Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


julio 30, 2012

¡Viva la música!… ¡Viva la impuntualidad!



¡Viva la música!… ¡Viva la impuntualidad! (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 29 de julio 2012)

Sólo la música es capaz de hacernos olvidar hasta las circunstancias más terribles. Tal vez, como ya he escrito en otras oportunidades, simplemente somos animales de costumbre. Pero ya sea por nuestra genética o sencillamente porque nos hemos acostumbrado, la espera es parte de nuestra cotidianidad, y lo peor es nuestro comportamiento pasivo, que lleva como señal inequívoca; el silencio conformista ante el abuso.

Hace una semana se celebró en el aeropuerto La Carlota, el concierto “Viva la Música”, en el que deleitaron en tarima: Franco de Vita, Rubén Blades, Gustavo Dudamel y las Orquestas Sinfónica Juvenil Simón Bolívar y Latino Caribeña Simón Bolívar. Hasta ahí, un gran banquete para un pueblo que sólo vive y respira política.

Llegué puntual con mi novia y algunos amigos a disfrutar de este evento patrocinado casi en su totalidad por el CNE (¿acaso “Panem et circenses” o “Pan y circo” de un organismo claramente oficialista?) y organizado por Evenpro. La hora de inicio, “supuestamente”, 2:00 pm, una mentira que pronto se desnudaría.
Como lo imaginé, a 50 Bsf la entrada, los ríos de personas peregrinando hacia el lugar, era increíble; Caracas era un colapso total (ningún taxista quería acercarse a la zona del evento por el caos reinante), desnudando la fragilidad de una ciudad que no está preparada para albergar evento de estas magnitudes.

Tras cumplir la odisea, y teniendo a los amigos en la cola, pude acceder cerca de la 1:00 de la tarde. Ahí comenzó la larga espera. Un sol calcinante y una temperatura de casi unos 35º, hacían la antesala al concierto, que denotó otro “problemilla” molesto que tenemos los venezolanos: la puntualidad criolla. Sí, porque las 2:00 pm llegaron y raudas se marcharon, ya que; o por culpa de los organizadores o las estrellas, el plato no estuvo listo para el banquete a la hora acordada. Mucha música de una emisora de radio, fue lo único que le dieron a un público que sintió sus fuerzas desvanecerse tras un arranque vertiginoso. La poca “grama” que hay en el parque “La Carlota”, sirvió de alfombra para intentar amilanar el mal rato que causa una larga espera.

Las horas siguieron pasando y sólo sería hasta la 4.10 pm, cuando niños, jóvenes, adultos, y ancianos agotados; pudieron liberar toda la energía al ver saltar sobre el escenario al cantautor Franco de Vita, quien por dos horas, deleitó y demostró por qué es el doble ganador del Grammy. Una hora o quizás más (para ese momento el sol calcinó mi calvita y mi cerebro) de una nueva espera, fue el lapso de tiempo que más de doscientas mil personas esperaron, para poder ver a los chicos de la Orquesta Latino Caribeña Simón Bolívar, quienes mostraron que en este país, lo que sobra es talento. No se amilanaron ante un público como jamás imaginaron y se dieron el lujo de hacer las veces de “Son del solar”, y acompañar al maestro Ruben Blades que al fin saltó al escenario cerca de las 8:00 pm, pero habría que esperar aproximadamente de otra hora más, para poder disfrutar del musical “Maestra vida”, interpretado por Ruben Blades, acompañado por la orquesta sinfónica juvenil; y la Orquesta Latino caribeña Simón Bolívar, bajo la batuta del genial Gustavo Duramel. Eran la 10:00 pm y la gente agotada y algunos molestos por los problemas de sonido en el espectáculo central, comenzaron a abandonar el lugar. El rio amazonas se quedó corto, ante los ríos de personas.

Sin duda el espectáculo musical fue genial. Las palabras se quedan cortas ante artistas que dejan todo en el escenario y que no se cansan de deleitarnos con un lenguaje universal, como lo es la música. Sin embargo; aunque el plato haya sido bueno, no podemos dejar de hacer las críticas. No podemos callar por haber visto a tantos artistas por un precio tan ajustado a nuestra realidad monetaria (en circunstancias normales el costo de una sola de las estrellas habría sido desmedido), la falta de respeto que significa la espera a la que fuimos sometidos, y que pareciera que teniendo música de fondo (y algunas cuñas del CNE vendiéndonos su fiabilidad) antes del evento y en los entre tiempos, son suficientes para domar un pueblo pasivo ante los abusos.

Esto sin duda no pasa en otros países. Por citar algunas muestras, en 2011, Luego de demorar cerca de 90 minutos en comenzar el show en Irlanda, los integrantes de Guns N' Roses debieron retirarse del escenario debido a una lluvia de vasos de plástico. Al volver al escenario tras una acalorada discusión, el recinto estaba prácticamente vacío. Otro ejemplo de un público enardecido por la falta de respeto de artistas y organizadores, lo vivió la cantante Shakira también en 2011, quién tras demorarse más de hora y media en saltar al escenario en Suiza fue, víctima de abucheos, silencio a la hora de corear sus canciones, y hasta de presenciar como salían del concierto los asistentes, que le demostraron que con el respeto al público no se juega, y que ellos si eran una masa de personas “Rabiosas”.

El problema es que somos una sociedad pasiva, que le busca justificativos a la impuntualidad, al abuso y lo teñimos con nuestro humor. Una manera pacífica de no amargarnos la vida. Sin embargo, el llamado es para Evenpro y los artistas, para entender que trabajan con personas, no ganado. Haber esperado de pie un domingo por un evento que debió terminar (aceptando por hacer un cálculo, las pausas de una hora entre artistas) a las 9:00 pm, y finalizó a las 11.00 pm, no tiene excusa.

¿Y el respeto? ¿La consideración por las más de doscientas mil personas asistentes? Es hora de cambiar la mentalidad y no permitir que se juegue con nosotros. Espero los organizadores de próximos eventos, entiendan esto último, pero sobre todo; que reaccionemos. Ni un gran espectáculo, justifica que jueguen con nuestro tiempo.

Fernando Pinilla

julio 25, 2012

¿Y las Misiones qué?

¿Y las Misiones qué? (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 22 de julio 2012)


Político que no trabaja y no cumple debe irse, no importa de qué color sea su militancia. Sin embargo, es increíble como el fanatismo hacia el presidente “disculpa” catorce años de habladurías, ofensas, promesas y algunas obras mediocres y más nada. Aún así, el oficialismo critica la gestión de Henrique Capriles; ya que, supuestamente, en poco menos de cuatro años no logró nada. ¡Hay que ser muy cara de tabla!

Pregunto: ¿Erradicamos la pobreza? ¿Nuestro sistema de salud pública está al nivel de clínicas privadas? ¿No pasan hambre los estratos más bajos? ¿Producimos de todo (comida y otros rubros) y somos autosuficientes sin importar nada? ¿Mercal tiene una variedad y abundancia de productos nacionales e importados de calidad? ¿Hay vialidad y sistemas de transporte como los de Europa y el odiado “imperio”? ¿Podemos caminar tranquilos por la ciudad confiados en la seguridad?

Votaría por el chavismo si Venezuela tuviera todo lo anterior de primer nivel. La realidad es que luego de más de 25 misiones, con inversión multimillonaria en presupuesto y publicidad (aproximadamente 49 millardos de dólares) podemos preguntar: ¿Y las Misiones? Bien gracias.

Desde 2003 el Presidente Hugo Chávez ha anunciado con bombos y platillos sus Misiones, que una a una ha ido pasado o fracasando. Sencillamente populismo. Sin estrategias y sustento termina siendo sólo quimeras. Las Misiones son y han sido arena y sal, pan para hoy y hambre para mañana.

- Misión Robinson: Para la alfabetización. La verdad es que aunque el gobierno se jacta de los logros, seamos realistas: La ignorancia es grande en el país. El que lo niegue lo invito a censar junto conmigo.
-Misión Ribas: Ofrece instrucción media y, la Misión Sucre: Brinda educación universitaria. Sí, se gradúan cada día muchas personas con esta modalidad; sin embargo, sólo son carreras “express”. ¿Se atendió Chávez la supuesta enfermedad con algún médico de sus misiones?
- Misión Vuelvan Caracas: Complemento de Misión Robinson, Misión Ribas, Misión Sucre y Misión Mercal. Tras cada fracaso, una nueva misión y más gasto en publicidad.
- Misión Miranda: Para controlar y re-entrenar a la Reserva de la FAN. Cada vez que veo a un reservista de casi noventa años, o tan flaco como “Fido Dido”, me siento seguro ante una eventual confrontación contra el imperio.
- Misión Piar: Para la comunidad minera, junto al Plan Integral de Desarrollo Sustentable de las Comunidades Mineras. Un caos total este sector económico.
- Misión Zamora: Para reorganizar la tenencia y uso de las tierras "ociosas" con potencial agrícola. Viajen un poco el país por tierra y lo que sobra es ociosidad. Fracaso total. Todo es importado en nuestro pabellón.
- Misión Barrio Adentro: Atención médica primaria, con médicos cubanos. ¿Un modulo de menos de 25 mts2 es seguridad médica y social? ¡¡Exigimos clínicas como las privadas!!
- Misión Milagro: Atención médica para afecciones de la vista. Otra improvisación más.
- Misión Esperanza: Para el tratamiento con células madres a pacientes con enfermedades crónicas. Poco se sabe de qué pasó con ella. Aún sin aprobar. Luego de 14 años quizás en 2019 se dé… ¡¡cómo no!!
- Misión Sonrisa: Operación de labio leporino. Una gran obra que seguro no llega a todos los afectados.
- Misión Vivienda y Hábitat: Construcción y asignación de viviendas. Vayan a las Mayas y vean los “bloquecitos” (por nombrar algunos) y los ranchos que usan las vallas de la “Gran Misión Vivienda” como pared.
- Misión Mercal: Distribución y venta de alimentos de la cesta básica a precios preferenciales. Colas, malos tratos, algunos alimentos de mala calidad; nada de abundancia y variedad.
- Misión Guaicaipuro: Atención a etnias indígenas. Los pobres todos enfermos y abandonados.
- Misión Identidad: Cedulación, pasaportes, etc. Se ufanan de modernismo. La cédula la sacan con una cámara web pegada con cinta de embalar y parece una fotocopia.
- Misión Vuelta al Campo: Promoción de la actividad agraria. Vuelvo y repito… ¡¡todo lo que comemos es importado!!
- Misión Cultura: promoción de los valores nacionales y la cultura venezolana. Una buena idea que no rinde frutos.
- Misión 13 de abril: Tiene el objetivo de fortalecer el poder popular a través de la creación de las Comunas Socialistas. Sólo mafias y “roscas”.
- Misión Ciencia: Para el desarrollo tecnológico y científico. Todo con nombre “criollo” es hecho en china, con tecnología imperialista. ¿Un “Vergatario” es tecnología de punta?
- Misión Niño Jesús y Misión Niños y Niñas del Barrio: Atención de niños de bajos recursos. ¿Los niños que limpian zapatos y venden rosas en el boulevard de Sabana Grande se benefician?
- Misión Negra Hipólita: Asistencia y atención a personas en situación de calle e indigencia. ¿Es válido reírme? FRACASO ROTUNDO.
- Misión José Gregorio Hernández: Para personas con alguna discapacidad o enfermedad genética. De verdad me entero que existía.
- Misión Madres del Barrio: Subsidio para mujeres de bajos recursos. Algunas lo reciben, el resto sólo mira lejos.
- Misión Hijos de mi Pueblo Venezuela: Fusiona "Misión Niño Jesús" y "Misión Madres del Barrio". El gasto de las otras se pierde. Fracaso tras fracaso.
- Misión A toda vida: Para más seguridad. Van 56 policías muertos en lo que va de año, sin contar los civiles asesinados y robados todos los días. ¿Y el DIBISE no era la solución?
Gran Misión Agro Venezuela: Ampliación de la Misión Vuelta al Campo. Importamos hasta las caraotas, ya ni el café es criollo. Saque conclusiones.
Gran Misión Vivienda Venezuela: Una ampliación de la Misión Vivienda y Hábitat. Qué triste, se oye la lluvia, en los techos de cartón… de las grandes barriadas.
Gran Misión Saber y Trabajo: Para incorporar a la población, principalmente los jóvenes al mercado de trabajo para combatir el desempleo. Ahora sí me río. ¿Funciona?
¿Queremos más de esto? ¿Más promesas? Yo digo: ¡¡basta!! Es hora de relevo. No podemos aceptar promesas y planes infructuosos. Los venezolanos no podemos conformarnos con mediocridad nunca más.

Fernando Pinilla

julio 17, 2012

El Cambural: Entre la belleza y el olvido.

El Cambural: Entre la belleza y el olvido.(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 15 de julio 2012)



Llegar a El Cambural en San Antonio de los Altos no es complicado. Se tiene que tomar la vía que va a Potrerito y La Mariposa, ahí, cuando estas llegando a Pacheco (un pequeño caserío del municipio) doblas a la izquierda y continúas por una vía justo al lado de un tanque de agua de acero en la entrada. Comienzas a bajar por una excelente carretera pavimentada que se interna en la montaña (con una hermosa e imponente vista a Caracas), hasta ahí sin novedades, más allá del asombro del paisaje.

Luego de serpentear por algunos minutos entre una exuberante vegetación que se hace más densa a medida que nos encontramos cerca de la quebrada que bordea el camino; empezamos a apreciar la verdadera realidad de este paraje típico de Altos Mirandinos. Un talud de tierra corta el paso abruptamente en la carretera y la convierte en una trocha. Lo que viene después es un contraste abrupto entre la magnífica naturaleza, el olvido de las autoridades y la mano destructiva del hombre.

Una esplendida carretera pavimentada se pierde entre fallas de borde, basura acumulada a lo largo del trayecto y el olvido de los vecinos y de cualquier autoridad con la competencia de cambiar esta postal. La mal denominada “maleza” borra paulatinamente el registro de la presencia del hombre comiendo la carretera, lamentablemente hay huellas que no se pueden borrar. Aún con la mano dañina del hombre, la quebrada viaja entre rocas moldeadas por cientos de años en un paraje de belleza indescriptible. La flora y la fauna que se consigue son del tamaño de la grandeza que le imprime la naturaleza a esta hermosa zona. Aves del Paraíso, Bromelias y otras exóticas flores crecen salvajemente en la espesura de los matorrales. Pero esto no es suficiente para el hombre que termina convirtiendo todo lo bueno en algo malo.

La realidad es que mientras la naturaleza crea belleza, el hombre se empeña en crear caos. El Cambural es testigo del hampa descontrolada en el país, y su paisaje muestra vehículos desvalijados por los amigos de lo ajeno. En el caudal del río consigues también: cables, cauchos, así como botellas de bebidas alcohólicas, que terminan alterando el ecosistema. Pero no sólo El Cambural es víctima de la basura resultado de mentes minúsculas, sino que; en varias ocasiones han intentado invadir y deforestar un bosque, que hasta hace algún tiempo, era zona de protección de La Mariposa. Pero, si el propio embalse es un desastre, ¿qué podemos esperar de las zonas aledañas?

A veces Dios le da pan al que no tiene dientes. Quizás sea la frase que mejor se puede aplicar a la realidad con la que debe sobrevivir esta zona. Mientras países del mundo anhelan parajes como el que tenemos, acá nos damos el lujo de desperdiciarlos. Los Salias es un municipio que teniendo el potencial para explotar sus bellezas naturales, se conforma aún hoy, con ser una ciudad dormitorio. Lo que otros países lo convierten en centros de ecoturismo, nosotros lo convertimos en depósito de basura, rincón para bebidas y un excelente sitio para erigir una barriada de invasión. Preguntas surgen mientras escribo, porque la mano del hombre sigue destruyendo lo que tanto trabajo llevó para gozar del equilibrio y la belleza que destella.

¿Hasta cuándo las autoridades municipales, estatales, nacionales, seguirán dando la espalda a los recursos naturales? ¿Hasta cuándo las políticas del olvido? Sé que mis palabras levantaran roncha; pero la realidad es que cualquier iniciativa que se haya tomado es poco. El Cambural tiene (como todo el municipio Los Salias) lo que se necesita para brillar y para mostrar la belleza natural que ha hecho de Altos Mirandinos, una zona de envidia por su clima y sus parajes naturales.

Mi llamado es para todos los vecinos y las autoridades competentes para recuperar una zona que nos regala el milagro de la mano de Dios. Un milagro que no cuesta nada y del que podemos sacar provecho a todo nivel. Hablamos de un pequeño refugio natural de cientos de especies (animales y vegetales) dignas de estudio y observación por parte, no sólo de especialistas, sino de la ciudadanía en general, estudiantes y porqué no, hasta turistas de otros estados.

En las manos de todos los sanantoñeros y principalmente de las autoridades, está la suerte de cambiar nuestras realidades. Basta de politiquería. Necesitamos urgentemente de acciones concretas en conjunto para recuperar lo que se sigue deteriorando, mientras leemos esta columna, y hacer así de El Cambural y todo San Antonio, el municipio modelo, que sí podemos ser.

Fernando Pinilla