Un poco de mi trabajo diario en prensa, proyectos personales y demás locuras de mi incansable mente. iidisfrútenlo!!


agosto 24, 2010

Se prohibió la verdad



Se prohibió la verdad(Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 22 de Agosto)

Y se prohibió decir la verdad. En aquel país los conceptos se habían cambiado, pa´ que aquellos que tenían el sartén agarrado por el mango pudieran seguir haciendo de las suyas.
Se prohibió la verdad, sí, como lo escucha, porque la mentira según los del poder en ese país, esconde más, no importa que sea como un bollito mal amarrado en el que lo que se quiere ocultar se escurre por las grietas, rendijas o como quieran llamarlo. Al final nada queda oculto, nada se puede negar.
Se prohibió decir la verdad, sea de forma escrita, dibujada, fotografiada o en mímica, porque sencillamente la verdad desnuda los vicios que nos matan. Aquel opio que nos duerme en la completa hediondez que aún se cuela por las grietas, rendijas o como quieran llamarlo, de los contenedores de comida podrida que había en ese país.
Se prohibió decir la verdad, porque ésta, es como una espinita que se clava en la sensibilidad de los errores, en la negligencia de los valores de aquellos que abusaban del poder en aquel país. Esa espina, se continuaba clavando cada día porque la mediocridad que provoca la herida, no se curaba, se cultivaba, se practicaba deportivamente.
La verdad, era mala, oscura, pervertida, podrida, y cualquier calificativo que la intentara hacer ver como algo ajeno a lo correcto. Y era así porque con los deditos en sus oídos, la venda en los ojitos, y la mordaza en la boquita de los del poder en aquel país, todo voluntario nada obligado, se podría continuar en su reducido círculo de falsedad, hipocresía y mediocridad, jugando a las mentiritas, porque la mentira no se puede vivir sino en reducidos espacios para aquellos que quieran creerla.
En aquel país, la violencia era buena, tanto que personas en cargos importantes se morían de la risa al estilo la hiena de ojos desorbitados del filme del año 94 de Disney; El Rey León. Así de forma totalmente incoherente, mostraban un grado de descomposición moral tan bárbaro que hacía dudar a cualquiera de la posibilidad de encontrar sangre en aquellas venas, si es que al explorar la anatomía de esos seres, se encontraba un sistema circulatorio compuesto por venas.
Decir que la muerte era el pan de cada día de todos los ciudadanos de aquel país era un pecado, digno de merecer todo el peso de la mano poderosa, pero pelua de la ley de aquella nación. Un pecado que iba en contra del credo que se había creado para satisfacer las necesidades de aquellos, que no estaban cómodos con la verdad, la misma incomoda verdad que se escapaba, se colaba por las grietas, rendijas o como quieran llamarlo, para invadir peligrosamente aquel país con su luz.
La verdad había que callarla, así se tuviera que pasar por encima del que se tuviera que pasar, y usar las armas más sórdidas e increíblemente fuera de lugar, sobre todo porque esa mentira cubría con una máscara, con una falsa fachada que mantenía la parodia que se había creado para ocultar una única realidad: el fracaso, pero el fracaso rotundo y cruel, demasiado sonoro para poder esconderlo bajo la alfombra, como en las viejas comiquitas que yo veía cuando niño. Y esa farsa, realmente era solo eso, una mentira que se consideraba buena para ese reducido pero poderoso grupo, y que solo tenía consecuencias que favorecía a los enemigo de la sociedad: La violencia y el anarquía, y por tanto perjudicaba a los inocentes ciudadanos que veían sus derechos violados todos los días, cada hora, cada minuto, cada segundo.
Aquello que tanto habían criticado, que tanto habían llamado mentiras de los gobiernos pasados en aquel lejano país, se había convertido en la verdad, la única verdad que justificaba el no haber logrado mantener un discurso coherente. De nada vale predicar, si no se vive lo que se predica. Pa´eso es mejor quedarse callado, para no pasar pena.
Pero es que la vergüenza, era una palabra que no figuraba en los diccionarios que se usaban en el día a día de los que estaban arriba. Sin embargo una palabra si la usaban frecuentemente: cinismo. En aquel lejano país en definitiva era la pura, purita verdad, la única que existía, y es que con cinismo y con la cara lavada, eran capaz de negar y hacer sentir un loco necesitado de camisa de fuerza, a todo aquel que por un momento fuera sensato y se sentara a analizar todo fríamente y llegara a la conclusión correcta al respecto de lo que ocurría en aquel lejano país.
Era tanto así, que si observaras por un instante el cielo, y tuvieras la seguridad de que era de color azul, ellos eran capaz de hacerte creer que estabas equivocad, porque se negaría lo que era obvio a los ojos de cualquiera con tal vehemencia, que se extendía a las masas incautas, con los discursos y mentiras más bajas y claras. Sin embargo, no hay peor ciego que el que no quiere ver, y allá los ciegos eran doblemente ciegos, para no poder ver la verdad, aquella verdad, que no era cuestión de política, de color rojo, azul, verde, o un arcoíris, sino de ser realistas con la verdad y asumirla para mejorar.
Pero se prohibió la verdad en aquel país, en contra de la voluntad de miles que la tenían atorada en la garganta, que estaban locos por mostrarla, demostrarla, y que se hiciera justicia con ella. Sin embargo estaban aquellos que la intentaron callar, pero que se olvidaron que al estilo bolsa de papel con una empanada grasienta dentro, no se puede ocultar, y es que la verdad se iba se escurrir por las grietas, rendijas o como quieran llamarlo, porque así como el papel no detiene la grasita saturada de una empanada, menos puede ninguna farsa, esconder la verdad, esa que respira con vida propia.
Se creyó prohibir la verdad; porque la verdad nadie la puede callar

Fernando Pinilla

agosto 09, 2010

Vergüenza Nacional




Vergüenza Nacional (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 08 de Agosto)

Y nos olvidamos de quienes somos. Siempre me pregunto: ¿Por qué además de memoria de pez, nos avergonzamos nuestra identidad? Parece increíble, pero es una realidad. Vivimos lo que vivimos en la actualidad, porque nos da pena haber nacido en este suelo, los que tuvieron esa fortuna. Yo soy coleado, enganchadito, pero al final ese pequeño detalle no importa. Vivimos este episodio de los Cuentos de Ultratumba desde hace once años, porque estábamos y estamos divorciados y a leguas de distancia de nosotros, de nuestra identidad, de nuestra esencia.
Entonces nos preguntamos: ¿cómo países superpoblados y con tanta crisis, salen adelante; caso México, caso Brasil, Argentina, y pares a nosotros, pero con problemas de narcotráfico y una guerra interna contra el terrorismo, como Colombia, de donde soy Made In, aunque más venezolano que una arepa (me siento orgulloso de mis dos países). Y la respuesta es más que clara, está ahí y la miopía, con astigmatismo severamente crónica que sufrimos, nos impide analizar, procesar, digerir y entender, para luego aplicar. La respuesta es tan tonta que me da pena decirla si no se han dado cuenta. Es una sola palabra… amor.
Pero no solo amor por las bellas mujeres que recorren con sus curvas provocativas estos países que menciono y otros que no lo hago. No, para nada. Se trata de amor al suelo que te dio la vida, al cielo que vieron nuestros ojos, cuando vimos la luz por primera vez.
Como dije anteriormente estamos divorciados tanto o más que Uribe y Huguito alias “Mauricio”, estamos disociados de nuestra identidad, de nuestros símbolos, que no nos permite encontrarnos y forjar juntos el país que tanto se anhela y se sueña.
La naciones que menciono, algunas líneas más arriba, se destacan por un nacionalismo al extremo, estilo maracucho, de los que tanto nos burlamos, pero que termina por ser el escudo, la vacuna contra el olvido nacional, porque esas tierras se lloran, se sufren, se viven, sin esperar nada de promesas de políticos, que como siempre he dicho solo aportan el vicio de la dependencia. No hay peor droga que esperar el “regalao” de un gobierno.
El orgullo nace, se cría y se transmite de generación en generación, esa vaina es como una enfermedad congénita que no se pierde, pero para beneficio. Digamos que es más una simbiosis entre un individuo que lo necesita para sobrevivir y superar las pruebas diarias y un sentimiento que sabe que sin ser huésped en ese individuo su destino es la muerte.
Esa identificación por lo que eres, de donde vienes, fortalece a la sociedad, fortalece al conjunto nacional. He visto tal amor por la tierra recorriendo Rio de Janeiro o Bogotá, Cartagena, que uno se enamora de esas tierras. Es el amor por lo propio, por un pueblo, por un dulce, por las miles de canciones que reflejan el sentimiento hacia cada tierra. Aquarela Brasileira interpretada por Martinho Da Vila, en una de tantas versiones, muestra ese orgullo por ser brasilero, con una pasión que invita a ser llevado por la notas de una samba, alegre o triste como la canción.
Es para erizar cada bello del cuerpo el solo hecho de estar por ejemplo en un velero en las verdes aguas de Angra Dos Reis en Brasil, y ver la tripulación completo cantar a pleno pulmón la mencionada Aquarela Brasileira y contagiarlo a uno mismo en su sentimiento.

Por su parte Colombia hace gala al igual que México, de un repertorio más largo que una cadena de Hugo, que incluye todo tipo de ritmos que hacen referencias a sus ciudades, pueblos, ritmos y comidas, al llegar al punto que la yuca acompañada con chicharrón, o pescado con limón, son parte de letras autóctonas colombianas. Pero que no se quedan ahí, sino que son recordadas, enseñadas, amadas y lloradas con el alma al escucharla.
Nosotros por nuestra parte, hemos dejado que nuestro legado cultural termine olvidado. Engavetado en la vergüenza de confundir lo de nosotros con lo ordinario o de menor precio, que solo lo pagan aquellos que consideramos menos. Aquellos que vemos por debajo de nuestros hombros, con una falsa superioridad sustentada en nada, en la falta de identidad, en el sueño de ser de otra parte, de huir escudados en la excusa, de lo invivible que se ha tornado el país, motivo no del todo mentira, pero sí, para un grupo muy amplio de acomplejados, con todo respeto.
Vivimos en un país maravilloso digno de provocar envidia y orgullo, una tierra bendita de la que brotan frutas, miel, y todas las delicias que podamos imaginar. Solo basta con quitarse la careta del extranjerismo, del amor a lo de otros e inyectarle esa fuerza a lo nuestro, para reconciliarnos como país, como pueblo. Ya es hora que podamos disfrutar de nuestra música y defenderla, exportarla y no reservarla para el típico restaurant de carne en vara, único lugar donde por error la escuchamos, para poder embutirnos de comida.
Es el momento de decir, soy venezolano con orgullo. De ubicarnos en nuestro contexto diario, para comenzar el verdadero cambio, que no solo se da con política o con una guerra absurda a la que quieren llevarnos algunos seres inescrupulosos.
Insisto tomando el slogan del gobernador Capriles Radonski, pero modificándola a: la verdadera fuerza del cambio, está en ti.
Sin amor por nuestra patria cualquier esfuerzo es en vano, sin amor es estéril cualquier lucha ideológica, y ni con tratamientos de fertilidad sirve. Estamos en el momento de ponernos la franela con la tricolor, pero no porque un individuo lo ordene desde su Olimpo aislado de verdad y realidad, sino porque esos colores están fundidos en nuestro ser y saberlo y entenderlo nos da una nueva perspectiva de lo que somos. Ser venezolano no es una maldición, sino el privilegio y bendición de ser de una tierra que vale cualquier esfuerzo y sacrificio. Yo nací en una rivera del Arauca Vibrador… ¡¡en ésta!!

Fernando Pinilla

Campamentos Vacacionales Fronterizos




Campamentos Vacacionales Fronterizos (Columna "Trompo en la uña" diario La Región, 01 de Agosto)

Cuando llegamos a estos meses de vacaciones pensamos inmediatamente en planes vacacionales, campamentos y todo tipo de lugares y actividades que sirvan para el disfrute de los más pequeños y algunos no tanto. Uno ve las cosas más increíbles bajo el concepto de campamentos: los hay en ingles aunque nuestra lengua materna es el castellano, para que de esta forma se aprenda la lengua inglesa en un ambiente de esparcimiento y sin la presión de ser una actividad estudiantil.
Los hay también de contacto con animales y programas ecológicos, para que nuestros pequeños se rodeen de todo lo natural y entiendan la importancia de mantener y preservar nuestro planeta. Por eso estos campamentos fomentan todo lo relacionado con este tema, de interés mundial y general.
Los hay culturales y deportivos, buscando incentivar el uso de las bellas artes y deportes, como un medio para el desarrollo completo de los asistentes a estos campamentos que intentan de igual forma, descubrir habilidades en disciplina variadas. Seguramente los participantes no se destacarán en todas las actividades que se desarrollen mientras dure el campamento o plan vacacional, pero posiblemente descubrirán afinidad con alguna o con varias de estas.
Ahora bien, parece este concepto de campamento solo está reservado para niños y adolescentes, sin embargo, más a menudo vemos que adultos asisten a retiros y campos de entretenimiento, educación y esparcimiento para sociabilizar y disfrutar de ciertas actividades que son de beneficio para ellos, y es así como surge el nuevo grito de la moda, lo mas “In” en cuanto a campamentos se refiere.
En un esfuerzo titánico y sin precedentes, según fuentes fidedignas en la última reunión convocada por Colombia en la OEA, se hiso público lo que se viene cocinando en Venezuela con la colaboración de los grupos narco-terroristas colombianos, como Las FARC y el ELN. Todo parece indicar, aunque no tenemos los teléfonos de contacto, correos electrónicos o página web, que en a la zona fronteriza con Colombia, se han instalado sendos campos de veraneo o campamentos vacacionales, dónde se pueden disfrutar de actividades fuera de serie.
Creación de explosivos, ¿cómo perpetuar ataques terroristas?, “pica y huye” (famosa técnica de atacar, destruir, asesinar, y refugiarse en zona seguras), Sabotaje, Narcotráfico, Sicariato, instalación de minas antipersonales, creación de contenedores para bombas (carros bombas, bicicleta bomba, burros bomba, y como diría Andrés López, hasta palomas bombas, porque se han visto casos). Sin olvidar clases de adoctrinamiento y muchas otras más, se ofrecen en estos campamentos que están funcionando ya desde hace un buen tiempo en nuestro territorio, y que según las fuentes que lo hicieron de conocimiento público para colaborar en su promoción, ya han sido muchos los visitantes y según parece residentes ilustres que han pasado por estos focos de conocimiento y esparcimiento narco-terrorista. Cabecillas de los grupos al margen de la ley colombianos y hasta parece de terroristas islámicos y europeos, ya han disfrutado del excelente proyecto que se desarrolla en suelo venezolano.
Lo triste, es que nuestro gobierno en vez de asumir su cuota en este maravilloso proyecto, toma una actitud poco lógica y termina por cortar relaciones con el gobierno colombiano, para distraer la atención, desviándola con el repetido y ya rayado discurso, de la invasión, del imperio, del magnicidio… ¡¡mosca Mauricio!!, alias de nuestro comandante durante la campaña admirable, ¡perdón!, ese era Bolívar, tuve un pequeño lapsus mental, con tantas similitudes entre ambos, me ocurre cada vez con más frecuencia.
Imagino que la rabieta de nuestro presi y el alto gobierno, radica en que el proyecto era secreto y se deben estar afinando detalles, por lo que no era el momento, o eso parece, más indicado para hacerlo del conocimiento público, y el gobierno colombiano temándose atribuciones que no le corresponde, no solo reveló el proyecto, sino que además dio coordenadas, imágenes, resumen de actividades y mapas de acceso, quizás imagino con el interés de sabotear nuestro éxito. Menos mal que por lo menos no se habló de precios, costos, sin embargo es de presumir, que aunque en el país no existan dólares para el pueblo, sino muchos DOLORES, los precios se reflejen en esta moneda, y es que como dice el monologo Amores MeloOdiosos de este servidor (Tiempo de publicidad, pronto más información), se odia a los yanquis, pero como se ama a la cochina moneda americana.
Aunque justificable la molestia de la gente de arriba en el fondo a la izquierda, ya no hay nada que hacer, y se debería terminar por asumir los proyectos que se vienen desarrollando endógenamente, para usar terminología acorde con la moda. Debe ser todo una aventura, pasar unas semanas rodeado de un concepto tan novedoso como este, que invita de verdad a ser parte del terror que han sembrado los delincuentes de los grupos armados colombianos, que se han ensañado con el pueblo indefenso, al que roban, asesinan, sin piedad, sin un ápice de sentido de humanidad, y que ahora exportan hacia territorios vecinos.
Lo mejor, es que según la gráficas mostradas por el gobierno colombiano, las instalaciones gozan de todas la comodidades que permitirán desarrollar el máximo de actividades, para nuestro completo deleite. Orlando quedó en el olvido, no existen parque temáticos que superen nuestros campamentos.
Sin dejar de mencionar que se tendrán instructores de lujo, todas unas leyendas del terrorismo que nos adentraran en el complejo mundo de los bandoleros y forajidos de la ley, recordemos que todos los cabecillas de las FARC, están en las listas de los delincuentes más buscados del mundo.
Estas vacaciones espero se termine el egoísmo y queden las puertas abiertas para disfrutar de los campamento de veraneo de la guerrilla colombiana en nuestro país. Espero no solo eso, sino que la oposición aproveche el mango bajito, y si de afuera no encuentra apoyo, creen comisiones para explorar y permitir que seamos testigos de la verdad que se gesta en la frontera, en esta rivera del Arauca vibrador.

Fernando Pinilla