Un poco de mi trabajo diario en prensa, libros, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


agosto 25, 2014

Resumen en caricaturas...

Resumen de la actualidad venezolana en caricaturas.





















Madera y navidad!!

En mis ratos libres he estado retomando el hacer trabajos en madera. Como saben, los que me conocen, amo la navidad, así que desde ya caliento los motores. Han gustado mucho y me dicen que venda, quizás si saco más tiempo me pongo en eso.




PING PONG...

ACÁ LES DEJO EL PING PONG QUE JUGUÉ CON JOLGUER RODRÍGUEZ EN EL DIARIO  EL NACIONAL DE VENEZUELA, @ElNacionalWeb. EXCELENTE CONVERSACIÓN Y ENTREVISTA.


agosto 23, 2014

Magazine de Ismael Cala...

Hace una semanas tuve el privilegio de ilustrar la portada del magazine 3.0 de Ismael Cala, así como de hacer para el mismo número, la caricatura del salsero Luis Enrique. Acá les dejo ambas imágenes, así como el link del magazine para que lo descarguen y una vista de cómo luce su facebook y su página web!!:






agosto 08, 2014

Premio Pedro León Zapata 2014

El pasado 1ero de agosto tuve el honor de recibir el premio, Pedro León Zapata que premia al mejor caricaturista de la prensa venezolana 2014. Para mi es la culminación de un sueño, pero a la vez, la continuidad de este proceso que durará hasta que mis manos no dibujen más. En un país en el que veo agonizar la prensa y la libertad de expresión, es un bálsamo saber que mi trabajo continúa reflejando nuestras realidades con humor, pero sin divergir de la realidad, y que merece el reconocimiento de lectores y de especialistas quienes confían que el humor, como siempre, vencerá la censura. Gracias a todos los que me han acompañado en este andar, gracias a quienes creen en mi trabajo, gracias a Dios por darme el talento y la posibilidad de sobrevivir con el lápiz. Un honor ser como mis colegas, Edo, Weil, Leonardo Rodríguez, Rayma, Meollo Criollo, Alex Almarza y Sancho, un Pedro León más!!
En las fotos salgo con mi esposa, mis padres, y personalidades de la prensa y la política venezolana.













A mi Daya...

Un detalle para la mujer con la que hace ocho meses decidí unir mi vida para siempre. Gracias por
siempre estar, gracias por todo mi Daya... ¡Te amo!


julio 28, 2014

¿Hasta cuándo?



¿Hasta cuándo? (Columna Trompo en la uña, diario La Región 28/07/2014)  


Cuando Nicolás vocifera: "No caeremos más nunca en la vida en las garras del Fondo Monetario Internacional" se escucha, en primer momento, como un líder preocupado por el porvenir de su nación. La carga del discurso suena lejana a nuestra tradición política y parece extraído de algún discurso en blanco y negro de Stalin o Mao, en un programa de History Channel. Dicho discurso llega a un grueso de la población codificado, encriptado en una caja de seguridad rotulada en su exterior con las palabras, dignidad, soberanía, libertad e independencia; todas partes de esa jerga que ha institucionalizado el gobierno, con la ayuda de una pasividad alarmante en la población.

Si no se ha leído, investigado y buscado, se cree que el discurso es una realidad, que ese pasado y esos enemigos, como he dicho en otros momentos, están ahí. Se cree entonces que realmente Nicolás es el ungido por un comandante supremo, el héroe que es nombrado hasta en los créditos de los libros de textos escolares de la revolución, siempre arriba del inquilino de Miraflores quien sin aquella mirada de las vallas y los murales en los edificios de Misión Vivienda (o por lo menos mencionando su nombre en sus discursos una vez al día) queda como un cascarón vacío; un huevo sin sal. La nación se cree  que vive  gracias a un supuesto líder de nada, un comandante de arcilla en una nación de cartón.

 Venezuela continúa languideciendo entre el descontento que se mezcla con la aprobación de nuestra realidad. Una parte del pueblo acepta lo que vive y tercamente se mentaliza que el Fondo Monetario, Estados Unidos, la oligarquía, son los culpables, los enemigos del pueblo, de ellos, de los venezolanos que han tenido la oportunidad de ver la luz. El golpe y el magnicidio y la constante amenaza en el discurso a la oposición que, según, busca caminos que no son democráticos, son argumentos que no pasan de moda y finalmente cumplen su cometido. Pero el país no está hipotecado a Estados Unidos, pero sí a China y Cuba, aun así, no lo ven.

En este contexto, la oposición actúa equivocadamente, cayendo en una riña constante que deja en segundo plano a Giordani  y su denuncia de un  gobierno que dilapida el dinero, no busca soluciones  y se hunde en la corrupción. Es triste que uno de los miembros más rancios, antiguos y con más cuota de culpabilidad de nuestra realidad salga al ruedo con semejante bomba y una oposición dividida termine por dilapidar la oportunidad de cosechar mango bajito, y tras varias semanas de aquella carta pública, no se haya tomado ninguna medida. Venezuela duerme, somos sonámbulos de nuestra realidad, vagando por las equinas, hablando bajito, quejándonos, algunos y otros callando aunque la crisis los agobie y los ahogue. Es una tierra de caracoles y tortugas, de silencio perpetuo que mancilla, que hiere y que permite su propia destrucción sin oposición, ni en la calle, ni en las toldas políticas.

Estas líneas son un eco, son como una luciérnaga que lucha por iluminar, pero su intento falla una y otra vez porque una gaviota no hace verano. Porque se necesitan millones de luciérnagas para iluminar la oscuridad que nos cubre y nos hace caminar sin saber en qué dirección lo hacemos. Pero al mirar al cielo veo a los venezolanos como aves migratorias buscando otros árboles y otras montañas en las que fabricar sus nidos, y aquellos que aun no alzan el vuelo, sólo esperan la oportunidad para buscar nuevos horizontes, mientras los intentos de algunos quedan como una marca deleble en nuestra línea del tiempo. Miramos hacia atrás y vemos esa cicatriz, como la de Sairam Ribas, presidenta del centro de estudiantes de la escuela de Trabajo Social de la UCV, quién a sus veintiún años se mantiene privada de libertad por acampar en la plaza Alfredo Sadel en una protesta, por muchos desvirtuada, pero no por ella. Pero la memoria de pez del venezolano hace que se olvide su realidad, así como olvidamos los nombres de los jóvenes caídos en el primer semestre del año y que sólo regresan a nuestra memoria cuando vemos algún grafiti al caminar con indiferencia por las calles.

Las circunstancias son perfectas para un gobierno que ve la economía decaer cada día y no encuentra solución. RCTV, hace unos años, reestructurada como TVES, un gran número de emisoras de radio cerradas y expropiadas. Globovisión, La Cadena Capriles, El Universal, “comprados” por grupos que establecen líneas de información suave, sin denuncia y en el que los íconos de la oposición periodística a la revolución son sustituidos por  la cocinita de Sindy Lazo, programas de variedades que dan la espalda a las realidades del país, y espacios en los que se publican boletines de prensa oficialista. Por otra parte están los medios que han sido silenciados  como sucediera, y sucede, con Venevisión y Televen, y en el que cualquiera que hasta con humor critique al gobierno, sale del aire, como sucediera con el programa de Luis Chataing en Televen, nos guste o no su estilo. Ojo, y no me vengan con el cuento que alguien con 3.070.545 de seguidores en twitter y con una aceptación, reconocida,  de productos, proyectos en las masas, sale del aire por falta de rating. ¡Qué lejos recordamos las parodias políticas de Radio Rochela con Cayito Aponte, Pepeto López y Laureano Márquez! Pensábamos entonces que los años de opresión, censura, hasta al humor, de Gómez y Pérez Jiménez, eran cosa del pasado.

Es triste, a veces frustrante que seamos tan imbéciles. Que seamos tan poco racionales y con sentido de pertenencia y hasta vergüenza para diferir con un gobierno que al igual que el país languidece, sólo que continúa de pie tambaleándose porque algunos se la ponen fácil. Estoy cansado de ver despedidas, de escuchar, “no hay”, de saberme atrapado en el legado pobre y devaluado del comandante. ¿Hasta cuándo?

Fernando Pinilla


julio 23, 2014

Charla sobre caricaturas e ilustración.

Excelente tiempo con los chamos del IUTIRLA Paraiso, hablando de ilustración y caricaturas. Gracias a su profesor y amigo, César Márquez. 



julio 13, 2014

El “Mineirazo” los desnudó.



El “Mineirazo” los desnudó. (Columna Trompo en la uña, diario La Región 13/07/2014)  

Pan y circo. Aquella vieja máxima romana, tan de moda en este gobierno por quince años, es la misma que usan todos los regímenes de izquierda o que aspiran a ser como alguno de los de antaño. El mundial de Brasil se apaga, y queda, más allá de las anécdotas del futbol, el rostro que el gobierno brasilero ha querido tapar usando a la “canarinha” como máscara. Este mundial parecía tener un lema: o somos campeones o esta vaina se hunde. Alemania y sus siete goles los hundió.

Brasil, históricamente, no ha podido gozar de paz plena y ha visto subir y bajar presidentes, dictaduras y hasta monarquías con una facilidad pasmosa. En ese escenario el fútbol siempre ha sido un opio para las masas, suerte de somnífero político.

Los desmanes de las protestas en Brasil luego de la debacle ante Alemania se arrastraba como cadenas desde antes de la copa Confederaciones 2013. Hastiados de la debacle, el pueblo había rechazado al fútbol como solución a la severa crisis económica y de seguridad que vive el gigante del sur, y manifestaba su oposición, no al deporte, entiéndase bien, sino a la continuidad de modelos populistas baratos que buscan su enriquecimiento a costillas de las carencias del vulgo.

Como la copa América de Venezuela o el circo de los juegos de Playa en Vargas, estos gobiernos creen que así disfrazan la realidad. Como nos sucediera en la cita continental, Brasil no entregó las obras a tiempo, la mayoría de los proyectos quedaron inconclusos y con severas fallas. Quizás el caso más fresco (por suceder durante el mundial) fue la del viaducto que terminó por desplomarse cayendo encima de un bus y dejando cerca de dos fallecidos y diecinueve heridos  en la ciudad de Belo Horizonte. ¿Y el dinero? La respuesta la dio el ex astro del fútbol, Romario, quién ahora diputado tildó a la FIFA y al gobierno de “ladrones” y de enriquecerse de la ignorancia y pasividad del pueblo. ¿Les parece conocido? El otrora goleador, denunció que los estadios presentaban filtraciones, falta de internet y aire acondicionado.

Es una realidad que tanto Lula, como su hija política, Dilma, se han visto inmersos en escándalos por un mundial que, más que beneficios, ha traído pérdidas a la nación. Existen obras sobrevaloradas lo que ha disparado las alarmas y que sólo la pasión por los goles pareció apaciguarlas momentáneamente. El Estadio Amazonía de Manaos, necesitó 32 millones de Euros por encima de lo presupuestado; Mané Garrincha, 111 millones más de los presupuestado, entre otros excesos que han hecho al gobierno enfrentar escándalos que han degenerado en violencia, y que parecía sólo una copa FIFA en la vitrina calmaría y permitiría a Dilma su reelección. Siete goles abrieron la caja de Pandora.

Ciertamente el ambiente futbolero, tan amado por mí, se sintió turbio. Jamás había presenciado la necesidad de ver a un país campeón del mundo. Que un gobierno arreara un equipo como lo hizo, sólo puede compararse a la anécdota del mundial de Italia 1934, cuando Benito Mussolini le escribiera a Don Vittorio Pozzo, entrenador de la selección azzurra: "Señor Pozzo, usted es el único responsable del éxito, pero que Dios lo ayude si llega a fracasar". Cuentan los cronistas que aquellas cortas pero sinceras palabras fueron suficientes para motivar al combinado italiano para hacerse con la copa y demostrar que Italia era potencia. 
En el escenario que vive Brasil no se puede hablar de juego comprados, pero las ayudas arbitrales fueron  evidentes desde el primer penalti regalado contra Croacia, pasando por la suavidad a las agresiones “verde-amárelas” y la severidad contra sus rivales. La política se siente en Brasil y buscaba usar el deporte rey como comodín presidencial y mina de oro para los involucrados.

Brasil lució desaforada, fuera de sí, era una necesidad ser campeones para sanar heridas, para utilizar el trofeo como bálsamo económico. La CBF, fuera de sí, con abogados, pidió que se le anulara la tarjeta amarilla a Thiago Silva, algo sin precedentes. ¿Se debía anular entonces el gol que le regaló el árbitro japonés contra Croacia? ¿Y los favores a lo largo del campeonato? Brasil jugaba mal fútbol, pero disimulaba con pírricas victorias una crisis nacional en las que las verdades se querían callar. La enfermera que grabó a Neymar en la camilla, fue despedida; los medios se les silenció para no informar sobre la mafia de la reventa de entradas de menos de cien dólares a más de 2000, así como los robos a hinchas en las calles de sus boletas. En semejante escándalo el padre de Neymar, presuntamente, estaría involucrado con algunas mafias. El caso pica y se extiende, Dunga, ex seleccionador y estrella de la canarinha, es investigado por una serie de fotografías en las que se ve en compañía de miembros de dicha mafia. Hasta el vicepresidente de la FIFA, Julio Grondona, se encontraría inmerso, según se investiga.


Brasil intentó ser campeón a la fuerza con un gobierno intentando evitar otro “maracanazo” y buscando lo contrario a sabiendas del efecto hipnótico que resultaría. Pero el “Mineirazo” llegó recordando aquella generación estigmatizada de por vida. La derrota deportiva, política y económica se repitió y los recuerdos se hacen vívidos. El entrenador, Flavio Costa, tuvo que abandonar Maracaná 24 horas más tarde disfrazado de mujer. Moacyr Barbosa, arquero de Brasil, recordaba amargamente su crimen: dudar si atajar o despejar en la jugada del segundo gol uruguayo. Aquella jugada desencadenó suicidios masivos y dejó la crisis de un país convulsionado desnuda. Hoy, todo sucede de nuevo. 

Ese fantasma viajó del Maracaná al Mineirao, desnudando un juego de poder y dinero que empujaba hacia una gloria obligada a  una desteñida selección Brasileña que dista de aquellas de Pelé, Ademir, Garrincha, Zico, Sócrates, Romario. Se buscaba un destino forzado por Lula, y que Dilma y compañía aprovechaban para sus intereses. La farsa terminó, el “Mineirazo” la desnudó.

Fernando Pinilla

junio 23, 2014

No extraña



No extraña (Columna Trompo en la uña, diario La Región 22/06/2014)  

Cuando vemos a un miembro del gobierno, o en este caso un ex miembro del gobierno, denunciar lo que todos aquellos que no comulgamos con el “abc” del oficialismo sabemos, es como vivir la crónica de una muerte anunciada.

Que Giordani, luego de recibir una soberana patada en el trasero salga a decir que Nicolás carece de liderazgo y que solo repite cansinamente las palabras del comandante, igual de incoherentes, como manera de gobernar, no sorprende para nada. No es novedad enterarnos que más de 25.000 mm de dólares se perdieron con el cuento del control cambiario implementado por el difunto en la época de las vacas gordas, pues esto se ha denunciado y era obvio a todas luces. No alarma saber que Nicolás y su gobierno de calle reparten millones en nada, pues no existe la adecuada fiscalización o control para conocer para qué es la plata que se regala, aunque en el fondo, todo sabemos que el porqué es uno: callar a los molestos que puedan resquebrajar su permanencia en el poder.

Las pasadas elecciones en Colombia mostraron una transparencia, credibilidad, rapidez que viene a complementar la carta tardía de Giordani, un hombre cuyo curriculum y sapiencia es admirada y atesorada en la UCV, pero que sus hechos distan de sus grandes libros, hoy depositados con polvo en las bibliotecas de esta casa de estudio. La transparencia que desnuda a nuestro sistema electoral, radica en la realidad, acá lejana, que cualquier persona, incluyendo los medios, puedan observar cómo se realiza el conteo de votos, la totalización por departamentos (acá estados) y en cuestión de minutos ver boletines progresivos hasta obtener el resultado definitivo con una velocidad pasmosa. La credibilidad es total, cuando podemos saber que los veedores internacionales pueden acceder a todo el proceso sin ser coartados, que todos los medios públicos y privados, nacionales e internacionales tienen acceso a la información de manera verás, dejando mal parado al CNE y todos los procesos realizados en el país, gane quien gane, y más si el vencedor ha sido, de manera dudosa, el gobierno.

En cuestión de un poco más de una hora, luego de las cuatro de la tarde, se conocían los resultados definitivos en un proceso que dista, en teoría, de la tecnología de la que se jacta Tibisay, quien por cierto no es rectora, así como ninguna de las autoridades del poder electoral desde hace más de un año, pero aún así, sigue ejerciendo como tal.

El hecho de que Luis Chataing salga del aire por su humor mordaz contra el gobierno no extraña. Que Televen, Venevisión acepten hincados las órdenes del mandamás del país, Diosdado, y que hasta el primer medio mencionado, ya sea de capital socialista, como se rumora, no sorprende. Es un secreto a vox populi que casi todos los medios privados han sido absorbidos por el gobierno en su afán de cerrar ventanas de información, y que la oposición ha sido vetada con la nueva línea editorial de éstos, aunque no lo necesiten mucho, pues trabajando como islas son completamente invisibles y estériles. Que se use la no aprobación de divisas para papel periódico, como manera de debilitar a la prensa no extraña para nada, los medios languidecen en medio de la pasividad y el conformismo de propios y extraños,  pero esto no es de extrañar.

Lo único que sorprende es que las personas no reaccionen. ¿Qué le pasó al “bravo pueblo”? Al parecer se quedó dormido en los libros de historia, ahora, manipulados descaradamente. Al bravo pueblo se le terminó la furia por la justicia, por la vida digna y por derechos. De lado y lado el conformismo y la aceptación hacen que el velo se haga más sólido en los ojos de cada uno, y aunque Giordani, resentido, arrepentido o asustado por no tener ya la protección del círculo rojo, salga del paso, afirmando su amor por el comandante, pero sus diferencias con el heredero elegido dedocraticamente, los hace despertar.

Las denuncias de Giordani, así como el audio de Marios Silva, las canciones de Walid Makled, deberían ser una alarma y un detonante para aquellos que, ciegamente, creen en el cuento del socialismo bolivariano. Que el vicepresidente diga campantemente que “El modelo económico no ha fracasado, apenas está naciendo”, luego de 15 años de un deterioro progresivo, debería ser tomado como lo que es, una burla, y generar una reacción en cadena de descontento.  Pero increíblemente el país aún sufre el legado de un encantador de serpientes que no permite un despertar colectivo para clamar por lo que merecemos, una vida digna. A veces me pregunto si no será que ya lo saben, lo viven muchos, pero la soberbia de decir, me equivoqué, es más poderosa que nuestro amor propio y nuestra dignidad. Esa quizás sea la respuesta a mi interrogante… ¿cómo no oponernos a la miseria que nos imponen?

En esta área no solo no se aprobó lo propuesto, sino que se inició una nueva oleada de grandes gastos sin los requisitos diseñados”;Resulta doloroso y alarmante ver una Presidencia que no transmite liderazgo, y que parece querer afirmarlo en la repetición, sin la debida coherencia, de los planteamientos como los formulaba el Comandante Chávez, y en el otorgamiento de recursos masivos a todos quienes lo solicitan sin un programa fiscal encuadrado en una planificación socialista”, “A la luz de estos hechos surge una clara sensación de vacío de poder en la Presidencia de la República, y concentración en otros centros de poder”. Giordani.


Las mentiras tienen patas cortas, lo construido en medio de la mentira carece de bases. El socialismo bolivariano careció desde un inicio de fundaciones doctrinales. Un socialismo, marxismo, cristianismo, bolivarianismo mixeado, sencillamente se resume en todo lo que he nombrado y lo que afirma Giordani. Lo graves es que la gente no reaccione. El cura dice misa, sin tiene quién lo escuche. 

Fernando Pinilla