo esperan la oportunidad para buscar nuevos horizontes, mientras los intentos de algunos quedan como una marca deleble en nuestra línea del tiempo. Miramos hacia atrás y vemos esa cicatriz, como la de Sairam Ribas, presidenta del centro de estudiantes de la escuela de Trabajo Social de la UCV, quién a sus veintiún años se mantiene privada de libertad por acampar en la plaza Alfredo Sadel en una protesta, por muchos desvirtuada, pero no por ella. Pero la memoria de pez del venezolano hace que se olvide su realidad, así como olvidamos los nombres de los jóvenes caídos en el primer semestre del año y que sólo regresan a nuestra memoria cuando vemos algún grafiti al caminar con indiferencia por las calles.

Las circunstancias son perfectas para un gobierno que ve la economía decaer cada día y no encuentra solución. RCTV, hace unos años, reestructurada como TVES, un gran número de emisoras de radio cerradas y expropiadas. Globovisión, La Cadena Capriles, El Universal, “comprados” por grupos que establecen líneas de información suave, sin denuncia y en el que los íconos de la oposición periodística a la revolución son sustituidos por  la cocinita de Sindy Lazo, programas de variedades que dan la espalda a las realidades del país, y espacios en los que se publican boletines de prensa oficialista. Por otra parte están los medios que han sido silenciados  como sucediera, y sucede, con Venevisión y Televen, y en el que cualquiera que hasta con humor critique al gobierno, sale del aire, como sucediera con el programa de Luis Chataing en Televen, nos guste o no su estilo. Ojo, y no me vengan con el cuento que alguien con 3.070.545 de seguidores en twitter y con una aceptación, reconocida,  de productos, proyectos en las masas, sale del aire por falta de rating. ¡Qué lejos recordamos las parodias políticas de Radio Rochela con Cayito Aponte, Pepeto López y Laureano Márquez! Pensábamos entonces que los años de opresión, censura, hasta al humor, de Gómez y Pérez Jiménez, eran cosa del pasado.

Es triste, a veces frustrante que seamos tan imbéciles. Que seamos tan poco racionales y con sentido de pertenencia y hasta vergüenza para diferir con un gobierno que al igual que el país languidece, sólo que continúa de pie tambaleándose porque algunos se la ponen fácil. Estoy cansado de ver despedidas, de escuchar, “no hay”, de saberme atrapado en el legado pobre y devaluado del comandante. ¿Hasta cuándo?

Fernando Pinilla


julio 23, 2014

Charla sobre caricaturas e ilustración.

Excelente tiempo con los chamos del IUTIRLA Paraiso, hablando de ilustración y caricaturas. Gracias a su profesor y amigo, César Márquez. 



julio 13, 2014

El “Mineirazo” los desnudó.



El “Mineirazo” los desnudó. (Columna Trompo en la uña, diario La Región 13/07/2014)  

Pan y circo. Aquella vieja máxima romana, tan de moda en este gobierno por quince años, es la misma que usan todos los regímenes de izquierda o que aspiran a ser como alguno de los de antaño. El mundial de Brasil se apaga, y queda, más allá de las anécdotas del futbol, el rostro que el gobierno brasilero ha querido tapar usando a la “canarinha” como máscara. Este mundial parecía tener un lema: o somos campeones o esta vaina se hunde. Alemania y sus siete goles los hundió.

Brasil, históricamente, no ha podido gozar de paz plena y ha visto subir y bajar presidentes, dictaduras y hasta monarquías con una facilidad pasmosa. En ese escenario el fútbol siempre ha sido un opio para las masas, suerte de somnífero político.

Los desmanes de las protestas en Brasil luego de la debacle ante Alemania se arrastraba como cadenas desde antes de la copa Confederaciones 2013. Hastiados de la debacle, el pueblo había rechazado al fútbol como solución a la severa crisis económica y de seguridad que vive el gigante del sur, y manifestaba su oposición, no al deporte, entiéndase bien, sino a la continuidad de modelos populistas baratos que buscan su enriquecimiento a costillas de las carencias del vulgo.

Como la copa América de Venezuela o el circo de los juegos de Playa en Vargas, estos gobiernos creen que así disfrazan la realidad. Como nos sucediera en la cita continental, Brasil no entregó las obras a tiempo, la mayoría de los proyectos quedaron inconclusos y con severas fallas. Quizás el caso más fresco (por suceder durante el mundial) fue la del viaducto que terminó por desplomarse cayendo encima de un bus y dejando cerca de dos fallecidos y diecinueve heridos  en la ciudad de Belo Horizonte. ¿Y el dinero? La respuesta la dio el ex astro del fútbol, Romario, quién ahora diputado tildó a la FIFA y al gobierno de “ladrones” y de enriquecerse de la ignorancia y pasividad del pueblo. ¿Les parece conocido? El otrora goleador, denunció que los estadios presentaban filtraciones, falta de internet y aire acondicionado.

Es una realidad que tanto Lula, como su hija política, Dilma, se han visto inmersos en escándalos por un mundial que, más que beneficios, ha traído pérdidas a la nación. Existen obras sobrevaloradas lo que ha disparado las alarmas y que sólo la pasión por los goles pareció apaciguarlas momentáneamente. El Estadio Amazonía de Manaos, necesitó 32 millones de Euros por encima de lo presupuestado; Mané Garrincha, 111 millones más de los presupuestado, entre otros excesos que han hecho al gobierno enfrentar escándalos que han degenerado en violencia, y que parecía sólo una copa FIFA en la vitrina calmaría y permitiría a Dilma su reelección. Siete goles abrieron la caja de Pandora.

Ciertamente el ambiente futbolero, tan amado por mí, se sintió turbio. Jamás había presenciado la necesidad de ver a un país campeón del mundo. Que un gobierno arreara un equipo como lo hizo, sólo puede compararse a la anécdota del mundial de Italia 1934, cuando Benito Mussolini le escribiera a Don Vittorio Pozzo, entrenador de la selección azzurra: "Señor Pozzo, usted es el único responsable del éxito, pero que Dios lo ayude si llega a fracasar". Cuentan los cronistas que aquellas cortas pero sinceras palabras fueron suficientes para motivar al combinado italiano para hacerse con la copa y demostrar que Italia era potencia. 
En el escenario que vive Brasil no se puede hablar de juego comprados, pero las ayudas arbitrales fueron  evidentes desde el primer penalti regalado contra Croacia, pasando por la suavidad a las agresiones “verde-amárelas” y la severidad contra sus rivales. La política se siente en Brasil y buscaba usar el deporte rey como comodín presidencial y mina de oro para los involucrados.

Brasil lució desaforada, fuera de sí, era una necesidad ser campeones para sanar heridas, para utilizar el trofeo como bálsamo económico. La CBF, fuera de sí, con abogados, pidió que se le anulara la tarjeta amarilla a Thiago Silva, algo sin precedentes. ¿Se debía anular entonces el gol que le regaló el árbitro japonés contra Croacia? ¿Y los favores a lo largo del campeonato? Brasil jugaba mal fútbol, pero disimulaba con pírricas victorias una crisis nacional en las que las verdades se querían callar. La enfermera que grabó a Neymar en la camilla, fue despedida; los medios se les silenció para no informar sobre la mafia de la reventa de entradas de menos de cien dólares a más de 2000, así como los robos a hinchas en las calles de sus boletas. En semejante escándalo el padre de Neymar, presuntamente, estaría involucrado con algunas mafias. El caso pica y se extiende, Dunga, ex seleccionador y estrella de la canarinha, es investigado por una serie de fotografías en las que se ve en compañía de miembros de dicha mafia. Hasta el vicepresidente de la FIFA, Julio Grondona, se encontraría inmerso, según se investiga.


Brasil intentó ser campeón a la fuerza con un gobierno intentando evitar otro “maracanazo” y buscando lo contrario a sabiendas del efecto hipnótico que resultaría. Pero el “Mineirazo” llegó recordando aquella generación estigmatizada de por vida. La derrota deportiva, política y económica se repitió y los recuerdos se hacen vívidos. El entrenador, Flavio Costa, tuvo que abandonar Maracaná 24 horas más tarde disfrazado de mujer. Moacyr Barbosa, arquero de Brasil, recordaba amargamente su crimen: dudar si atajar o despejar en la jugada del segundo gol uruguayo. Aquella jugada desencadenó suicidios masivos y dejó la crisis de un país convulsionado desnuda. Hoy, todo sucede de nuevo. 

Ese fantasma viajó del Maracaná al Mineirao, desnudando un juego de poder y dinero que empujaba hacia una gloria obligada a  una desteñida selección Brasileña que dista de aquellas de Pelé, Ademir, Garrincha, Zico, Sócrates, Romario. Se buscaba un destino forzado por Lula, y que Dilma y compañía aprovechaban para sus intereses. La farsa terminó, el “Mineirazo” la desnudó.

Fernando Pinilla

junio 23, 2014

No extraña



No extraña (Columna Trompo en la uña, diario La Región 22/06/2014)  

Cuando vemos a un miembro del gobierno, o en este caso un ex miembro del gobierno, denunciar lo que todos aquellos que no comulgamos con el “abc” del oficialismo sabemos, es como vivir la crónica de una muerte anunciada.

Que Giordani, luego de recibir una soberana patada en el trasero salga a decir que Nicolás carece de liderazgo y que solo repite cansinamente las palabras del comandante, igual de incoherentes, como manera de gobernar, no sorprende para nada. No es novedad enterarnos que más de 25.000 mm de dólares se perdieron con el cuento del control cambiario implementado por el difunto en la época de las vacas gordas, pues esto se ha denunciado y era obvio a todas luces. No alarma saber que Nicolás y su gobierno de calle reparten millones en nada, pues no existe la adecuada fiscalización o control para conocer para qué es la plata que se regala, aunque en el fondo, todo sabemos que el porqué es uno: callar a los molestos que puedan resquebrajar su permanencia en el poder.

Las pasadas elecciones en Colombia mostraron una transparencia, credibilidad, rapidez que viene a complementar la carta tardía de Giordani, un hombre cuyo curriculum y sapiencia es admirada y atesorada en la UCV, pero que sus hechos distan de sus grandes libros, hoy depositados con polvo en las bibliotecas de esta casa de estudio. La transparencia que desnuda a nuestro sistema electoral, radica en la realidad, acá lejana, que cualquier persona, incluyendo los medios, puedan observar cómo se realiza el conteo de votos, la totalización por departamentos (acá estados) y en cuestión de minutos ver boletines progresivos hasta obtener el resultado definitivo con una velocidad pasmosa. La credibilidad es total, cuando podemos saber que los veedores internacionales pueden acceder a todo el proceso sin ser coartados, que todos los medios públicos y privados, nacionales e internacionales tienen acceso a la información de manera verás, dejando mal parado al CNE y todos los procesos realizados en el país, gane quien gane, y más si el vencedor ha sido, de manera dudosa, el gobierno.

En cuestión de un poco más de una hora, luego de las cuatro de la tarde, se conocían los resultados definitivos en un proceso que dista, en teoría, de la tecnología de la que se jacta Tibisay, quien por cierto no es rectora, así como ninguna de las autoridades del poder electoral desde hace más de un año, pero aún así, sigue ejerciendo como tal.

El hecho de que Luis Chataing salga del aire por su humor mordaz contra el gobierno no extraña. Que Televen, Venevisión acepten hincados las órdenes del mandamás del país, Diosdado, y que hasta el primer medio mencionado, ya sea de capital socialista, como se rumora, no sorprende. Es un secreto a vox populi que casi todos los medios privados han sido absorbidos por el gobierno en su afán de cerrar ventanas de información, y que la oposición ha sido vetada con la nueva línea editorial de éstos, aunque no lo necesiten mucho, pues trabajando como islas son completamente invisibles y estériles. Que se use la no aprobación de divisas para papel periódico, como manera de debilitar a la prensa no extraña para nada, los medios languidecen en medio de la pasividad y el conformismo de propios y extraños,  pero esto no es de extrañar.

Lo único que sorprende es que las personas no reaccionen. ¿Qué le pasó al “bravo pueblo”? Al parecer se quedó dormido en los libros de historia, ahora, manipulados descaradamente. Al bravo pueblo se le terminó la furia por la justicia, por la vida digna y por derechos. De lado y lado el conformismo y la aceptación hacen que el velo se haga más sólido en los ojos de cada uno, y aunque Giordani, resentido, arrepentido o asustado por no tener ya la protección del círculo rojo, salga del paso, afirmando su amor por el comandante, pero sus diferencias con el heredero elegido dedocraticamente, los hace despertar.

Las denuncias de Giordani, así como el audio de Marios Silva, las canciones de Walid Makled, deberían ser una alarma y un detonante para aquellos que, ciegamente, creen en el cuento del socialismo bolivariano. Que el vicepresidente diga campantemente que “El modelo económico no ha fracasado, apenas está naciendo”, luego de 15 años de un deterioro progresivo, debería ser tomado como lo que es, una burla, y generar una reacción en cadena de descontento.  Pero increíblemente el país aún sufre el legado de un encantador de serpientes que no permite un despertar colectivo para clamar por lo que merecemos, una vida digna. A veces me pregunto si no será que ya lo saben, lo viven muchos, pero la soberbia de decir, me equivoqué, es más poderosa que nuestro amor propio y nuestra dignidad. Esa quizás sea la respuesta a mi interrogante… ¿cómo no oponernos a la miseria que nos imponen?

En esta área no solo no se aprobó lo propuesto, sino que se inició una nueva oleada de grandes gastos sin los requisitos diseñados”;Resulta doloroso y alarmante ver una Presidencia que no transmite liderazgo, y que parece querer afirmarlo en la repetición, sin la debida coherencia, de los planteamientos como los formulaba el Comandante Chávez, y en el otorgamiento de recursos masivos a todos quienes lo solicitan sin un programa fiscal encuadrado en una planificación socialista”, “A la luz de estos hechos surge una clara sensación de vacío de poder en la Presidencia de la República, y concentración en otros centros de poder”. Giordani.


Las mentiras tienen patas cortas, lo construido en medio de la mentira carece de bases. El socialismo bolivariano careció desde un inicio de fundaciones doctrinales. Un socialismo, marxismo, cristianismo, bolivarianismo mixeado, sencillamente se resume en todo lo que he nombrado y lo que afirma Giordani. Lo graves es que la gente no reaccione. El cura dice misa, sin tiene quién lo escuche. 

Fernando Pinilla

junio 18, 2014

Expo, "Pinilla con censura y sin ella"

Una hermosa oportunidad de protestar  por medio de mi lápiz. Gracias de verdad a todos los que han apoyado esta actividad.
















junio 12, 2014

Los duros del mundial!!

Mi homenaje a  los duros del mundo, en este Mundial 2014. (Barajitas del álbum del diario Meridiano)



junio 01, 2014

Maracaibo marginada



Maracaibo marginada. (Columna Trompo en la uña, diario La Región 01/05/2014)  

Un pueblo noble y creyente fe reclama, y entristece la penumbra en su dolor, casi se esconde de su sol como apenado, por el olvido en que se encuentra su región… Recuerdo el intro de la canción de Ricardo Aguirre mientras camino bajo el sol abrasador que hace arder el asfalto. Maracaibo en su centro luce desolada, el taxista que nos lleva del hotel a la basílica, manifiesta que es un fenómeno de los fines de semana, sin embargo el calor parece la respuesta más acertada a la soledad que le da un aire de pueblo fantasma a la capital zuliana.

Recorremos El Saladillo y la parroquia Santa Lucia buscando el origen de las gaitas que tantas navidades nos han dibujado una ciudad llena de esquinas emblemáticas, de locales típicos, de tradiciones simples y de un orgullo desbordado. Sin embargo, Maracaibo es como una extensión de luces navideñas intermitentes. 

Algunas fachadas aun conservan la identidad marabina, otras lucen destrozadas, desoladas, olvidadas, no sólo por las autoridades, sino por los propios lugareños.  Los rostros de los candidatos a alcaldes son la decoración entre pilas de basura, mientras alcaldía y gobernación compiten con vallas y murales a ver quién hace más por la ciudad, pero la realidad es otra. Caminamos presas del psicoterror que los taxistas nos han infundido al escuchar nuestro acento caraqueño, o al identificarnos de manera alegre como tales. No sabemos si la inseguridad es cierta o no, pero nos invitan a no recorrer el centro, aún así, lo hacemos. 
¿Cómo se conoce un sitio sin recorrerlo? Hacemos caso omiso de las advertencias, quizás porque nos parece injusto estigmatizar a la capital del sol amado y privarnos de ver la raíz de su cultura, de su identidad. Maracaibo es dicharachera, colorida, espontanea y así la queremos sentir, aunque sus ciudadanos no se muestren abiertos y corteses, como decía la gaita, con el turista.

La misión era devorar lo que queda de El Saladillo y así lo hicimos, aunque simplemente encontremos sol y abandono. Recorremos las iglesias emblemáticas, nos perdemos por callejones en busca del empedrado de Santa Lucia, que ya no existe, las fachadas coloridas, que fueron abandonadas y lucen como una ciudad post apocalíptica. Aún así encontramos lugares simpáticos como, El popular Jesús Ríos, con sus raspados de pulpa de fruta, 100% natural que nos ayudan a mitigar el calor; A que´luís, lugar lleno de historia gaitera y otros más. Sin embargo es poco. Como sucede en Venezuela, nuestra identidad se pierde y “a su amada capital, Marabino ni su astucia, del caos la ha podido salvar”.

Escombros apilados en el centro, lugar histórico y turístico, nos entristece, nos hace ver con dolor el abandono de las gestiones políticas que el gran Ricardo Aguirre denunciaba en sus gaitas. Nada ha cambiado ni con le derecha o izquierda al poder, Maracaibo es reflejo de la demagogia y de la falta de cultura de sus propios ciudadanos, no todos, pero si un gran sector. Es norma en Venezuela que ningún centro de ciudad pueda lucir como el centro de Buenos Aires, Bogotá, Lima, Quito, Cartagena; atestado de lugares típicos, tiendas famosas y una actividad económica que invite al turista a visitar la ciudad. Si no hubiéramos llevado una guía en el grupo, habríamos terminado en El Sambil, pues Maracaibo no tiene una ruta turística para exportar.

El milagro es, quizás, un oasis en medio de tanta intermitencia, entro lo bueno y lo feo, lo moderno y lo anticuado, lo cuidado y lo destruido, pero es poco para una capital tan rica, para un estado tan poderoso, y tan contradictorio. Cuando recorremos El paseo del lago y nos asfixiamos con la podredumbre de la quebrada que desemboca en el Lago, nos duele su hermoso ecosistema, cada vez más destruido. 

Maracaibo es el ejemplo de lo que es el país, de nuestra descomposición, de nuestra falta de progreso, pero al mismo tiempo del potencial que se pierde por culpa de gobiernos regionales disociados, divergentes en sus objetivos y metas, y un gobierno nacional que se llena la boca hablando de socialismo y la única igualdad que busca, es hacernos estar mamando a todos. Sólo un ejemplo: una noche en el hotel Venetur de Maracaibo, que no lo construyeron ellos, sino lo robaron, cuesta para una pareja, 2300 Bsf. ¿Socialismo? En el aeropuerto La Chinita, un kilo de queso palmito cuesta 300 Bsf, el único tipo que hay; en San Antonio de los Altos lo consigo en 170 Bsf, y está caro, si nos sinceramos a hablar de bolívares reales, 170.000 Bs y de cuánto es un salario mínimo. ¿Socialismo?

¿Cómo se hace turismo si los taxistas en el aeropuerto La Chinita quieren ser más vivos, robando al turista, y quieren cobrar 500 Bs por cada taxi para llevar cinco personas hasta El milagro? ¿Cómo hacemos turismos si no vi un transporte decente para el pueblo marabino, sino los famosos, y hasta considerados patrimonio de la ciudad, “por puestos”? Montarse en estos vehículos es una hazaña, porque el estado de los carros, de cualquier marca, es un desastre, oxidados, contaminando con su humo a una ciudad que pide a gritos un cambio de mentalidad en su pueblo y sus autoridades.

Nos vamos de Maracaibo con un dejo de tristeza. Con las ansias de salir de una ciudad venezolana y poder compararla con cualquier ciudad del mundo, sintiéndonos orgullosos de verdad, de mostrar que estamos en el año 2014 y no aun en 1998, estancados, presas de nuestra miserias, de nuestra mente corta y falta de visión. De una falta de sentido de pertenencia que no depende del gobierno, sino de nosotros mismos, de una realidad que nos está matando ante nuestra propia pasividad y complicidad. Maracaibo necesita que el orgullo marabino salga y grite alto. Necesitamos más acciones y menos habladuría llena de supuesto regionalismo, que no ha servido sino para dividirnos y tratar mal al turista.

Maracaibo marginada.

Fernando Pinilla

   

mayo 27, 2014

Discurso de Chaplin... ¡GENIO!




Lo siento.

Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie, sino ayudar a todos si fuera posible. Judíos o gentiles, blancos o negros. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos. La buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura.
Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo.

Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oirme, les digo: no desesperen. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.

El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que le quitaron al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá.
Soldados.

No se rindan a aquellos que en realidad los desprecian, los esclavizan, reglamentan sus vidas y les dicen qué tienen que hacer, qué pensar y qué sentir.

Les barren el cerebro, los ceban, los tratan como a ganado y como carne de cañón. No se entreguen a estos individuos inhumanos, hombres máquinas, con cerebros y corazones de máquinas. Ustedes no son ganado, no son máquinas, son Hombres. Llevan el amor de la Humanidad en sus corazones, no el odio. Sólo los que no aman odian, los que no aman y los inhumanos.

Soldados.

No luchen por la esclavitud, sino por la libertad. El el capítulo 17 de San Lucas se lee: "El Reino de Dios está dentro del Hombre, no de un hombre, ni en un grupo de hombres, sino en todos los hombres…¡en ustedes!" Ustedes el Pueblo tienen el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, ustedes el Pueblo tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravilosa aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres trabajo y dé a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Con la promesa de esas cosas, las fieras alcanzaron el  poder, pero mintieron. Nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.

Luchemos por el mundo de la razón.

Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.

Soldados.


En nombre de la democracia, debemos unirnos todos.


Charlie Chaplin en El Gran Dictador, 1940.

mayo 11, 2014

Salve caricatura.



Salve caricatura. (Columna Trompo en la uña, diario La Región 11/05/2014)  

Cuando Wibke von Bonin, historiadora y publicista, tuvo el privilegio de entrevistar al artista plástico, vivo, más importante del mundo, Fernando Botero, le preguntó si Nueva York y su movimiento artístico habían influido en su trabajo. En aquel momento, su respuesta fue tajante: No. El amante de los volúmenes, el hombre que no pinta gordos, según afirma, sino que los ve flacos; afirmaba que su arte volumétrico,  neorrenacentista contemporáneo,  era opuesto al abstraccionismo que reinaba, y lo hace, en el arte mundial. “(..) Desde luego, me gusta la pintura abstracta de la escuela de Nueva York, pero para forrar muebles y hacer cortinas.” Afirmó

No me atrevería a contradecir a una leyenda del arte, a un exponente de la pintura, la escultura, capaz de generar tanto magnetismo en el público, quienes se identifican con sus volúmenes exagerados, con su paleta rica en pasteles y su crítica constante a la sociedad. Sin embargo, muchas consideraciones nacen tras esta aseveración a la hora de hablar de arte en Venezuela, y más, cuando se denigra a la caricatura, hija de los grandes artistas florentinos de la escuela de los Medici, quienes fueron los primeros en usarla como modo de expresión y de crítica.

La Venezuela moderna vive su oscurantismo presa de los 14 años de revolución y de una manera extraña de ver la vida. Si bien es cierto que los movimientos culturales intentan con uñas mantenerse a flote en medio de una realidad adversa que prioriza la necesidad de subsistencia, antes que la cultura; igualmente es presa de ignorancia (En este caso no inoculada por el gobierno) y de una mezquindad que busca el beneficio propio y no de terceros. La caricatura cae en la rosca que cierra puertas y ahoga más a aquellos que intentan continuar sembrando cultura. Si no eres de la movida, la lucha es ardua y hasta asfixiante. El escenario no puede ser más desolador: por un lado un gobierno sectarista que sólo impulsa medianamente a aquellos que ondeen la bandera roja con el martillo y la hoz, y por el otro, una movida artística pobre, limitada de espacios y de propuestas que termina haciéndose un harakiri, en medio de un egoísmo rancio y vulgar que raya, como dije, en ignorancia.

Si bien aunque coincido con mi tocayo, Fernando Botero, y no soy entusiasta del abstraccionismo y termino por verlo más, en muchos casos y salvando a algunos artistas, como una excusa para hacer cualquier vaina y venderla cara; no soy tan tajante de creer que no aporta al arte. Obviamente dista de los grandes maestros del renacimiento; Miguel Angel, Leonardo, Rafael, El Greco, Boticceli; de los holandeses Rembrandt y Rubens, de los españoles, Velázquez o Julio Romero de Torres, de los venezolanos, Michelena, Tovar y Tovar y de mi movimiento favorito, los impresionistas: Renoir, Monet, Manet, Degas. Sin embargo entiendo la evolución y las búsquedas como la de Picasso y Miró por reinventarse y expresar, pero sin llegar a lo que el propio artista malagueño llegó a ver como futilidad y banalidad, tras  entender su capacidad de hacer una raya y venderla a precios absurdos por ser un “Picasso”.

Soy un fiel creyente y defensor de lo figurativo, de lo inidentificable, de aquello que, como dice mi maestro, Carlos Galindo, “Sancho”; no necesita explicación para entenderse. De aquello que nuestros sentidos identifican por naturaleza y no necesitan un curso intrínseco para su asimilación. Si bien una caricatura muchas veces puede ser catalogada como una arte menor, sigue manteniendo en su esencia, para mí, la base de la pintura: el dibujo. Ciertamente una buena mancheta dice mucho, pero es el dibujo el que termina llevando mensajes, muchas veces, sin la necesidad de la anterior. Las palabras sobran ante las imágenes, en dibujos, fotografías y  pinturas. Dice Botero: “¡Esa es la fuerza del arte! Cuando los periódicos no hablen más, el arte está ahí para recordar. En ese sentido es inofensivo. No cambia nada, pero tiene la fuerza de hacer recordar.”

En Venezuela, aunque la caricatura de la mano de Zapata, Fonseca, llegó a ser reconocida de manera ambivalente como una forma de periodismo y de arte, son pocos los espacios que se abren para esta expresión artística en la movida caraqueña. He contado con la suerte de conseguirlos para mostrar mi trabajo, pero, a veces, parece que sólo algunos apellidos mueven la fibra sensitiva de apreciarla como una expresión artística. Se le cierra la puerta, descaradamente, en muchas galerías, por no entrar en sus importantes cánones de apreciación. “Un arte menor”, tildan groseramente ignorantes, algunos expertos que se pierden horas en líneas y colores y no aprecian la sutilidad de un dibujo expresivo, directo y artístico. Usan  la censura de excusa para no abrir la puerta a muestras de colegas que buscan espacios para exponer sus trabajos, pero cuando la muestra está compuesta de otro tipo de caricaturas, igualmente dan el mismo portazo, presas de una inopia que los lleva a su propia limitación, y lamentablemente, a la merma del patrimonio artístico nacional.

El arte que adolece, desde hace 15 años, de impulso, termina agonizando en un país que se debate entre sus miserias y fantasmas. La caricatura es y será una de las expresiones artísticas más populares del mundo, y detrás de muchos caricaturistas se esconden, o se encuentran, pintores sublimes que priorizaron por la caricatura, por pasión y no por carecer de talento. El caso de Bill Watterson, creador de la tira cómica, Calvin y Hobbes, es uno de esos. Un magnifico dibujante, acuarelista y pintor. Sus marinas en Estados Unidos son legendarias.


Cerrarle la puerta a la caricatura, por la excusa que sea, termina siendo callar una expresión artística que se multiplica, se reinventa, evoluciona en el mundo y termina cumpliendo a cabalidad la finalidad de toda expresión artística: llevar un mensaje, como un día lo hizo la Guernica de Picasso denunciando la barbarie y la maldad. Salve caricatura.  

Fernando Pinilla