Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


junio 26, 2011

¡¡Su tiempo pasó!!



¡¡Su tiempo pasó!!(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 27 de Junio de 2011)

Definitivamente esto debe ser un chiste. Sí, amigo lector, hoy debo ironizar un poco, porque tanta payasada no me puede sino causar risa. Y es que tenemos un gobierno que con todos los escándalos que enfrenta demuestra su ineptitud, aunque intenten repetidamente culpar a todo el mundo, porque eso es lo único que hacen, aunque solo saben nombrar como culpables a los mismos de siempre de sus fallas, y solo el pueblo en una mezcla de inocencia e ignorancia creen en ese discurso, sin olvidar los políticos enchufados que defienden su mina de oro corrupta, y claro, algunos fanáticos periodistas, politólogos que siendo más oligarcas y capitalistas, dicen defender la olla podrida hablando de socialismo, de igualdad, de la maldad de los repetidos; oposición corrupta, imperio yankee, oligarquías del mundo, el niño, la niña, el adolescente, la iguana, Barny el dinosaurio y Ronald McDonalds, y ya en un extremo de sinverguenzura y desfachatez llegando a culpar al propio pueblo.

Crisis eléctrica, crisis carcelaria, crisis económica y paremos de contar porque se me acaban lo caracteres y tengo que echarle leña a un grupito por ahí, son algunas de las realidades que se viven en el país y que solo la bonanza petrolera que aún siendo malgastada y nunca invertida en nosotros que ha recibido este gobierno, logra mantener a flote cual salvavidas a la llamada revolución.

Pero la cuestión es que aunque esta versión criolla del circo de los hermanos Gasca no renuncia a hacer buenas funciones, la MUD no deja de sorprender realmente y se enfrasca en algo que no termino de entender. Sí, porque si la vaina se trata de echar a perder todo, entonces ahí cobra sentido su proceder, pero si no, me pregunto: ¿A qué juegan?

Entonces resulta que mientras el país se hunde en medio de un régimen comunistoide de cuarta, que sueña con misiles, con guerra, con espías, enemigos que intentan boicotear la estructura casi perfecta de este emulo de la URSS, la oposición pierde la oportunidad de asestar un golpe de credibilidad ante las masas que aún confían, ante aquellos que hoy con el chip bien insertado temen a esa oscura cuarta república, que ciertamente no deja de ser real e ineficaz, y que puedo estar seguro que es culpable de esta realidad de hoy en día, y es que el chavismo, su odio, su corrupción, su mensaje vacío en el ocaso de sus propias farsas son culpa de aquellos que no trabajaron por el país, sino por ellos mismos en los cuarenta años de democracia.

De verdad no puedo entender como algunos caballeros que su historia política es parte de ese pasado tan negro y tan podrido, hoy en vez de hacerse un lado y dar paso a las nuevas generaciones políticas del país, siguen entorpeciendo el recambio generacional lógico y necesario para reconstruirlo. Así desde Copei, AD y tantos partidos partícipes de este zafarrancho con sus políticas equivocadas del pasado, se empeñan en salir nuevamente a optar por cargos con complejos mesiánicos, creyéndose la solución, y asumiendo un rol que no les corresponde. No los llamo a no participar, pero sí a que en vez de generar desconfianza en el pueblo, aporten su experiencia, que jamás la he puesto en tela de juicio, pero a favor de un bien común de sentar las bases para la reconstrucción política de Venezuela, que comience a dar frutos en cada rincón de nuestra nación.

Pero en vez de hacer esto, parece un recopilatorio de películas de Jurassic Park, dinosaurios extintos que en vez de educar, reviven para causar caos y terror. Michael Jackson se sentiría orgulloso de ver esta coreografía de Thriller, su éxito taquillero de muertos vivientes, porque así lo he reflejado en repetidas caricaturas aunque con ellas han llegado los cuestionamientos de aquellos que piensan que boicoteo la unidad al no estar de acuerdo, en que en vez de dar paso a los que pueden aportar, salgan personajes como Eduardo Fernández, a quién recuerdo yo de niño, cuando hablaba de idea nuevas, un país nuevo en la contienda contra Carlos Andrés Pérez del 88. ¿Y qué me dicen de Oswaldo Álvarez Paz, el mismo gobernador Pérez Vivas, Antonio Ledezma o Henrique Salas Feo, sin dejar por fuera a Ramos Allup?

No es el momento de seguir dando motivos al gobierno de reírse del cambio que de verdad se necesita. Hace doce años esperábamos un giro y millones apostaron esperanzados en una salida, en una mejora, en copiar modelos exitosos y ponerlos en práctica. Hoy pasado el tiempo, no hay nada, todo fue una quimera. Venezuela copió modelos obsoletos y fracasados como el cubano, el iraní, el sirio, el norcoreano, el chino, y de este último lo único que le sacamos fue el satélite Simón Bolívar que debe andar en una galaxia muy, muy lejana y el Vergatario, de resto la revolución son hechos: PDVAL, PDVSA arruinada, FARC en Venezuela, caso Mackled, y las nombradas anteriormente crisis eléctrica y crisis carcelaria.

A esto se suma el odio que se le siembra a la gente culpando a todos aquellos que no siguen al gobierno bolivariano, la división de clases que tanto ellos dicen no aceptar, pero que si la cuarta la cultivó, este elenco ha sabido regarla y abonarla. No es el momento de perder tiempo en luchas internas, sino de dejar que los nombres nuevos le den a Venezuela la oportunidad de construir junto a su pueblo un modelo mejorado, corrigiendo la crisis de tantos sectores de la economía nacional, de nuestra sociedad corrupta y adolorida de tantos viejos vicios, pero sobre todo con un discurso y políticas pluralistas, jóvenes, incluyentes y verdaderamente participativas, sin que el color sea un peso, sin que el ser de derecha o izquierda o ambidiestro sea un motivo para ser segregado y mirado de forma distinta al resto, al final no soy de ningún lado, solo soy venezolano y por Venezuela escribo esto.

Fernando Pinilla

junio 19, 2011

Odio y resentimiento



Odio y resentimiento (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 19 de Junio de 2011)

Hace trece años cuando estudiaba bachillerato participé en un foro que se llamaba: “Juicio a la democracia” en el que participaban diversas personalidades de la sociedad venezolana, y analizábamos en conjunto, el resultado de los tan nombrados cuarenta años de democracia que hasta ese momento, vivíamos en el país. Cientos de estudiantes de diversos liceos junto con los panelistas, aportamos visiones, quizás ingenuas, y se debatía con temple los errores cometidos por aquellos que habían hundido al país hasta extremos que para aquel entonces eran alarmantes, pero que para hoy lucían “light”.

Aquel juicio tuvo un veredicto y no era otro que la culpabilidad de todos aquellos políticos que habían provocado la debacle nacional, pero quizás lo más irónico fue una de las conclusiones a las que llegamos que rezaba: el país no llegaría más abajo de lo que había llegado, ya que tocábamos fondo en aquel momento.

Hoy, tras un proceso que inició para muchos con esperanza en una figura mesiánica la realidad es otra. Venezuela vive índices de pobreza, delincuencia, violación a los derechos humanos, inflación que en números y en la práctica, dista mucho del sueño utópico que nos regaló el primer mandatario y todo su séquito al iniciar este gobierno. El país es víctima de políticas equivocadas, de gerencias deficientes en ministerios y empresas nacionalizadas que no terminan de caminar siquiera unos pasitos derechos, pero lo impresionante es ver como aún con la crisis que vive el país, con la corrupción y malos manejos que tienen CANTV, CORPOELEC, PDVSA, muchas personas continúan repitiendo el Padre Nuestro que ha sabido inculcar el gobierno a esa masa desfavorecida por años, ignorada, y claro, en aquellos que no tuvieron un día pan y recibieron migajas, es más de lo que habían tenido en toda su vida.

Este rezo, esta repetidera, usa el odio, el resentimiento evocando ese abandono de los gobiernos pasados, que es cierta, para ser la fuerza que mantiene cimentada la revolución. Estos sentimientos básicos en el ser humano y viscerales son más fuertes que el propio amor por su país. Estemos claros que el odio y la venganza como dice el humorista colombiano Andrés López, sí perduran, se mantienen, se cultivan. Así no deja de llamarme la atención y provocarme tristeza ver como la culpa de un tiempo que ya quedó tan atrás que casi es difícil recordar, sigue siendo el único alegato a la hora de defender el proceso revolucionario, que tras doce años no muestra más señales de progreso que visos tenues. Dar como ejemplo de progreso, el hecho que una oficina pública cualquiera, tenga un sistema automatizado es tan ridículo como argumentar que los cantantes de ahora son mejores que los de antes, porque un disco de acetato tenía más ruidos que un archivo digital en formato para Ipod. Es lógico que estando en el tiempo que vivimos existan computadoras que agilicen algunos procedimientos que antes eran realizados a mano, o que se note cierto avance en las oficinas del SAIME, pero de ahí a calificar esto como buen funcionamiento, no deja de ser absurdo.

Aún peor, es querer pintar a las empresas como CANTV o CORPOELEC, mejores que en administraciones anteriores, solo porque existían irregularidades, abusos que no debieron suceder, pero que en la realidad de hoy no mejoran porque los servicios caen en manos de personas que no tienen la experiencia ni el conocimiento para llevarlas adelante y los hechos hablan por sí solos, tras los constantes problemas de CANTV, los reclamos por fallas de meses, o en CORPOELEC la aguda crisis eléctrica que viene a ser adjudicada al pueblo, porque este es el gobierno del YO NO FUI, de evadir responsabilidades, de querer enganchárselas a los enemigos que el odio y el resentimiento saben trabajar. La oligarquía, aquellos adinerados sin escrúpulos que se aprovechan del país. El final de la historia es que las sanciones y castigos los pasamos a vivir esa “oligarquía”, que ni carro tenemos, que trabajamos honradamente todos los días por tener una mejor calidad de vida y que solo esperamos como cualquier pueblo, que nuestros mandatarios sepan administrar y darnos lo básico; servicios de calidad.

Pero el odio y el resentimiento que tanto explotan el gobierno enceguece a millones de venezolanos, que aún cuando las promesas como la de vivienda se caen en su propia ineficiencia, siguen esperando por más años, siguen dando votos abonados con la esperanza de una mejora que los reivindique ante aquellos desalmados oligarcas como yo, que hemos pecado con el sueño de ser mejores. Por el simple hecho de no ver a esa oligarquía mandando, venden el futuro del país a cambio de bravuconerías, ofensas y medidas que afecten y saboteen su estilo de vida, sin darse cuenta que las principales víctimas son ellos mismos, que esperan que su mesías haga el milagro de una vida que no han recibido en doce años, y que no recibirán en veinte, ni en treinta, porque la realidad señores, es que revolución es un fracaso.
No hay mejoras, no hay avances, y aunque es cierto que la oposición presenta muchas fallas, existen nombres nuevos que no arengan división, odio, y por ellos pienso votar. Por aquellos que como yo creemos que solo unidos salimos adelante, que soñamos con recibir de verdad justicia en aquello que denuncia el gobierno pero que no hace nada por resolver, como las problemas con la clínicas privadas, y es que si un CDI fuera tan bueno, el contralor y el presidente estarían hospitalizados hoy acá. Lo ancho para ellos lo angosto para nosotros.

Yo quiero una Venezuela diferente, yo sueño con un mañana de verdad próspero, transparente, libre para pensar y expresar. No te llamo amigo lector a que aceptes los abusos, debemos luchar para erradicar los viejos vicios que en este gobierno se siguen cultivando. Tu país, el mío, no necesita exclusión, odio y resentimiento, necesita amor. Ámalo hoy y cambia el mañana.

Fernando Pinilla

junio 12, 2011

El imperio no contraataca



El imperio no contraataca (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 12 de Junio de 2011)

El imperio, esta forma de designar a los Estados Unidos de América ha sido repetida en cada alocución, entrevista que ha dado el presidente de la república desde hace doce años hasta convertirla en símbolo de la revolución, en un estandarte de sus seguidores, una inspiración, alimentando la psicosis por una inminente invasión al país y un magnicidio a su persona que sin duda sigue surtiendo efecto. ¿Qué sería de la revolución bolivariana sin el imperio? ¿Contra quién lucharían los héroes revolucionarios si la oligarquía venezolana no estuviera estrechamente ligada a los maléficos designios de Washington?

Esta fantasía que mantiene como un cuenta cuentos con pasión e interés el primer mandatario, ciertamente está sustentada por una realidad: Estados Unidos no son una blanca paloma y a través de la historia se han visto involucrados en escándalos por su intervención en países, en conflictos cuyos intereses están ligados a los suyos o pueden causarles algún tipo de ganancia. La lucha entre el comunismo y la derecha norteamericana ha recorrido diversos rincones del mundo durante el siglo XX, y el primero es por tradición enemigo acérrimo del sistema capitalista que ha sustentado la política, economía y sociedad norteamericana y de muchos países del mundo. Intentos fallidos por terminar con el comunismo en Cuba, una intervención directa en la caída del primer líder comunista elegido democráticamente en la historia; Salvador Allende y el arribo al poder de su verdugo, Augusto Pinochet, quién desataría una dictadura de terror en el país austral, el patrocinio de la dictadura de la familia Somoza en Nicaragua desde 1934, son algunos de los argumentos que se usan desde Miraflores para mantener la atmosfera ficticia que quiere emular la que se respiraba en la extinta URSS, y que se siente aún en las viejas calles de la Habana.

Los regímenes comunistas y totalitarios usan el miedo como arma para mantener ese sueño de guerra fría en el ambiente. Ahí está latente, el enemigo imperialista respira en la nuca, no duerme, interviene, si lo ha hecho en el pasado, ¿Qué impide que otra revolución que supuestamente lucha contra los intereses del imperio, pueda ser atacada salvajemente? Y es que sustentado igualmente en la intervención militar en Afganistán que derivó en la caída del régimen Talibán, en Irak la salida a la fuerza de Saddam Hussein, así como el conflicto entre Palestina e Israel sirven por igual para mentalizar que ese imperio, suerte de “el coco” que aterra a los fieles seguidores de la utópica revolución que no termina de ser más que una farsa sin razón de ser, está en el mismo lugar que siempre ha estado; al acecho.

La ignorancia y un poco de inocencia viene a jugar un papel preponderante en aquellos que hablan del imperio casi de manera autómata y que son capaces de defender dictaduras como las que se viven en Cuba, Corea del Norte, Bielorrusia, China, Libia, y tantos países árabes, sin darse cuenta de los abismos que separan las doctrinas islámicas de las socialistas, y peor aún desconociendo que en el nombre de una lucha contra occidente y sobre todo contra los Estados Unidos, pueblos enteros son víctimas de represión, de violación a los derechos humanos y claro está a la libertad de expresión y de opinión. En pleno siglo XXI cuando enfrentamos retos que generaciones pasadas no se imaginaron, muchos países viven de los errores cometidos por Estados Unidos como única base para justificar la existencia del caudillismo y monarquías de terror.

No estamos hablando de creer la historia que cuentan los vencedores, sino de ser objetivos y analizar. Estados Unidos no ha sido el mejor ejemplo de paz, pero una realidad también es que Salvador Allende no era ningún Santo, Daniel Ortega quién lleva sangre en sus manos como Fidel, no se diferencian mucho de los presidentes norteamericanos que han desencadenado guerras. La verdad es que los pueblos venimos a ser las únicas víctimas de la eterna lucha por poder que ejerce el hombre, y lo único que se puede concluir es que los extremos son malos, y es que por ejemplo en los países islámicos que tanto usa el gobierno como ejemplo de la opresión que viven por parte del imperio, son aquellos que en nombre de Alá asesinan a todos los que osen pensar y actuar distinto al Corán, ¿Es eso un modelo de democracia? El comunismo que vive el pueblo norcoreano mantiene a una misma familia en el poder desde hace décadas. Nadie puede entrar o salir sin permiso de Kim Jong-Il, nadie puede pensar distinto al supremo amo que es dueño de los destinos de cada ciudadano, así como ha hecho Fidel Castro por décadas en Cuba para protegerlos del imperio.

Y la pregunta es: ¿realmente es Estados Unidos el único enemigo que enfrentamos? Creo existen enemigos más reales como la miseria humana, el abuso de la autoridad que en un gobierno de extrema derecha existe y en uno de la izquierda comunista también. La corrupción, la distribución desigual de los recursos, la burocracia y claro está demagogia y populismo son reales. Hoy cuando estamos llamados a no permitir ser explotados por nadie, pero sí aprovechar con diplomacia e inteligencia los aportes de los países industrializados y desarrollados, queremos jugar a la guerra fría, queremos vivir la fantasía de ideales obsoletos y fracasados. El verdadero socialismo se construye en libertad, en respeto, en conjunto, integrando, superando y evolucionando; no viviendo en el atraso, en la pobreza, justificando la crisis que se vive y que solo el fanatismo hace que nos volvamos ciegos. “El imperio” no es el enemigo si sabemos aprovecharlo, es un aliado si somos capaces de traducir los aciertos de su sociedad y su economía para aplicarlos en nosotros. Hoy Venezuela no necesita más vivir de utopías, doce años son mucho para cosechar solo promesas, abran los ojos, el imperio no contraataca esta revolución, sino la miseria de sus líderes.

Fernando Pinilla

junio 01, 2011

RCTV sigue viviendo



RCTV sigue viviendo (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 29 de Junio de 2011)

El 25 de mayo de 2007 sucedió uno de los actos de violación a la libertad de expresión y de los derechos de los medios de comunicación más sonados del gobierno del señor éste de Miraflores. Ese día los equipos e instalaciones de transmisión del canal RCTV fueron confiscados arbitrariamente, para luego el 27 del mismo mes y año anunciar el cierre definitivo del canal que por más de 55 años había llegado a los hogares venezolanos y que era toda una institución de la televisión nacional.

Tras esta medida y hoy a cuatro años de la misma, las reflexiones son muchas, los sentimientos siguen en sus ex empleados a flor de piel, quienes parecen los únicos que aún llevan la marca de perder su segunda casa. Analizar este cierre quizás puede ser un tema de muchas caras, sin embargo hoy pienso en los motivos que usó el gobierno para este cierre y más allá de lo que se pueda decir sobre la línea del canal, hay que ser muy ciego para no darnos cuenta del trasfondo político y vengativo del mismo.

Lo peor es pintar la injusticia con visos de medidas legales, es más mezquino arropar un acto de venganza y jugada política con mantas de leyes y derechos constitucionales. En pocas palabras yo prefiero que me mienten la madre de frente por decir siempre lo que pienso y me intenten callar con la verdad, a que lo hagan con mentira, negando la molestia por mi tono, y escudándose en refrescar las opciones para leer en los medios. Para aquellos que no lo entienden o no o quieren entender, o no les conviene entender porque son asalariados de la Robolución, el cierre de RCTV fue una venganza política por la férrea oposición que hacía este medio a un gobierno que hasta ahora no ha hecho nada, solo hablar, legislar medidas absurdas, sumirnos en un atraso que se refleja por ejemplo en el valor de nuestra moneda ante vecinas que en otrora eran devaluadas, como el caso del peso colombiano, y es que para quienes no lo saben hoy por 1000 BsF, se reciben 210.000 pesos colombianos. ¿Interesante no? En la odiada cuarta república por un bolívar te daban diez pesos colombianos.

Querer justificar el cierre de RCTV escudados en el derecho del estado a renovar o no la concesión al canal es la mentira más grande. Es sencillamente como ir jugando una caimanera de futbolito con un balón de mi propiedad y en una cancha igualmente mía, y al ir perdiendo por goleada, detengo el partido antes de terminado y me llevo la esférica al tiempo que solicito el desalojo del terreno de juego. Ciertamente el derecho es mío; ¿pero es válido? ¿Es éticamente hablando lo lógico? Para aquellos que piensen que sí les animo a que revisen sus valores.

Los medios no son perfectos ni los que trabajamos en ellos lo somos, ni tenemos toda la verdad, pero como sucede con toda expropiación; si tu hijo se porta mal en casa no lo vas a botar de la misma o no llegas al extremo de matarlo. Lo educas, te aseguras que cumpla las normas de la casa y de la familia, ese es el deber del estado: Educar, velar por que las empresas privadas que muchas veces abusan de sus empleados o pueden ser nocivas con algunos servicios, cambien sus políticas para beneficio del país, no para una nueva clase que surgió a partir de este gobierno; los boliburgueses quienes viven en los mismos vicios que tanto critica el discurso oficialista. Vayan a las casas de altos funcionarios del gobierno o aquellos que negocian con la macolla gubernamental, y cuando me digan que viven modestamente en alguna barriada caraqueña y nombro esta opción de vivienda porque debería ser la favorita de los que expresan su apoyo a la igualdad y al socialismo, y de confirmarse este estilo de vida, prometo pararme públicamente en plaza Venezuela con un megáfono a decir: Fernando Pinilla mintió y se equivocó cuando escribió o dibujó mentiras hacia gente inocente.

Cerrar un medio como venganza política es un acto de cobardía, de miedo, y lo peor de miedo a la verdad. La biblia reza que la oscuridad siempre le teme a la luz, la mentira siempre le teme a la verdad. Si no tienes nada que ocultar no hay porqué temer. RCTV como muchos medios pudo jugar hacía un lado político, como dijo un diputado oficialista: en política todos tenemos nuestro “corazoncito” y esto puede perjudicar el ejercicio de la verdad, cuando ésta es cercenada por el peso del que paga esa supuesta verdad, pero creo ese caso se vive claramente más del lado oficialista que del opositor, y medios para analizar hay de sobra. Se viven tiempos de batallas entre dos ideología diferentes, solo que una de ellas por más que trate de hablar de igualdad y justicia muestra en todo momento su poca paciencia hacia aquellos que no repitan el credo viciado de los cogollos rojo rojitos. RCTV atacó por décadas a gobernantes como el caso del finado CAP, así el motivo no solo radicara en hacer en su momento oposición a un gobierno corrupto, sino que tintes políticos también se derramaran sobre aquellas acciones. Sin embargo el ejercicio de decir la verdad, porque la era, fue inquebrantable por más pataleteo pudiera llegar del que estuviera en su momento sentado en el coroto.

Hoy la realidad es una: no se violaron los derechos solo de un canal y sus trabajadores, sino de las millones de personas que amaban este medio que formaba parte de sus vidas, de su idiosincrasia, de sus tradiciones. Hoy nos cuestionamos a la hora de escribir estas palabras por miedo a recibir un castigo igual o peor que el de RCTV, hoy critico a los que olvidaron este cierre, hoy critico a los que lo justifican. Pero RCTV sigue viviendo, la verdad nunca muere.

Fernando Pinilla