Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


agosto 28, 2011

¿Justicia rápida?



¿Justicia rápida? (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 28 de Agosto de 2011)

El respeto es un deber moral hacia cualquier ser humano, y lo extiendo hasta a cualquier ser vivo, debe ser inquebrantable. El respeto a la mujer lo debe ser más, sin embargo, muchas interrogantes me formulo cuando analizo lo sucedido con el semanario 6to Poder, que ha sido el ojo del huracán suscitado tras la publicación de una polémica portada el domingo 21 de agosto que titulaba: Las Mujeres de Chávez en el poder, y que era ilustrada por un foto montaje en el que se mostraba a la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Luisa Morales; la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena; la fiscal general, Luisa Ortega Díaz; la defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez; la segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional (parlamento), Blanca Eekout, y la contralora general suplente, Adelina González en los cuerpos de cabareteras, lo que desató la furia de las funcionarias y el inmediato proceso contra el medio y sus directivos, Leocenis García y Dinora Girón.

Llama poderosamente la atención la rapidez para la justicia actuar en este caso, y resalta porque es claro diariamente el número de casos por resolver en la justicia y que finalmente, jamás reciben siquiera una ojeada. Es increíble la velocidad para ejecutar orden de captura de los directores de un medio de comunicación opositor, pequeño detalle este último, pero la lentitud para resolver la enfermedad, y no me refiero a la dolencia que ha usado el primer mandatario como símbolo de la nueva campaña, sino la violencia generada por el hampa, la corrupción que desangra al país diariamente, lo miles de problemas que aquejan y que consumen al país y lo postran con un cáncer que lentamente merma la última resistencia a su dolencia.

¿Era una falta de respeto lo que reflejaba la portada, al punto de dictar orden de detención para sus directivos, prohibir la circulación del semanario, y comenzar una cacería que solo busca intimidar a aquellos que siquiera se le ocurra hacer algo parecido? Realmente no lo sé, porque no tengo la verdad absoluta. No sé, porque en otros tiempos seguiría siendo polémica la portada y criticable, como es el derecho de los retratados a opinar y emitir su juicio, pero como humorista gráfico, discrepo de la gravedad con la que se trata el caso. Y lo hago porque en un país en dónde el primer mandatario ha llamado “plasta” a la oposición y sus triunfos en simples comicios electorales son tildados de victoria de m... Acá en un país dónde desde una cámara de los medios oficialistas, el presidente lo hemos escuchado decir ofensas hacia mandatarios, periodistas y algunas cosas más para los opositores (Militantes de partidos, hombres/mujeres y personas del común igualmente de ambos sexos) entre las que puedo recordar: pendejos, oposición putrefacta, desgraciadito. Dónde el llamado que se hace diario desde el seno gubernamental y que lo repiten tanto los miembros del partido único de gobierno como sus seguidores, es a destruir, a pulverizar a la oposición por el simple hecho, de no pensar como ellos, de no querer comulgar con la idolatría que se ha generado en torno a su figura, y por el contrario piden pluralismo; confunde al común. Pero, esas ofensas no son ofensas. Y esa conclusión respondería la interrogante obligada: ¿Y los derechos de los ofendidos por el presidente, ministros, diputados, seguidores? ¡¡Claro, cierto!! Ellos no gozan de derechos, porque eligieron no seguir al gobierno, ellos no quieren ser autómatas, no quieren “amar” al American Idol, a nuestro rey del pop.

Al escribir esto puedo correr la misma suerte que los directivos de 6to Poder, soy vulnerable, aunque no soy sino un individuo que sin filiación política expone lo que siente y cree. Mis caricaturas lo hacen diariamente y se exponen aún más, si alguien con suficiente poder siente que mi humor lo ofende, seguramente comenzará una cacería por mi persona para limpiar los valores, la dignidad de los afectados, y como en el caso de las mujeres “ultrajadas” por la portada del nombrado semanario, iniciarían una cruzada para exigir el respeto de la mujer. Pero me pregunto en mi ignorancia: ¿Cuándo en medio de una cadena de radio y televisión, el primer mandatario le dice a su esposa, en ese momento: “María Isabel, ahora llego a casa y te doy lo tuyo”? ¿No denigra de la mujer y de forma vulgar la convierte en un objeto meramente sexual? ¿No son esas palabras lenguaje que no se debe emitir en público y menos por una figura de su envergadura? Habría sido interesante alguna voz de reproche en ese momento, de estas damas tradicionalistas y defensoras de las buenas costumbres, defensoras de los derechos de las mujeres por ejemplo. Habría sido excelente que cuando una masa guiada por los discursos oficialistas arremetió contra la diputada María Corina Machado y la agredieron en las celebraciones del bicentenario, levantaran su voz en protesta, en solidaridad contra la violencia de género, sin embargo no sucedió. Si eres de otro color político, no existes, no tienes derechos. Nadie levantó la voz para con Mario Silva al decir “mierda”, “Hijo de la grandísima puta" a Miguel Otero Silva.

Esta es la Venezuela que vivimos, aquella en la que se confunde respeto con la excusa para cerrar un medio. Donde la libertad de expresión camina sigilosa con miedo, a sabiendas que al acecho están la moral teñida de rojo, una moral y una justicia bizarra, que se acomoda a su conveniencia. Que actúa cuando conviene y cuando no, toma forma de morrocoy. Por respuesta efectivas esperamos miles de personas, por la misma rapidez esperan las familias de las víctimas del hampa. No apoyo faltar el respeto, pero hoy la línea que separa el humor ácido o no, que puede representar algo de forma jocosa e irónica y una grave ofensa que desata un apocalipsis, es muy delgada. Todo depende del cristal con que se mira. El del país está rojo.

agosto 22, 2011

Planes desestabilizadores y magnicidio



Planes desestabilizadores y magnicidio (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 21 de Agosto de 2011)

Las incongruencias están a la orden del día. A su regreso al país luego de recibir la segunda fase de la supuesta quimioterapia, hasta ahora nadie con bata que no sea Fidel en la de dormir, ha certificado la enfermedad, el primer mandatario ha vuelto a denunciar presuntos planes desestabilizadores contra su gobierno, llámese su persona, de la mano de los mismos de siempre; la oposición.

El problema radica en la poca credibilidad que se puede tener ante estas denuncias, cuando han sido cotidianas las mismas en los doce años de gobierno. Muchas cosas se tejen en política, no descarto las teorías más inverosímiles tratándose de la ambición que desborda lo que suelo llamar de forma despectiva: “el coroto”. Al adentrarse en los caminos oscuros de esta, solo se desemboca en la gran verdad, que la política es sucia y son más los politiqueros que los verdaderos políticos, estén teñidos del color que sea.

Pero una cosa he aprendido y es que no se puede tapar el sol con un dedo porque serían muchos los rayos que terminarían colándose y alumbrando, las pruebas siempre existirían del intento fallido. En el tema de las denuncias sistemáticas que ha hecho desde el año 1999 el primer mandatario sobre planes conspirativos, pocas pruebas hay. Solo sabemos que la oposición, presuntamente solo trabaja para desestabilizar la revolución y a su vez acabar con la vida del meeesmísimo ídolo, de la teofanía del único credo o supuesta filosofía existente en las filas oficialistas: “sí comandante”. Claro está, como siempre financiado por los fondos oscuros del imperio en todas sus versiones de turno: “mister danger” George W. Bush, Álvaro Uribe Vélez en representación de las oligarquías descendientes de Francisco de Paula Santander y “El negro” (Afro descendiente) Barack Obama.
S
in embargo como suele suceder solo escuchamos de planes, de conspiraciones, de supuestos contactos, de miembros de la inteligencia cubana, nicaragüense y venezolana; pero así como con su enfermedad, nunca recibimos pruebas palpables, contrario a las que vemos a diario de lo nefasto de esta administración. El sol no se puede tapar con un dedo, vuelvo y lo repito.

En julio de 1999 fue la primera vez que el gobierno denunció un plan para acabar con la vida del presidente y de esta manera terminar con la revolución. Al final la DISIP detuvo en Puerto Ordaz a un campesino por portar un rifle y cartuchos calibre 22. Nunca se demostró nada, pero si se usó la palabra Magnicidio y desde entonces recurrentemente, se ha usado para esgrimir la perfecta excusa y desviar la atención de las realidades. Ese mismo año pero en diciembre, fue Fidel Castro quien se encargaría de denunciar otro atentado, esta vez de la mano de grupos anticastristas desde Miami.

Luego de los sucesos de 2002, aún sin esclarecer en su mayoría, en julio de 2003 Chávez denunciaría otro intento de magnicidio ahora desde República Dominicana y culpó directamente al finado ex presidente Carlos Andrés Pérez. En mayo de 2004 el presidente revelaría que en EEUU “hay gente que se la pasa pensando en cómo hacer para que en Venezuela haya una guerra y luego justificar una invasión. Y una de las vías en las que han pensado es el magnicidio”. En octubre nuevamente alertaría sobre avisos de planes gestándose en Venezuela.

En 2005 le declararía a José Vicente Rangel en una entrevista que no descartaba un magnicidio, y que estaba esperando para mostrar sorpresas, pero nos quedamos con los crespos hechos, para variar, nunca se dijo, ni se comprobó nada.

En septiembre de 2006 y cercano a las elecciones presidenciales de ese mismo año, circuló el rumor de una alianza estratégica con la administración Bush por parte de la oligarquía, luego en febrero de 2007 el mismo presidente reveló tener información "muy fresca" sobre nuevos planes de atentados en su contra, pero no ofreció más detalles y luego de las protestas contra el cierre de RCTV, se comenzó a denunciar estas como intentos desestabilizadores. En septiembre de 2008 denunció un intento de magnicidio y golpe de Estado, que habría sido planeado por militares en activo y retirados con el apoyo de EEUU, ese mismo año expulsa al embajador norteamericano por planes en su contra. En junio de 2009 denuncia a EEUU y a Posada Carriles de planificar lanzar cohetes a su avión cuando este llegara a San Salvador, sin embargo, su san salvador en esa ocasión fue su homólogo Daniel Ortega.

En 2009 serían Manuel Rosales, Pablo Pérez y Cesar Pérez Vivas los encargados de los planes de magnicidio, los dos últimos con la idea de importar paramilitares al país. En Julio de 2010 Chávez denuncia conspiración internacional y atentados en su contra impulsados por Estados Unidos y Colombia, cuando conocimos el nombre en clave del presidente, el famoso “Mauricio”.

En septiembre de 2010 Roy Chaderton denunciaría al diario El Nacional, por el contenido de una mancheta incitando al magnicidio. Ese mismo año en noviembre, durante el “hallacazo” en Plaza Caracas denuncia que el dueño de un canal, prófugo de la ley y la extrema derecha tienen 100 millones de dólares para aquel que acabara con su vida. 2011 no ha escapado a los planes en su contra los cuales son nombrados constantemente, sin embargo, el pequeño detalle tras cada denuncia que se hace, es que las pruebas faltan; es la palabra viciada como único testimonio sobre acusaciones tan graves, que jamás vienen fundamentadas por algo sólido. Al final de la historia, los rumores suben y bajan, se disipan como el Alka Seltzer. Pero mientras le queden días a este gobierno, y peor, quienes acrediten sin recibir pruebas, se tejerán los complots más increíbles en su contra. Y mientras se lucha contra los rivales de la revolución, los enemigos del país: La inseguridad, la inflación, la escasez, la corrupción, y tantos otros son el único magnicidio latente, los únicos que desestabilizan al país y acaban con las oportunidades.

Fernando Pinilla

agosto 15, 2011

Todo Bien



Todo Bien. .(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 14 de Agosto de 2011)

Escribir o graficar con mis caricaturas para denunciar lo que sucede en el país, a veces pareciera que fuera estéril. Y esta sensación nace por la sencilla razón que la polarización no permite que muchas veces se analice la situación del país desde una óptica imparcial, y todos en algún momento podemos caer en esta tendencia. Lógicamente el porcentaje de personas que son asiduos lectores o veedores de materiales informativos de tendencia de oposición, son justamente aquellas personas que son críticos al modo en que lo rojos, ahora más amarillos aunque sigan siendo de corazón rojo comunista, manejan al país. Por el contrario son muy poco los opositores al régimen que consultan información cuya fuente sea de tendencia oficialista, sencillamente porque la sensación de estar viviendo en una especie de realidad paralela como quieren reflejar es inevitable.

Sé que muchos adeptos, o “adictos” al gobierno pensarán lo mismo con respecto a aquellos que criticamos de forma directa y clara las mentiras que quieren vender desde Miraflores y sobre todo con esa fantasía que solo los fans enamorados del gobierno, que no pueden ver la realidad por una necesidad de auto convencimiento de lo acertado de las políticas gubernamentales, asumen como una realidad.

Sin embargo en un país que muestra un estancamiento en temas de agenda diaria, como el sector salud, penitenciario, económico, cuesta creer que aún sean objetados los argumentos de aquellos que desde los medios, mostramos visiones claras de la ventana empañada por mentiras por la que quieren que veamos desde el gobierno.

Cuesta entender y aceptar que el ministro Giordani hable de las maravillas del jefe de estado como gestor, según él, de las mejoras en el sector económico, cuando la inflación es evidente e incontrolable, y los indicadores hablan de incrementos mensuales de la misma que se hace más palpable en la canasta básica por poner solo un ejemplo. Sin embargo ante las cámaras se habla de una economía sólida, de retrocesos de los índices de inflación, pero la realidad es otra. No obstante con los paños de agua tibia y los planes de Mercal y PDVAL, intentan en los sectores populares reflejar lo contrario y sustentar la teoría de inflación cero, utilizando el dinero del país para convencer a los posibles electores, y que estos, si en algún momento llegaran a abrir los ojos, no traicionen el proceso revolucionario.

Pero basta con salir a la calle y tener cien bolívares en bolsillo para darnos cuenta que más allá de la especulación que pueda existir de parte del sector privado, es poco y nada lo que se hace con el dinero. Es mezquino de parte del ministro Giordani pronosticar crecimiento para vender seguridad, es mezquino declarar que las personas se alimentan mejor porque ya no gastan en educación ni en salud. Lo invito y lo reto a que visitemos barriadas caraqueñas, mirandinas, o de cualquier estado para comprobar si esto es realidad, a que demuestre que la alimentación en los pocos comedores de los sectores populares sirven y llegan a las personas. El reto está en pie ministro. Es casi parecido a lo propio que hace Aristóbulo Istúriz cuando predica un país en el que las distancias entre clases sociales se recortan gracias a la gestión del presidente, y es cuando uno afirma que la mentira es putrefacta y solo tolerable por los que la dicen. ¿Será que el diputado le puede decir eso a los cientos de niños y adolescentes que se montan en unidades de transporte colectivo a vender chucherías y alguno a hasta a pedir comida, ya ni dinero, con la esperanza de recibir algo? El reto lo extiendo para el diputado Istúriz, cuando quiera hacemos un recorrido a pie por las calles del país.

Aún cuando vemos esto, muchos desde el lado oficialista nos tildan de mentirosos, pero peor aún cuando los propios afectados asumen esta actitud. Pasa uno a preguntarse: ¿Cómo las personas que están en los barrios sin acceso a ningún beneficio que mejore su calidad vida, acreditan en lo que mienten sin pudor ante las cámaras miembros del gobierno?, ¿Dónde está la política de inclusión para los sectores menos privilegiados? ¿Dónde está la inclusión para los damnificados que a casi un año de la emergencia invernal que sufrió el país, aún no son reubicados y solo se promete mejorar las condiciones de los albergues dónde viven en condiciones infrahumanas cientos de personas?

El problema es que cuando se denuncia esto, muchos de los propios afectados pasan a tildar de amarillista y enemigos de la revolución a aquellos que abogamos por un cambio real, no basado en las mentiras que se venden a diario en pro de una reelección presidencial. Así mientras GIS XXI muestra encuestas que solo aplican para la Isla de la Fantasía o la Tierra de Nunca jamás, la realidad del país es otra. Mientras Jesse Chacón habla de conformidad con la calidad de vida que experimentamos los venezolanos de cualquier clase social, y ubica este porcentaje por encima de 70%, lo palpable es totalmente distinto. Y aunque desde el gobierno se discuten y aprueban leyes que afectan más el país como la ley de deporte y la de costos y precios, o se piensa en liberar a cientos de presos para evitar hacinamiento en los centros penitenciarios, en vez de asumir políticas correctas y renovar todo este sector en una verdadera revolución, se sigue diciendo en público sin vergüenza alguna las mentiras más atroces, se continúa más preocupados desde el gobierno si la Unidad democrática existe o aún no se consolida. Se sigue vendiendo unidad en un gobierno que aplica el lema de Eudormar Santos: “como vaya viniendo vamos viendo”

Es más importante cambiar el color de la revolución, o el lema, o crear un nuevo estado insular. No se puede con los que existen y se inventan nuevos. Pero la cortina de humo la disipamos, quieran creer la verdad sus seguidores o no.

Fernando Pinilla

agosto 07, 2011

De promesas y mentiras.



De promesas y mentiras.(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 7 de Agosto de 2011)

Pinocho o Pinochio en Italiano, es una marioneta hecha en madera que protagoniza el libro escrito por Carlo Collodi y publicado de 1882 hasta 1883 por entregas, en las que se narran las aventuras desde su creación, de una marioneta animada, cuyo rasgo principal, además de ser un muñeco de madera con vida, es su tendencia a la mitomanía, trastorno patológico, en el que se distorsiona contantemente la realidad haciéndola más soportable.

Pinocho, una y otra vez recurre a la mentira para intentar salir de sus problemas como única herramienta, y sus confusiones en el libro, le acarrean su propia muerte víctima de un pelotón de fusilamiento. Cabe destacar que originalmente Pinocho no era un libro infantil, y sus seguidores imploraron a Collodi que cambiara el final.
¿Pero quién no ha dicho una mentira? ¿Quién no ha recurrido a un pequeño o gran engaño para salir de un aprieto, una situación incómoda?, o como decía una canción del Grupo Niche: ¿Quién no dice una mentira por conservar un amor? ¿Quién no inventa una historieta por evitar un dolor? La moraleja de la historia de pinocho para aquellos que usan la mentira como un recurso recurrente, es el daño que ocasiona y hasta la perdida de la confianza en el “mitómano”, que como dice mi padre: no solo dice mentiras, sino que miente por deporte.

La mentira siempre está asociada a la política como rasgo característico en Venezuela. ¿Qué es lo mejor que hace un político sino muchas veces prometer, aunque muy en el fondo sabe que no puede cumplir? Quizás lo increíble es la confianza que seguimos depositando, sobre todo en aquellos que en sus manos no solo tienen la potestad de cumplir, sino el deber moral con aquellos que creen ciegamente en ellos, de no dejar solo en el aire las promesas.

Si hacemos una lista de lo prometido en público por el primer mandatario al pueblo venezolano, podríamos pasar horas enumerando, recordando, y llegando a la conclusión que luego de doce años son demasiadas mentiras las que se le han dicho al pueblo venezolano, pero lo triste es que aún una gran masa siga ciega esperando las respuestas. Al final esas mentiras no solo hacen más llevadera la vida del primer mandatario, sino la del propio adepto que aún confía en él. Podrán decirme escuálido, aunque gano lo justo para vivir, pero pregunto: ¿Qué fue de la Misión Alma Mater, anunciada por prensa presidencial el 05 de noviembre de 2006, en la que se anunció la creación de 38 universidades. La realidad es que aunque se hable de la universidad Bolivariana; ésta no llega a ser sino un paño de agua tibio, para una población joven que cada día tiene menos opciones para acceder a estudios.

Jorge Ramos periodista mexicano de la cadena Univisión, relata y los videos circulan por Youtube, lo que sucedió en aquella entrevista el 5 de diciembre de 1998, un día antes de las elecciones presidenciales en el país, en la que el primer mandatario hizo tres promesas claramente no cumplidas, es decir mintió. Textualmente prometió entregar el poder en cinco años, no nacionalizar ninguna empresa, y la tercera: no cerrar ningún medio de comunicación privado, alegando que con el canal del estado, era suficiente. En el caso de las emisoras de radio y canales de televisión, hoy muchos alegan que es una medida justa, delineada por las leyes venezolanas, pero todos sabemos que no renovar concesiones a canales opositores, son retaliaciones políticas. Razón tenía Montesquieu al decir: “no hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia”.

En esa misma entrevista con Ramos, llamó y claramente identificó a Fidel Castro como dictador, y al gobierno Cubano, una dictadura. Paradójicamente, hoy su médico de cabecera es Fidel y el gobierno cubano su principal aliado, al punto que hasta el SAIME, es manejado por ciudadanos cubanos, nada más apátrida y contrario a lo prometido, sencillamente mintió. De haber anunciado ese día todo eso, una realidad sería que Hugo Chávez no habría llegado a Miraflores.

En el año 1998 el Presidente dijo: “no permitiré que en Venezuela haya un sólo niño de la calle, y si no, dejo de llamarme Hugo Chávez”. Hoy es una constante ver aún más niños mendigando, si acceso a educación, ni alimentación en las calles. También prometió el 7 de marzo de 2005: “El río Guaire será limpiado bajo mi gobierno y los caraqueños podrán navegar en él; Invito a todos a bañarnos en el río Guaire”.

A comienzos del presente año, prometió 150 mil viviendas para finales de 2011, luego de 12 años haciendo la misma promesa, el gobierno ha mostrado su ineficacia para resolver el problema habitacional, pese a la expropiación de edificios privados y empresas con la excusa de acabar con la especulación del sector habitacional del país. Sin embargo es la misma promesa del famoso Plan Bolívar 2000 y su programa Plan Avispa para la construcción de vivienda. También prometió la Misión Villanueva, luego anunció la Misión Hábitat; la recuperación de los barrios con la Misión Barrio Tricolor; el gran programa de construcción de viviendas con el gobierno ruso, en el cual se van a invertir 500 millones de dólares y ahora la Gran Misión Vivienda Venezuela 2011. La realidad es que los números no hablan muy bien de ninguno de los programas, la promesa no se ha cumplido, y la nueva mentira debe esperar 6 años más.

¿Dónde están las arepas a 5 “bolos” de las areperas socialistas, que por cierto son cerradas y reinauguradas? ¿Dónde están los ferrocarriles que cruzarían el país, el eje Orinoco-Apure, las nuevas ciudades socialistas, las centrales azucareras con ayuda cubana, la base aeroespacial, las plantas de cemento con ayuda iraní? ¿Ya somos una potencia petroquímica e hidroeléctrica? La respuesta es no, aún hay que esperar, el gobierno como Pinocho, solo sabe mentir.

Fernando Pinilla

agosto 02, 2011

Algunas ilustraciones y caricaturas.

No suelo hacer trabajos por encargo por cuestiones de tiempo, pero a veces la insistencia y el acoso logra sus frutos jajaja.








agosto 01, 2011

El sentido común



El sentido común (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 31 de Julio de 2011)

El sentido común es complejo de encontrarlo en este mundo. Quizás muchos no saben su definición, y por eso no le prestan la atención que amerita. Si queremos dar un sentido, podríamos decir que se entiende como una creencia que la gente considera prudente sobre un tema o situación, sin necesidad de que esa información esté comprobada científicamente o que sea parte de un conocimiento esotérico; pero lo más importante es que esta convicción la comparten las personas a nivel general sobre un asunto en particular. Teniendo las directrices que nos dice el sentido común, accionamos y reaccionamos en determinadas situaciones que se nos plantean.

Actuar bajo lo que nos indica el sentido común, a veces es complicado, claro, y mucho más si eres militante de un partido político, y recontra mucho más, si tu ego y ambición, de tamaño Kincongnesco, te ciega al punto de no entender para dónde es que debes dirigirte con tus acciones en el escenario que vivimos hoy en día.
Partiendo de la consigna que el país tras doce años, merece, necesita, implora un cambio de control del timón, porque el capitán que tenemos, bien le sienta la canción: se hunde el barco mi querido capitán, y es que como siempre digo; o hay que estar enchufado saqueando algún cargo público a sabiendas que la reelección no es posible, o sencillamente se han dejado embaucar por la promesa llena de narcisismo, en la que la solución es personificada en el capitán de este barco, que ya está como el Titanic. De resto, los seres pensantes, saben, entienden y exigen cambio, por lo que colocamos nuestros ojos en opciones que no sean para nada rojas, sino multicolores, pero el problema se escapa de las manos, cuando los encargados de ofertar una nueva opción, un cambio, comienzan a meter la pata una y otra vez, sin mostrar madurez y mucho menos compromiso por el país.

Así vemos que la oposición personificada en la MUD, comienzan en pasarela su desfile, para nada orquestado bajo la batuta de un mismo director. En ella pasean con trajes llenos de colores partidistas muchos nombres, y queriendo sembrar la idea de un ejercicio necesario en democracia, que lo sería si viviéramos en ella, venden la idea de un acto feliz, unitario, una competencia sana en la que varios candidatos, simplemente ofrecen diversas opciones para cambiar el presente que vivimos. Sin embargo la realidad sobre la pasarela es otra: No vivimos en democracia cuando nos venden la idea de comunismo cubano como el modelo a seguir para evolucionar, no vivimos en democracia cuando los poderes están acaparados por una sola mano, no vivimos en democracia cuando se viola la voluntad popular sobre la reelección de un mandatario, para imponer y casi decretar un mandato presidencial hasta el 2031, antes solo el 2021.

En medio de esta realidad, no hay cabida para jalar cada uno para su lado, es mentira que vivimos un proceso sencillo y necesario, porque lo que se necesita es unidad, es un cambio en 2012, es unificar lo que otros han dividido con el odio, con el sectarismo, y esto solo se logra con un bloque unitario sin grietas, complejo sí, por la cantidad de ideas, pensamientos, pero el deber ser, es el compromiso por el país, por lograr lo que el pueblo pide a gritos, el sentido común dice que no necesitamos seguir sembrando duda en las personas con una unidad que necesita algún pegamento extra fuerte, para de verdad consolidarse. El sentido común dice que para las ya enredadas primarias, sobran varios precandidatos, y este comentario no nace de alguna simpatía hacia alguno, más allá de que podamos tenerla, nace lo que de verdad hace falta.

El desfile continúa sobre la pasarela, pero en vez de trajes parece una función de algún circo, y payasos sobran que solo muestran su egoísmo y para nada compromiso por el futuro del país. Están los que ahora temen medirse en primarias, a sabiendas de pronto como por arte de magia, de lo que estaba ante la mirada de todos: su poca aceptación entre el pueblo, motivada a su relación con generaciones viciadas del pasado. Como si fuera un milagro de Jesús, o la misión milagro, liderada por el nuevo santo de nuestra devoción, San Fidel, recuperaron la vista, pero ya están en medio del paquete y ahora temen enfrentar la realidad.

Están los que su liderazgo y aceptación no se discute, pero no terminan de fraguar, debido a las macollas que se dan entre candidatos que no pueden ejercer cargos, aún teniendo gran aceptación y no son capaces de renunciar al “yoismo” y trabajar en equipo. Están los que su tiempo pasó y no lo quieren aceptar, se consideran imprescindibles, y están los que ya perdieron en pasados comicios, que solo causan más división y hasta parecen trabajar por el equipo contrario, sin olvidar a los que usan como trampolín cargos públicos elegidos con la confianza del pueblo, y que sin haber llegado ni a un año trabajando, se unen al peor error que se puede cometer: giras por el país para convencer en el electorado a los que ya tienen candidato, que están equivocados, ellos son mejor opción para depositar la confianza.

El sentido común se pierde, y al igual que el oficialismo vive su pelea entre la manada hambrienta, la oposición se dedica como dicen por ahí, a pisarse la manguera entre bomberos, a robarse candidatos, a vender unidad cuando hay casi diez precandidatos que quieren ser los elegidos para la contienda contra el inquilino de Miraflores, ya sea por la elección por la voluntad del pueblo y otros, con más descaro, que lo quieren por imposición.

¿Será que en algún momento volverá el sentido común a privar entre la MUD para lograr el cambio? ¿Será que se puede ser sensato y unificarnos bajo una sola bandera, como lo hizo la Vinotinto? Ahí dejo estás incógnitas.

Fernando Pinilla